Arcos, Los Arcos, Losarcos, Arcos (Los)
El apellido Arcos es un linaje noble, de inmensa antigüedad y con un marcado carácter toponímico. Es la forma plural del apellido Arco (y estrechamente emparentado con la fórmula noble medieval del Arco). Al existir varias localidades denominadas Arcos debido a su pasado romano o medieval, el apellido brotó de forma independiente en varios focos de hidalguía. Las casas solariegas más antiguas documentadas radicaron en el Reino de Galicia, en las montañas de Burgos (Castilla), en Navarra y en el Reino de Aragón. Cuenta con una trayectoria militar, social y política de primerísimo orden que comenzó en los reinos del norte de la península ibérica y alcanzó su máximo esplendor en Andalucía, vinculándose a uno de los títulos nobiliarios más importantes de la Grandeza de España.
Las ramas de Galicia y Castilla probaron repetidamente su nobleza, hidalguía y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid y en las órdenes militares de Santiago, Calatrava y Alcántara para poder desempeñar altos cargos políticos y militares exentos de tributos reales.
El apellido experimentó una expansión y prestigio colosales en Andalucía a partir del siglo XIII, tras la conquista de la estratégica plaza fortificada de Arcos de la Frontera (Cádiz). El término quedó grabado en la historia de la alta nobleza universal cuando los Reyes Católicos elevaron el condado de Arcos a Ducado de Arcos en 1493, otorgado a la poderosa e histórica casa de Ponce de León, cuyos miembros ostentaron la condición de Grandes de España.
A partir de los siglos XVI y XVII, miembros de las distintas ramas pasaron a la colonización de América, estableciéndose con gran fortuna en los virreinatos de Nueva España (México), Nueva Granada (Colombia) y en el área andina de Chile y Perú, donde desempeñaron cargos de corregidores, oidores y capitanes de la Corona.
Armas

Los Arcos de la casa de Tarifa y sus líneas usan: Escudo partido: 1º, en campo de oro, un puente de piedra de tres arcos y en el puente un castillo, también de piedra, aclarado de gules, y 2º, en campo de oro, cuatro fajas de gules.

Otros de Cataluña, según Francisco de Alós de Fontcuberta, traen: En campo de oro, un castillo de azur, aclarado de oro, mazonado de sable.

Otros: En campo de sinople, un castillo, de oro.

Los de La Rioja ostentan: Escudo de oro, con un puente de piedra de un arco, bajo el que corre un río de azur y plata. Sobre el puente un águila de sable.

Los de Castilla tienen: Escudo de gules, con tres bandas de oro. Bordura de sable, con ocho sotueres de oro.

Los de Navarra traen: Escudo terciado en faja: 1º, en campo de oro, tres fajas de sable; 2º, en campo de plata, un león rampante de azur, y 3º, en campo de oro, una caldera de sable. Bordura general jaquelada de azur y oro en dos órdenes.

Baños de Velasco dice que hay Arcos, en Aragón, que tienen: Escudo partido: 1º, en campo de plata, un león rampante, de su color natural, y 2º, en campo de oro, cuatro palos de Aragón, de gules. Bordura de oro, con ocho escudetes de azur, con una banda de plata.

Algún tratadista señala para otros, escudo de oro, con un castillo de azur, partido de gules con cinco estrellas de oro, y bordura de gules, con ocho sotueres de oro.

Los del Rosellón usan: En campo de oro, un castillo de azur, que ocupa todo el escudo.


