Ardebol, Ardèvol, Ardévol

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El linaje Ardébol (registrado en las fuentes históricas, protocolos notariales y censos forales bajo las variantes tradicionales Ardévol, Ardebol, Ardevol, d'Ardévol, d'Ardébol, de Ardébol, o en sus formas medievales arcaicas Ardevolo, d'Ardevolo y Ardavol) constituye una noble, preclara y secular estirpe de matriz netamente toponímica, alodial y de probada hidalguía en el Principado de Cataluña dentro de la Corona de Aragón, con cuna solariega e histórica indiscutible en la comarca del Solsonès (provincia de Lleida), desde donde sus miembros proyectaron casales de labranza noble, masías alodiales y ramas de patriciado concejil hacia las provincias de Barcelona y Tarragona (con señalada presencia en la comarca del Priorat y en la ciudad de Reus), extendiéndose posteriormente de forma minoritaria hacia la Comunidad Valenciana, el Reino de Aragón y diversos países de Hispanoamérica a lo largo de la Edad Moderna y la Contemporánea.

El origen de este linaje es rigurosamente toponímico, territorial y de caballería foral de frontera:

Procede de la adscripción señorial, posesión de feudos o vecindad foral al histórico pueblo de Ardévol (escrito con uve en la ortografía catalana contemporánea, pero documentado secularmente con be bilabial romance Ardébol en protocolos castellanos y eclesiásticos), pequeña y venerable localidad perteneciente al municipio de Pinós, en la comarca del Solsonès (provincia de Lleida); el núcleo, articulado en torno a su castillo de defensa y a la iglesia parroquial de Santa María, constituyó un baluarte señorial del condado de Cardona y Urgell donde caballeros e infanzones de mesnada asumieron la guarda del territorio frente a las incursiones islámicas, adoptando el topónimo como apellido patronímico hereditario de solar, condición y armas conocido (d'Ardévol / Ardébol).

Desde este solar matriz del Solsonès, la estirpe se extendió de manera orgánica hacia los valles prelitorales y la llanura central catalana: se afincó con notable prestancia en la provincia de Tarragona, destacando con honda significación en la comarca vinícola del Priorat (donde vástagos del linaje ostentaron la titularidad de ricas heredades alodiales y masías de mayorazgo) y en la noble ciudad de Reus (Baix Camp), así como en la provincia de Barcelona (capital y comarcas del Vallès y Bages).

Con posterioridad, miembros de la familia pasaron a integrar ramas menores en el Reino de Valencia (comarcas del Maestrat y l'Horta) y en el Reino de Aragón, mientras que durante los siglos XIX y XX, al compás de las corrientes migratorias peninsulares, líneas de la estirpe cruzaron el Atlántico para establecerse en Cuba, Argentina y México, donde descollaron en la creación artística, las letras y la vida pública, figurando con relieve internacional el compositor y director hispanocubano José Ardévol (1911–1981).

Etimológicamente procede de la toponimia paleohispánica y prerromana pirenaica con asimilación latina y germánica: la hipótesis filológica más sólida vincula el topónimo al antropónimo de origen germánico altomedieval Hard-bold o Ardebold (compuesto de hard [«fuerte», «duro», «audaz»] y bald / bold [«valiente», «arrojado»], significando «el de audacia firme» o «guerrero vigoroso»), el cual dio nombre a la fortaleza o heredad del primer señor que repobló el enclave en los albores de la Marca Hispánica; alternativamente, otros tratadistas lo relacionan con una base oronímica vascoide o paleoeuropea arte- / ardi- («encina» o «pastizal de ovejas») fusionada con el elemento locativo -vol / -bol; en los protocolos notariales y censos de los siglos XIV al XVIII, las grafías Ardévol, Ardevol, Ardébol y Ardebol alternaron indistintamente a merced de la equivalencia gráfica del betacismo romance, precedidas frecuentemente de la preposición (de Ardébol), consolidándose como cognomento hereditario inalterable.

Históricamente se distribuyó por la provincia de Lleida (con cuna en Ardévol, Pinós, Solsona, Cardona y Cervera), la provincia de Tarragona (con destacados solares en Reus, Falset, Cornudella de Montsant y diversas villas del Priorat y del Baix Camp), la provincia de Barcelona (la ciudad de Barcelona, Manresa y Sabadell), el Reino de Valencia (Castellón de la Plana y Valencia capital), el Reino de Aragón (Zaragoza), y diversos centros de Hispanoamérica (La Habana, Buenos Aires y Ciudad de México); en Cataluña, los Ardébol ostentaron la titularidad de masías centenarias de sillería con dinteles heráldicos, vínculos de pubillaje, derechos de molienda y censos alodiales, disponiendo de capillas de enterramiento preeminentes; en la actualidad es un apellido de notable interés onomástico, rancia solera foral y moderada difusión, concentrándose la inmensa mayoría de sus portadores en Cataluña.

A lo largo de la Edad Media y la Edad Moderna, los miembros de la casa de Ardébol mantuvieron una continuada y calificada ejecutoria en el servicio de las armas, la fe pública y el gobierno concejil:

En el Principado de Cataluña, miembros del linaje justificaron su condición de hombres de paraje, donceles y señores alodiales ante la Real Audiencia de Cataluña y las autoridades señoriales del ducado de Cardona, disfrutando de franquicias fiscales y exención de cargas tributarias serviles del común pechero.

En los concejos y repúblicas urbanas de Reus, Falset y villas del Solsonès, desempeñaron secularmente oficios de jurados de villa, prohombres concejiles, consellers municipales y procuradores de las comunas, velando por la guarda de las libertades forales y los Usatges.

En el plano militar, caballeros del apellido integraron los somatenes comarcales y las compañías de milicias forales, participando activamente en la defensa de los pasos estratégicos del interior catalán y en las campañas mediterráneas al servicio de la Corona de Aragón.

Probaron rigurosamente su legitimidad de cuna y ascendencia de cristianos viejos limpia de toda mácula ante las autoridades eclesiásticas de las diócesis de Solsona, Vic y Tarragona para fundar capellanías familiares, dotar memorias pías con rentas alodiales de sus fincas de viña y cereal, y para ejercer cargos de familiares y notarios del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en el distrito de Barcelona.

El linaje cuenta con una sólida y continuada constancia documental en el Archivo de la Corona de Aragón (Barcelona), dentro de las series de Real Cancillería, Procesos Civiles y Maestre Racional; en el Archivo Histórico Comarcal del Solsonès y Archivo Diocesano de Solsona; en el Archivo Histórico Comarcal de Reus y Archivo Histórico Comarcal del Priorat (Falset), con abundantes protocolos notariales y censos de vecinos desde el siglo XIV; en el Archivo Histórico de Protocolos de Barcelona; en la Sección de Inquisición del Archivo Histórico Nacional (Madrid); y en los libros sacramentales de bautismos, matrimonios y defunciones de las parroquias históricas de Santa María de Ardévol, San Pedro de Reus y Santa María de Falset desde el siglo XVI.

Entre sus personajes más destacados figuraron los alcaides y castellanos que custodiaron la torre fuerte de Ardévol durante los siglos XIII y XIV; jurados mayores y prohombres que rigieron el concejo de Reus y los valles del Priorat durante los siglos XVI y XVII; beneficiados eclesiásticos y canónigos que instituyeron obras pías dotadas con censales de sus heredades de viñedo; hacendados que impulsaron el comercio agrícola y vitivinícola tarraconense en los siglos XVIII y XIX; y el ilustre compositor y pedagogo don José Ardévol, fundador de la Orquesta de Cámara de La Habana y personalidad capital de la música hispanoamericana contemporánea.

En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de hombres de paraje y señores alodiales en el Principado de Cataluña, asimilados al estamento de hijosdalgos de sangre y solar conocido, amparada en los Usatges de Barcelona y las Constituciones de Cataluña. Sus miembros ostentaron franquicia tributaria frente a impuestos pecheros del común, disfrutando de fuero privativo civil y militar, del derecho al porte de espada y armas nobles, y del acceso exclusivo a las magistraturas concejiles de honor; las certificaciones forales y los protocolos notariales ratificaron secularmente su calidad nobiliaria y el legítimo uso de sus insignias heráldicas.

Sus casas solares, casales y caserones armeros principales radicaron originariamente en la torre y casona señorial de Ardévol (Pinós, Solsonès, Lleida); en las heredades solariegas y casales de Solsona y Cardona; en las casonas de mayorazgo de la comarca del Priorat (Falset y Cornudella); en los palacetes urbanos de Reus (Tarragona); en las residencias nobles levantadas en la ciudad de Barcelona; en las casas avecindadas en la villa y corte de Madrid; y en las ramas establecidas con posterioridad en ultramar (La Habana y Buenos Aires).

Su difusión territorial se produjo de manera orgánica siguiendo el cauce del río Llobregat y del Cardener hacia las comarcas barcelonesas, canalizándose paralelamente a lo largo de las calzadas que comunican la Cataluña central con el Campo de Tarragona y las tierras montañosas del Priorat, enlazando matrimonialmente con distinguidas estirpes de la hidalguía rural catalana, del patriciado concejil de Reus y de los terratenientes alodiales antes de su plena integración en las instituciones contemporáneas.


Armas

Escudo de armas

Los Ardèvol o Ardévol, traen: Escudo partido: 1º, en campo de azur, un cisne blanco, picado de gules y naciente de llamas de gules, sobre una terrasa al natural; en el cantón siniestro del jefe en sol naciente de oro; y 2º, en campo de sinople, un perro blanco, corriendo, acollarado de sable y sobre una terrasa al natural.

Escudo de armas

Otros Ardèvol, según Armand de Fluvià, traen: En campo de azur, una banda, de gules, ribeteada de oro.

Escudo de armas

Otros Ardèvol, según Armand de Fluvià, traen: En campo de azur, seis lanzas, de oro, puestas en faja, acompañadas en jefe de una estrella de oro de seis puntas.

Escudo de armas

Otros Ardèvol, de Tárrega, traen: En campo de ... una banda de ... (Desconocemos los esmaltes).

Tumba en el Museu d’Art de Catalunya.

Escudo de armas

Los Ardebol, traen: En campo de gules, una torre, de oro, resaltada de una bandera de plata.