Armanyá, Armañá
El linaje Armanyá (con sus variantes gráficas tradicionales e históricas documentadas en protocolos, censos y armoriales como Armanyà, d'Armanyà, d'Armanyac, Armanyach, Armañá o Armagnac) constituye una destacada e ilustre estirpe de probada nobleza, hidalguía de paraje y antigüedad en el Principado de Cataluña dentro de la Corona de Aragón, con solares primitivos en el histórico condado del Empordà (Girona) y en el condado de Besalú, así como ramificaciones de gran preeminencia eclesiástica y civil en Barcelona, Girona, el Reino de Valencia y el Reino de Mallorca a lo largo de la época medieval y la época de la Monarquía.
Procede directamente de la castellanización y catalanización del ilustre topónimo histórico occitano y pirenaico de Armanyac (Armagnac / Armanhac, latinizado en los cartularios carolingios y condales como pagus Arminiacensis o Armaniacum).
Adoptado tempranamente a partir de los siglos XI y XII por magnates, caballeros y hombres de paraje feudatarios de los condados de Empúries, Girona y Barcelona como apellido hereditario de solar conocido (d'Armanyà).
La casa matriz radicó en villas y términos solariegos del Alt y Baix Empordà y en la ciudad de Girona, donde sus caballeros poseyeron heredades alodiales, masías feudales y ejercieron alcaldías de fortalezas condales.
A partir de los siglos XIV y XV, miembros del linaje se avecindaron en la capital catalana, integrándose en la matrícula de Ciudadanos Honrados de Barcelona, interviniendo en los gremios mayores, la judicatura y las deliberaciones del Consell de Cent.
La casa dio ilustres prelados y figuras de la Ilustración hispánica, destacando don Félix Amat y de Armanyà y, muy singularmente, don Francisco Armanyá y Font (1718–1803), arzobispo de Tarragona, prelado reformista, mecenas de las artes, promotor de la Sociedad Económica de Amigos del País y fundador de la Real Sociedad Arqueológica Tarraconense.
En los censos y fogatges medievales de Cataluña (1497 y 1553), constan inscritas diversas familias de este apellido en localidades de Girona, el Empordà y Barcelona, ostentando la condición de hacendados del estamento noble.
Caballeros y pobladores de este apellido pasaron a tierras valencianas durante los siglos XIV y XV tras las repoblaciones forales, estableciendo casales en la comarca de la Plana de Castellón, Sagunto y la capital del reino, donde desempeñaron oficios de jurados (jurats), escribanos de cámara y procuradores reales.
Se documentan ramas del apellido avecindadas en Palma y en villas de la Part Forana, vinculadas al comercio marítimo del Mediterráneo occidental y al estamento militar insular.
Miembros de la estirpe concurrieron y tuvieron asiento en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña celebradas durante los siglos XVI y XVII.
Caballeros de este apellido obtuvieron confirmaciones de nobleza de sangre y privilegios de Caballero del Principado de Cataluña y doncel concedidos por la Corona.
Probaron su legitimidad, nobleza y limpieza de sangre para ejercer oficios de familiares del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Barcelona, Girona y Valencia, así como para acceder a beneficios canonicales, preeminencias concejiles y colegiaturas de juristas en la Corona de Aragón.
Armas
En un sello del arzobispo F. Armanyá i Font: De azur, una cruz griega de plata, cargada de cinco armiños de sable.
En otro sello del arzobispo F. Armanyá i Font: De azur, una cruz trebolada, cargada de cinco armiños de sable.
Otros según Francesc de A. Ferrer i Vives: De plata, una cruz trebolada de gules


