Ariño, Arinio
El linaje Ariño (con sus variantes históricas, notariales y documentales d'Ariño, Arinio, de Ariño, Aryno o Arynno) constituye una de las más ilustres y antiguas estirpes de probada nobleza, infanzonía de sangre y arraigo solariego en el Reino de Aragón dentro de la Corona de Aragón, con posterior pase e integración de gran preeminencia en el Reino de Valencia, el Principado de Cataluña y la Corona de Castilla a lo largo de la época medieval y la época de la Monarquía.
Procede directamente del topónimo de la histórica villa y señorío de Ariño (antiguamente Arinio), situada en la comarca de Andorra-Sierra de Arcos (provincia de Teruel), a orillas del río Martín.
Adoptado a partir del siglo XII como apellido hereditario de solar conocido (de Ariño / d'Ariño) por caballeros e infanzones tenedores de la fortaleza y término turolense tras la reconquista impulsada por Alfonso I el Batallador.
La casa matriz radicó en la villa de Ariño y en Zaragoza, extendiéndose tempranamente con nuevos casales infanzones en Albarracín, Daroca, Calatayud, Borja y Huesca.
Miembros de la estirpe figuraron como justicias de comarca, procuradores generales, alcaides de fortalezas y consejeros de los monarcas de la Corona de Aragón.
Desde el siglo XIII y en los maravedises de 1283 y 1404, los Ariño constan matriculados con calidad de infanzones de sangre con casa solar y casal abierto.
Caballeros del linaje pasaron a tierras valencianas durante los siglos XIII al XV tras las campañas de Jaime I y las repoblaciones forales:
Establecieron solar de gran distinción en la ciudad de Valencia, en la comarca de la Plana de Castellón (Castellón, Vila-real y Borriana) y en Sagunto.
Desempeñaron de forma continuada los oficios de jurados (jurats), escribanos de cámara, administradores de rentas del Batlle General y procuradores reales.
Ramas de la estirpe se avecindaron en Barcelona, figurando en la matrícula de Ciudadanos Honrados de Barcelona, interviniendo en la abogacía concejil y en las deliberaciones del Consell de Cent.
Miembros de la casa Ariño tuvieron continuada participación y asiento en el brazo de infanzones en las Cortes del Reino de Aragón, así como en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en las del Principado de Cataluña.
Ramas que pasaron a la Corona de Castilla litigaron y refrendaron su hidalguía de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada.
Probaron su nobleza y limpieza de linaje para ingresar en la Orden de Montesa, la Orden de Santiago, la Orden de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta) y el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Zaragoza y Valencia.
Armas
Según A. García Carraffa traen: En campo de oro, tres lobos, de sable puestos en triángulo.


