Arch, Archs

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El linaje Arch (registrado en las fuentes históricas, protocolos notariales y censos forales bajo las variantes ortográficas tradicionales Arx, Arts, Arxs, d'Arch, d'Arx, o en sus formas arcaicas medievales de Archis, de Archibus y Archs) constituye una preclara, noble y singular estirpe de matriz netamente toponímica, alodial y de probada solera en el Principado de Cataluña dentro de la Corona de Aragón, con cuna solariega e histórica emplazada en la geografía feudal de la Cataluña Vieja (provincia de Girona), proyectando desde las comarcas pirenaicas y prelitorales del Ripollès, la Garrotxa y el Alt Empordà casales de labranza noble, masías alodiales y ramas de patriciado urbano hacia la ciudad de Barcelona, donde sus miembros se integraron en el selecto estamento de los ciutadans honrats, en las corporaciones de prohombres y en las instituciones de gobierno foral a lo largo de la Baja Edad Media y la Edad Moderna.

El origen de este linaje es rigurosamente toponímico, territorial y de señorío rústico medieval:

Procede de la adscripción señorial, posesión de heredades o vecindad foral a aquellos parajes, masías solariegas, accidentes pétreos y antiguos pasos fortificados denominados Arch o Arx en la Cataluña medieval; la inmensa mayoría de los tratadistas y filólogos de la onomástica catalana sitúan el núcleo originario de la estirpe en la provincia de Girona, con focos de indubitada antigüedad en las comarcas del Ripollès, la Garrotxa y el Alt Empordà, donde caballeros de la pequeña nobleza y hombres de paraje asumieron la custodia y el aprovechamiento alodial de predios francos (de l'Arch > Arch).

En los censos de población eclesiásticos y fiscales del Principado de Cataluña de los siglos XIV y XV (singularmente en los fogatges de 1358, 1497 y 1553), constan cabezas de familia registrados bajo las grafías medievales Arch y Arx con un asiento documentado en los distritos de las diócesis de Girona y Vic, vinculados al dominio de masías de abolengo y a la percepción de censos alodiales.

Con el transcurso de los siglos y la creciente pujanza económica del litoral, diversas ramas de la familia se trasladaron desde sus solares montañosos hacia los centros neurálgicos de la costa; en la ciudad de Barcelona, los Arch alcanzaron una destacada posición social e institucional, ingresando en el estamento de los ciutadans honrats y participando activamente en el gobierno concejil, en las corporaciones comerciales y en las cofradías gremiales de mayor rango, contrayendo alianzas matrimoniales con esclarecidas casas de la pequeña hidalguía rural del Empordà y del Vallès.

Es preciso señalar que, con absoluta independencia genealógica del tronco hispánico, el apellido Arch existe en las islas británicas (Inglaterra y Escocia) como variante sincopada del patronímico profesional Archer (arquero) o ligada a topónimos anglosajones locales; no obstante, el linaje heráldico documentado en la península ibérica es rigurosamente catalán, nacido al amparo de las libertades forales y del derecho público de la Corona de Aragón.

Etimológicamente procede del romance catalán antiguo arch o arx (derivado del latín arcus, «arco», «arcada», «puente fortificado» o «vano abovedado de piedra»), vocablo utilizado frecuentemente en la toponimia medieval para describir acueductos romanos, puentes de arco único sobre torrenteras pirenaicas, arcos conmemorativos de deslinde o pasos cubiertos defensivos que daban acceso a masías fortificadas; en la práctica escribanil y notarial de los siglos XIV al XVIII, la fluctuación ortográfica catalana motivó que el término se fijara indistintamente bajo las grafías equivalentes Arch, Arx, Arts, Arxs y la forma de plural señorial Archs, precedidas en ocasiones de la preposición (d'Arch / d'Arx), manteniéndose como cognomento familiar hereditario e inalterable de linaje, solar y armas conocido.

Históricamente se distribuyó por la provincia de Girona (con solares primitivos en comarcas del Ripollès, la Garrotxa —Olot, Besalú—, el Alt Empordà —Figueres, Castelló d'Empúries— y Girona capital), la diócesis de Vic (Osona y valles del Ter), la provincia de Barcelona (con epicentro señorial y patricio en la ciudad de Barcelona, Mataró y comarcas del Maresme y Baix Llobregat), y de forma puntual en las Islas Baleares y la corte de Madrid; en las comarcas gerundenses y en Barcelona, los Arch ostentaron la titularidad de masías centenarias de sillería con dinteles grabados, fincas de viña y olivar, censales alodiales, capellanías familiares y sepulturas de patronato en templos parroquiales; en la actualidad es un apellido de notable interés filológico, aristocracia foral y muy reducida frecuencia demográfica, conservando la inmensa mayoría de sus portadores un vínculo histórico directo con Cataluña.

A lo largo de la Baja Edad Media y la Edad Moderna, los miembros de la casa de Arch mantuvieron una continuada y calificada ejecutoria en el servicio civil, la fe pública y el gobierno municipal:

En el Principado de Cataluña, miembros del linaje justificaron su condición de ciutadans honrats, donceles y hombres de paraje ante la Real Audiencia de Cataluña y las autoridades del Real Acuerdo, gozando de exención de pechos comunes, tallas y cargas serviles.

En la administración de la ciudad de Barcelona, tomaron parte en las asambleas del Consell de Cent (Consejo de Ciento) y desempeñaron oficios de jurados, consellers, administradores de las mesas de cambio y síndicos de las corporaciones mercantiles.

En las bailías y términos rurales de Girona y Osona, ejercieron como jurados de villas, prohombres concejiles y procuradores de las comunas, velando por la observancia de las Constituciones de Cataluña y los Usatges.

En el plano militar, caballeros del apellido integraron los somatenes armados y las compañías de la coronela de Barcelona, participando en la defensa del litoral frente a las incursiones corsarias y en la custodia de las plazas fuertes de la frontera pirenaica.

Probaron rigurosamente su legitimidad de cuna y ascendencia de cristianos viejos limpia de toda mácula ante las autoridades eclesiásticas de las diócesis de Girona, Vic y Barcelona para proveer prebendas capitulares, fundar capellanías familiares y ejercer oficios de familiares del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en el distrito de Barcelona.

El linaje cuenta con una sólida y continuada constancia documental en el Archivo de la Corona de Aragón (Barcelona), dentro de las series de Real Cancillería, Procesos Civiles y Maestre Racional; en el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona (registros de acuerdos del Consell de Cent y libros de insaculación de ciudadanos honrados); en el Archivo Diocesano de Girona y Archivo Diocesano de Vic; en los fondos notariales del Archivo Histórico de Protocolos de Barcelona y de Girona (con ricas escrituras de capítulos matrimoniales, foros y testamentos desde el siglo XIV); en la Sección de Inquisición del Archivo Histórico Nacional (Madrid); y en los libros sacramentales de bautismos, matrimonios y defunciones de las parroquias históricas de Santa María del Mar y Sant Just de Barcelona, y de San Esteban de Olot desde el siglo XVI.

Entre sus personajes más destacados figuraron los hacendados y tenedores de feudos que sostuvieron las masías del casal de Arch en el Ripollès y la Garrotxa durante los siglos XIV y XV; prohombres y consellers que rigieron los estamentos gremiales y comerciales de Barcelona durante los siglos XVI y XVII; jurados de villas ampurdanesas que defendieron los privilegios forales locales; dignidades eclesiásticas y beneficiados que dotaron obras pías con rentas alodiales de sus fincas rústicas; y letrados que ejercieron como procuradores de causas y notarios públicos ante las curias regias del Principado.

En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de hombres de paraje y señores alodiales en la Cataluña Vieja, y de ciudadanos honrados en la ciudad de Barcelona, asimilados al estamento de hijosdalgos de sangre y solar conocido, amparada en las Constituciones de Cataluña y las libertades tradicionales del reino. Sus miembros ostentaron total exención tributaria frente a tributos pecheros del común, disfrutando de fuero privativo civil y militar, del derecho al uso de armas y espada noble, y del acceso exclusivo a las magistraturas concejiles de honor; los decretos de insaculación foral ratificaron secularmente su calidad nobiliaria y el legítimo uso de sus insignias heráldicas.

Sus casas solares, casales y caserones armeros principales radicaron originariamente en la masía solariega y heredamientos de Arch / Arx en la comarca del Ripollès y la Garrotxa (Girona); en las casonas hidalgas del Alt Empordà (Figueres y Castelló d'Empúries); en los casales rurales de la plana de Vic (Osona); en los palacetes urbanos y casas principales de la ciudad de Barcelona (parroquias de Santa María del Mar y del Pi); y en las residencias nobles levantadas en la villa y corte de Madrid.

Su difusión territorial se produjo de manera orgánica descendiendo desde las estribaciones pirenaicas de Girona a lo largo de las cuencas del río Ter y del Fluvià hacia la llanura ampurdanesa y la costa, canalizándose paralelamente por el corredor prelitoral hacia el llano de Barcelona, sellando alianzas matrimoniales con distinguidas estirpes de la nobleza de masía gerundense, del patriciado consular barcelonés y de los ciudadanos honrados antes de su plena integración en las instituciones modernas y contemporáneas.


Armas

Escudo de armas

En campo de plata, tres fajas ondeadas de azur.

Escudo de armas

Los Arch de Francia: En plata, un arco de gules, sin correa, puesto en barra.