Arnao, Arnaobidao, Arnao Bidao, Arnabidao, Arnabideo

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El linaje Arnao (registrado en las fuentes históricas, protocolos notariales y padrones de hidalguía bajo las variantes tradicionales y compuestas Arnaobidao, Arnao Bidao, Arnabidao, Arnabideo, d'Arnao, de Arnao, o en sus formas romances afines Arnau, Arnal, Arnaus y Arnaldo) constituye una esclarecida, noble y distinguida estirpe de matriz patronímica, germánica y de inmemorial hidalguía de sangre en la península ibérica, estrechamente emparentada en su raíz original con los apellidos Arnal y Arnau, pero dotada de una evolución fonética privativa y de un asentamiento histórico muy singular en la cornisa cantábrica y el noroeste peninsular (Vizcaya, Guipúzcoa, el Principado de Asturias y el Reino de Galicia), desde donde sus caballeros proyectaron ramas solariegas hacia la corte de Madrid, Barcelona y, durante la época virreinal, de forma sumamente destacada y fecunda hacia el Virreinato del Perú y la Capitanía General de Venezuela, con extensiones en Colombia y Cuba.

El origen de este linaje es patronímico, de rancia nobleza germánica franca y de arraigo foral alodial:

Deriva directamente del nombre de pila altomedieval de origen germánico Arnald, Arnaldo o Arnau; con la consolidación del sistema hereditario de filiación en los siglos XI al XIII, los descendientes de magnates e infanzones de este nombre adoptaron la fórmula patronímica como apellido inalterable de solar y armas conocido (Arnao).

Presenta una singularísima y documentada unidad troncal en el ámbito vascongado: en los protocolos y censos constan individuos apellidados indistintamente Arnao, Arnaobidao, Arnao Bidao, Arnabidao y Arnabideo, todos ellos procedentes de una misma e idéntica casa solar matriz, lo que demuestra genealógica y heráldicamente que estas cinco modalidades constituyen un solo linaje y familia indivisible, surgido de la composición del antropónimo matriz con el elemento euskérico de mayorazgo o localización (bide / bidea, camino, o bidao / bideo).

Sus solares matrices de calificada nobleza se concentraron primordialmente en el norte y noroeste peninsular:

En el Señorío de Vizcaya y la provincia de Guipúzcoa, donde los señores de la casa solar de Arnao / Arnabideo gozaban del fuero de hidalguía universal y de la condición de hijosdalgos notorios de sangre.

En el Principado de Asturias, donde florecieron casales hidalgos vinculados a la franja costera y valles occidentales (estrechamente conectados con enclaves como Arnao en Castrillón y la ría del Eo).

En el Reino de Galicia, con arraigo secular en las provincias de Lugo (tierras de Mondoñedo y Ribadeo) y A Coruña, donde sus miembros ejercieron como escribanos reales, regidores concejiles y hombres de armas.

Durante la época virreinal, distinguidos miembros de estas ramas del norte peninsular cruzaron el Atlántico y multiplicaron el linaje en el continente americano; de manera muy notable se establecieron en el Virreinato del Perú (Lima, Trujillo y Arequipa) y en Venezuela (Caracas y los valles centrales), donde fundaron linajes de terratenientes, oficiales de milicias y magistrados, con presencia asimismo moderada en el Nuevo Reino de Granada (Colombia) y en la capitanía de Cuba.

Etimológicamente procede del antropónimo germánico altomedieval Arn-wald o Arnoald (compuesto de arn [«águila», símbolo supremo del poder celeste y la majestad bélica] y wald / walda [«mando», «gobierno», «poder», «el que rige»]), significando filológicamente «el que gobierna con la fuerza y la vista del águila» o «fuerte y soberano como el águila»; en la península ibérica, la forma ultrapirenaica Arnaud o Arnaut derivó en Cataluña y Aragón hacia Arnau, en Navarra y Castilla hacia Arnal, y en la cornisa cantábrica y atlántica (mediante la vocalización romance de la líquida final) hacia la terminación paroxítona regular Arnao; en las provincias vascongadas, la adición del término euskérico derivó en las formas compuestas señoriales Arnaobidao y Arnabideo, manteniéndose todas ellas en cancillerías y armoriales como testimonios legítimos de una misma estirpe.

Históricamente se distribuyó por el Señorío de Vizcaya (Bilbao, Duranguesado y comarcas litorales), la provincia de Guipúzcoa (Donostia-San Sebastián e Irún), el Principado de Asturias (Castrillón, Avilés, Oviedo y comarca del Eo-Navia), el Reino de Galicia (con densa presencia en Lugo y A Coruña), la villa y corte de Madrid, Cataluña (donde Barcelona registró una presencia notable fruto de migraciones peninsulares), y en ultramar con señalada pujanza en Perú (Lima y Trujillo), Venezuela (Caracas), Colombia (Bogotá) y Cuba (La Habana); en sus solares norteños, los Arnao ostentaron caseríos y pazos de piedra de sillería con dinteles armeros, vínculos de mayorazgo de rigurosa agnación, capillas colativas y sepulturas de patronato en templos parroquiales; en la actualidad es un apellido de notable interés onomástico, hidalguía inmemorial y destacada implantación en el norte de España y en el área andina y caribeña de América Latina.

A lo largo de la Edad Media y la Edad Moderna, los miembros de la casa de Arnao mantuvieron una continuada y calificada ejecutoria en el servicio de las armas, la representación estamental y la justicia concejil:

En el Señorío de Vizcaya y en Guipúzcoa, los miembros del linaje probaron su hidalguía de sangre universal y legitimidad de cuatro costados ante las Juntas Generales de Gernika y de Guipúzcoa, acreditando su estatus de vecinos concejantes y el libre ejercicio de los oficios de honor municipal.

Para salvaguardar su inmunidad fuera de las provincias forales y mantener la exención absoluta frente a los repartimientos pecheros, caballeros de las ramas de Asturias, Galicia y Castilla acudieron ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, obteniendo Reales Provisiones Ejecutorias de hidalguía y nobleza de sangre que certificaron formalmente su condición de hijosdalgos notorios de casa y solar conocido.

En el Reino de Galicia, justificaron su hidalguía y limpieza de sangre ante la Real Audiencia del Reino de Galicia, asegurando el desempeño reservado de oficios de regimiento concejil, alcaldías de la hermandad y escribanías reales de número.

En el continente americano, oficiales del linaje sirvieron con distinción en los regimientos de milicias disciplinadas y en las tropas virreinales, ejerciendo alcaldías ordinarias de cabildo, justicias mayores y corregimientos en distritos de Perú y Venezuela.

Probaron rigurosamente su legitimidad de cuna y ascendencia de cristianos viejos sin mezcla servil ni penitenciada ante las autoridades eclesiásticas de las diócesis de Oviedo, Mondoñedo, Santiago de Compostela, Calahorra, Lima y Caracas para fundar capellanías familiares y ejercer oficios de familiares y comisarios del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valladolid, Logroño, Lima y Cartagena de Indias.

El linaje cuenta con una sólida y continuada constancia documental en el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid (secciones de Hidalguía, Ejecutorias y Pleitos Civiles); en el Archivo Foral de Bizkaia y Archivo General de Guipúzcoa; en el Archivo del Reino de Galicia (A Coruña); en el Archivo Histórico de Asturias (Oviedo); en el Archivo Histórico Nacional (Madrid), en las secciones de Órdenes Militares e Inquisición; en el Archivo General de Indias (Sevilla), en las series de Audiencia de Lima, Caracas y Santo Domingo; en el Archivo General de la Nación del Perú (Lima); en el Archivo General de la Nación de Venezuela (Caracas); y en los libros sacramentales de las parroquias históricas de la cornisa cantábrica y catedrales virreinales desde el siglo XVI.

Entre sus personajes más destacados figuraron los señores de la casa solar de Arnao y Arnabideo que rigieron los concejos y anteiglesias vascongadas en los siglos XV y XVI; hidalgos y escribanos reales que dieron fe pública ante las audiencias de Galicia y Asturias; maestres de campo y oficiales que sirvieron a la Monarquía en las guerras de Flandes y en la defensa de las plazas marítimas del Caribe; don José Arnao, distinguido jurista y funcionario colonial que descolló en la administración virreinal de Lima; magistrados, hacendados y patriotas que durante el siglo XIX tomaron parte activa en la emancipación y vida republicana de Venezuela y Perú; y benefactores eclesiásticos que instituyeron capellanías y mandas pías dotadas con censos alodiales de sus fincas de labranza.

En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de solar de hidalguía de sangre notoria inmemorial, hijosdalgos de casa y solar conocido en Vizcaya, Guipúzcoa, Asturias, Galicia y en la Corona de Castilla, amparada en los Fueros vascongados, las Leyes de Castilla y las ordenanzas forales de los reinos del norte. Sus miembros ostentaron total exención tributaria frente a tributos pecheros del común, disfrutando de fuero privativo civil y militar, del derecho al uso de armas y espada noble, y del acceso exclusivo a las magistraturas concejiles de honor; las Reales Sentencias dictadas por la Real Chancillería de Valladolid ratificaron secularmente su calidad de hidalgos de solar conocido y el legítimo uso de sus insignias heráldicas.

Sus casas solares, casales y caserones armeros principales radicaron originariamente en la casona solariega de Arnao / Arnabideo en el Señorío de Vizcaya; en los casales nobles de la provincia de Guipúzcoa; en los solares hidalgos del Principado de Asturias (Castrillón, Avilés y riberas del Eo); en los pazos de Lugo (Mondoñedo y Ribadeo) y A Coruña; en las casas principales avecindadas en la villa y corte de Madrid; en los casales de Barcelona; y en las soberbias residencias y haciendas virreinales de ultramar (Lima, Trujillo, Caracas, Bogotá y La Habana).

Su difusión territorial se produjo de manera orgánica a lo largo del litoral cantábrico y atlántico desde el País Vasco hasta Galicia, canalizándose paralelamente hacia el interior meseteño a través de las calzadas que comunican Asturias y Galicia con León y Castilla, proyectándose finalmente a través de la Carrera de Indias desde los puertos andaluces hacia los virreinatos americanos, sellando alianzas matrimoniales con esclarecidas familias de la hidalguía norteña, del patriciado concejil castellano y de las oligarquías criollas antes de su plena integración en las instituciones modernas y republicanas.


Armas

Escudo de armas

Los Armao o Arnaobidao o Arnabidao o Arnabideo, de San Sebastián, según Jorge de Montemayor y Juan Carlos de Guerra, usan: Escudo cuartelado: 1º y 4º, de azur, una torre, de oro, y 2º y 3º, jaquelado de plata y gules.

Escudo de armas

Los Arnao, de Aragón y sus ramas en Galicia y Mallorca, según Gracia Dei, traen: Escudo cortado: 1º, de oro, un león rampante, de gules, y 2º, de azur, cinco bastones, de oro.

Escudo de armas

Los Arnao, de Huesca, según Vicente de Cadenas, traen: Escudo partido: 1º, de azur, una torre, de oro, y 2º, jaquelado de plata y gules.

Escudo de armas

Otros: En campo de azur, una calesa de plata.