Archa, Arcs, Arca, Arcas, Archas, Arqués
El linaje Arca (registrado en las fuentes históricas, protocolos notariales y padrones de hidalguía bajo las variantes tradicionales Arcas, Arcs, Archa, Archas, Arqués, d'Arca, de Arca, de las Arcas, o en sus formas arcaicas medievales da Arca, de Archis y d'Arques) constituye una esclarecida, noble y distinguida estirpe de matriz primordialmente toponímica, alodial y de probada hidalguía de sangre en la península ibérica, caracterizada por presentar dos focos de desarrollo histórico plenamente autónomos e independientes: un secular solar noroccidental en el Reino de Galicia dentro de la Corona de Castilla, y un influyente foco mediterráneo forjado en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia y las Islas Baleares dentro de la Corona de Aragón, con ramificaciones que entroncan con casas homónimas de Liguria y Cerdeña, proyectando desde ambos troncos casales armeros, escribanías reales, regidurías forales y ramas militares hacia Extremadura, Andalucía, la corte de Madrid y los virreinatos del Nuevo Mundo a lo largo de la Edad Media y la Edad Moderna.
El origen de este linaje se articula a través de dos cunas territoriales autónomas:
Foco Galaico (A Coruña / Pontevedra): Nació para identificar a caballeros, infanzones e hidalgos que eran señores o naturales de términos como O Pino (provincia de A Coruña), donde radica la célebre y monumental parroquia histórica de San Vicente de Arca (enclave neurálgico del Camino de Santiago Francés), así como de cotos y casales fundados junto a arcas megalíticas y divisorias de términos rurales; en las provincias de A Coruña (Santiago de Compostela, Arzúa, Betanzos) y Pontevedra (comarca de Tabeirós-Terra de Montes, Pontevedra capital y Vigo), la estirpe floreció con notables casas solariegas y de armas cuyos miembros ejercieron secularmente como regidores concejiles, escribanos reales y de número, y hombres de armas.
Foco de la Corona de Aragón (Cataluña, Baleares y Valencia): Con absoluta independencia del tronco gallego, el linaje surgió en el ámbito catalano-balear vinculado al romance medieval arca, arcs o arqués, empleado toponímicamente para designar acueductos, arcadas romanas, puentes o construcciones pétreas singulares empleadas como hitos fronterizos (como Els Arcs, Arcs de Caldes o Arques); asimismo, en el marco de la hegemonía comercial y marítima de la Corona de Aragón en el Mediterráneo, este tronco entró en estrecho contacto con el linaje paticio italiano d'Arca (o Archa), radicado con gran lustre en Liguria (Génova) y en el Reino de Cerdeña (Sácer y Cáller), donde sus miembros integraron la nobleza fidalga y consular.
En la Corona de Castilla, líneas de este apellido tomaron parte activa en las campañas militares protagonizadas por las Órdenes Militares de Santiago, Alcántara y Calatrava en la reconquista meridional, fundando casales de hidalguía en Extremadura (Badajoz y Cáceres) y en Andalucía (Sevilla, Córdoba y Jaén), desde donde pasaron tempranamente a las Indias Occidentales a partir del siglo XVI.
Etimológicamente procede del sustantivo latino arca («caja», «cofre», «monumento pétreo sepulcral» o «depósito de aguas»), emparentado con el verbo latino arcēre («contener», «guardar», «proteger»); en la toponimia medieval del norte peninsular, el vocablo aludía directamente a un dolmen, cámara megalítica sepulcral (anta o mamoa) o arca de piedra utilizada como hito inalterable de deslinde territorial; en la cuenca mediterránea, el término derivó asimismo del latín arcus («arco», «arcada», «puente fortificado»), originando variantes catalano-valencianas como Arcs, Arques o Arqués; en la práctica notarial y escribanil de los siglos XIV al XVIII, las grafías alternaron entre las formas singulares Arca y Archa, y las variantes plurales señoriales Arcas, Archas, Arcs y Arqués, precedidas regularmente de la preposición (de Arca / de las Arcas), consolidándose como cognomentos hereditarios inalterables de solar y condición conocido.
Históricamente se distribuyó por la provincia de A Coruña (con cuna en San Vicente de Arca, O Pino, Arzúa y Santiago de Compostela), la provincia de Pontevedra (Pontevedra capital, A Estrada, Vigo y Tui), la provincia de Lugo, el Principado de Cataluña (Barcelona, Girona y Tarragona), las Islas Baleares (Mallorca y Menorca), el Reino de Valencia (Valencia capital y comarca de l'Horta), el Reino de Cerdeña (Sácer y Cáller), Extremadura (Badajoz y Zafra), Andalucía (Sevilla y Cádiz), la villa y corte de Madrid, y diversos virreinatos del Nuevo Mundo (Virreinato de Nueva España, Virreinato del Perú y el Río de la Plata); en Galicia, los Arca y Arcas ostentaron la posesión de pazos solariegos, vínculos de mayorazgo menor, rentas alodiales de foros y sepulturas de patronato en templos parroquiales; en la actualidad, Galicia se mantiene como el gran epicentro demográfico del apellido (con su máxima densidad en las provincias de Pontevedra y A Coruña), registrando asimismo una notable presencia en la provincia de Barcelona y en la Comunidad de Madrid como fruto de las migraciones peninsulares del siglo XX.
A lo largo de la Edad Media y la Edad Moderna, los miembros de la casa de Arca mantuvieron una continuada y calificada ejecutoria en el servicio de las armas, la representación estamental y la justicia foral:
Para salvaguardar su condición de hidalgos de sangre inmemorial y mantener la exención absoluta frente a los repartimientos pecheros, caballeros de las ramas de Galicia, Extremadura y Andalucía acudieron ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid y de la Real Chancillería de Granada, obteniendo Reales Provisiones Ejecutorias que certificaron formalmente su condición de hijosdalgos notorios de casa y solar conocido.
En el Reino de Galicia, justificaron su hidalguía y limpieza de sangre ante la Real Audiencia del Reino de Galicia, asegurando el ejercicio exclusivo de oficios de regimiento concejil, alcaldías mayores y escribanías reales.
En la Corona de Aragón y el Reino de Cerdeña, miembros de la estirpe integraron el brazo militar y el estamento de ciudadanos honrados, participando en las asambleas forales y ocupando magistraturas consulares.
En el plano militar, caballeros del apellido mandaron compañías de milicias concejiles y tercios de infantería, participando en la custodia de las costas gallegas frente a incursiones corsarias y en las campañas bélicas de la Monarquía Hispánica en Italia y Flandes.
Probaron rigurosamente su legitimidad de cuna y ascendencia de cristianos viejos ante las autoridades eclesiásticas de las diócesis de Santiago de Compostela, Ourense, Tui y Barcelona para fundar capellanías familiares y ejercer oficios de familiares y comisarios del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Santiago y Valladolid.
El linaje cuenta con una sólida y continuada constancia documental en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid y de Granada (secciones de Hidalguía, Ejecutorias y Pleitos Civiles); en el Archivo del Reino de Galicia (A Coruña), con abundantes pleitos de hidalguía, foros y protocolos notariales de O Pino y Tabeirós desde el siglo XV; en el Archivo de la Corona de Aragón (Barcelona); en el Archivo Histórico Nacional (Madrid), en las secciones de Órdenes Militares e Inquisición; en el Archivo de Estado de Cagliari (Cerdeña); en el Archivo General de Indias (Sevilla); y en los libros sacramentales de bautismos, matrimonios y defunciones de las parroquias históricas de San Vicente de Arca, Santa María la Mayor de Pontevedra y San Martín de Santiago desde el siglo XVI.
Entre sus personajes más destacados figuraron los hidalgos y señores forales que levantaron los casales de San Vicente de Arca en los siglos XIV y XV; escribanos del rey y del número que dieron fe pública ante las audiencias regias de Galicia; regidores y procuradores que gobernaron los concejos de Pontevedra y Betanzos durante los siglos XVI y XVII; capitanes de milicias forales que sirvieron a la Corona en la defensa del litoral atlántico; y eclesiásticos capitulares que dotaron memorias pías con rentas alodiales de sus fincas de labranza.
En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de solar de hidalguía de sangre notoria inmemorial, hijosdalgos de casa y solar conocido en el Reino de Galicia y la Corona de Castilla, y de hombres de paraje y ciudadanos honrados en la Corona de Aragón, amparada en las Leyes de Castilla y las ordenanzas nobiliarias de la península. Sus miembros ostentaron total exención tributaria frente a impuestos pecheros y gravámenes serviles, disfrutando de fuero privativo civil y militar, del derecho al uso de armas y espada noble, y del acceso reservado a las magistraturas concejiles de honor; las Reales Sentencias dictadas por las Reales Chancillerías ratificaron secularmente su calidad de hidalgos de solar conocido y el legítimo uso de sus insignias heráldicas.
Sus casas solares, casales y caserones armeros principales radicaron originariamente en la parroquia y coto señorial de San Vicente de Arca (O Pino, A Coruña); en los pazos hidalgos de Pontevedra y comarca de Tabeirós-Terra de Montes; en las casonas de sillería de Santiago de Compostela y Betanzos; en los casales nobles levantados en Cataluña (Barcelona y Girona) y Baleares; en las residencias patricias de Cáller y Sácer (Cerdeña); en las casonas de mayorazgo de Extremadura y Andalucía (Sevilla y Cádiz); en las residencias nobles levantadas en la villa y corte de Madrid; y en las ramas establecidas con posterioridad en ultramar (México, Lima y Buenos Aires).
Su difusión territorial se produjo de manera orgánica siguiendo los ejes del Camino Francés hacia Santiago de Compostela y los valles litorales de las Rías Baixas, articulándose paralelamente a lo largo de las rutas de reconquista hacia el Tajo, Extremadura y el valle del Guadalquivir, mientras que el tronco oriental se proyectó a través de los corredores marítimos de la Corona de Aragón hacia las islas mediterráneas, enlazando matrimonialmente con esclarecidas familias de la hidalguía de pazo gallega, del patriciado concejil castellano y de la nobleza cívica mediterránea antes de su plena integración en las instituciones modernas de la Corona.
Armas

Los Arcas de Aragón de las casas del Condado de Ribagorza, sitas en los lugares de Grustán, Panillo y Peraltilla, traen: En campo de azur, un arca de oro, cerrada con llave y sobre olas de mar de azur y plata.
Los del Reino de Valencia, apellidados Arqués, ostentan el anterior escudo, y que aparecen en la capilla que fundó en la Parroquia de Ibi (Alicante) Juan Arqués Jover.

Otros, de Aragón, traen: En campo de azur, un arca de oro, cerrada con llave y sobre olas de mar de azur y plata. Bordura de oro, cargada de ocho cruces potenzadas de gules.

Otros, también de Aragón, tienen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de oro, una cruz potenzada de gules, y 2º y 3º, en campo de azur, un arca de oro cerrada con llave y sobre ondas de mar de azur y plata.
Las cruces de los cuarteles 1º y 4º de este escudo y las que figuran en la bordura con que algunos aumentaron el escudo anterior, las pusieron en recuerdo de haber asistido antiguos caballeros de este linaje a la conquista de Jerusalén.

La rama de Aragón usaba: Escudo partido: 1º, en azur tres fajas de plata, ondeadas, y sobre ellas un arca de oro, surmontada de cinco estrellas del mismo metal, puestas en forma de arco, y 2º, en gules, tres fajas de oro.

Otros Arcas, en España, tienen: En campo de azur, un arca de oro, sumada de dos lanzas del mismo metal, puestas en sotuer.

Los de Galicia, Andalucía, Murcia y Castilla, tienen: En campo de plata, cuatro fajas de gules.
Estas mismas armas traen, según Francisco Lozano, los Arcas de la casa sita junto a Fuenterrabía, en Guipúzcoa.

Los de la casa del Concejo de Lazcano, también en Guipúzcoa, usaban, según Miguel de Salazar: En campo de oro, un árbol de sinople y dos jabalíes de sable, empinados al tronco.

Los de la casa de Cerdeña y su línea de la ciudad de Murcia traen: En campo de azur, un águila explayada (de dos cabezas) de oro, coronada de lo mismo y surmontada de un arca de oro sobre olas de mar de azur y plata. Encima del arca está posada una paloma de plata, con un ramo de oliva de sinople, en el pico.

Los Arca de Portugal, tienen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de oro, una faja de gules, y 2º y 3º, de nueve puntos equipolados, de gules y oro.


