Arnau, Arnaldi, Arnaud, Arnauld
El linaje Arnau (registrado en las fuentes históricas, protocolos notariales y censos eclesiásticos bajo las variantes tradicionales Arnal, Arnaldi, Arnaud, Arnauld, Arnaus, d'Arnau, o en su forma medieval arcaica de Arnau) constituye una preclara, ilustre y noble estirpe de matriz patronímica, germánica y de inmemorial hidalguía de sangre en la Corona de Aragón, con raíces matrices en la Cataluña Vieja (singularmente en el Alt Urgell, Girona y Barcelona), proyectando desde los albores de la Reconquista un extraordinario protagonismo militar y repoblador en el Reino de Mallorca y, con una fuerza arrolladora, en el Reino de Valencia, con posterior irradiación hacia el Reino de Murcia, la corte de Madrid y los virreinatos del Nuevo Mundo a lo largo de la Edad Media y durante la época de la Monarquía.
El origen de este linaje es rigurosamente patronímico, de caballería de cruzada y de nobleza de mesnada:
Procede del célebre nombre de pila altomedieval Arnau (equivalente al castellano Arnaldo o Arnal, y al germánico Arnold o Arnoldo), antropónimo de enorme difusión entre la nobleza goda y carolingia tras la descomposición del Imperio Romano; al consolidarse el sistema hereditario de filiación en los siglos XI al XIII, los descendientes de magnates, condestables e infanzones de este nombre adoptaron la fórmula patronímica como apellido inalterable de solar, condición y armas conocido (d'Arnau > Arnau).
Sus casas solares y torres de armas más antiguas y documentadas radicaron en la Cataluña Vieja, con núcleos de inmenso abolengo en los valles pirenaicos de la comarca del Alt Urgell y en las provincias de Girona (con solar eminente en Peralada) y Barcelona, extendiéndose tempranamente por el litoral y prelitoral.
Caballeros de este linaje formaron parte destacada de las huestes del rey Jaime I el Conquistador en las trascendentales conquistas de Mallorca (1229) y de Valencia (1238); en las célebres trovas heráldicas de Mosén Jaime Febrer se cita con honor a los capitanes de este nombre, recordando al caballero Pedro Arnau, quien pasó originariamente desde el Condado de Ala (en Sajonia) a la reconquista de Cataluña, distinguiéndose con tanto valor militar que el Conde Borrell le igualó en mercedes territoriales a los más adelantados de su hueste; añade Febrer que un directo descendiente de este héroe, llamado asimismo Pedro Arnau, pasó desde su solar de Peralada (Girona) a las campañas de la guerra del Reino de Murcia, prestando señalados servicios de armas que el monarca aragonés recompensó otorgándole ricos donadíos, heredades y alquerías en La Vila Joiosa (Alicante).
Al compás de la repoblación del Reino de Valencia durante los siglos XIII, XIV y XV, ramas de caballeros e infanzones Arnau fundaron casales y casas solariegas de gran solera a lo largo de todo el territorio foral valenciano:
En tierras de Alicante: en Calp (1246), Cocentaina (1249), Orihuela (1300) y Dénia (1381).
En tierras de Castellón: en Moncofa (1254), Sant Mateu (1300), Onda, Almassora y Vilafamés (1379), Morella y Forcall (1396), Castelló de la Plana (1398) y Bellaguarda (1415).
En tierras de Valencia: en Montcada (1240–1246), Alzira (1242), Sueca (1245), Xàtiva (1248), Llíria del Camp de Túria (1249), Alboraia (1269), en la ciudad de Valencia (1306), Quart de Poblet (1334), L'Alcúdia de Carlet (1337), Gandia (1373), Silla y Torrent (1379), y Guadassuar (1433).
A partir del siglo XVI, miembros de las distintas ramas pasaron al continente americano, estableciéndose con fortuna en los virreinatos de Nueva España (México), Perú, Nueva Granada (Colombia) y en las provincias del Río de la Plata, donde desempeñaron oficios de milicias, comercio ultramarino y regidurías concejiles.
Etimológicamente procede del antropónimo germánico altomedieval Arn-wald o Arnoald (compuesto de arn [«águila», ave heráldica asociada a la majestad, el vigor celeste y la intrepidez marcial] y wald / walda [«mando», «gobierno», «poder», «el que rige»]), significando filológicamente «el que gobierna con la fuerza y la vista del águila» o «caudillo vigoroso como el águila»; en los dominios de la Corona de Aragón, el antropónimo cristalizó en el romance catalán bajo la forma paroxítona Arnau, conviviendo en cancillerías y archivos parroquiales con las variantes romances ultrapirenaicas y continentales Arnal, Arnaldi, Arnaud, Arnauld, la forma plural Arnaus y la variante castellano-cantábrica Arnao, manteniéndose todas ellas como expresiones legítimas de una misma matriz etimológica y nobiliaria.
Históricamente se distribuyó por el Principado de Cataluña (comarca del Alt Urgell, La Seu d'Urgell, Peralada, Girona, Vic y la ciudad de Barcelona), el Reino de Mallorca (Palma e Inca), el Reino de Valencia (con extraordinaria densidad en las tres provincias: Alicante, Castellón y Valencia capital junto a sus términos de huerta y ribera), el Reino de Aragón (Zaragoza y Teruel), el Reino de Murcia, la corte y villa de Madrid, y demarcaciones virreinales de Indias (México, Lima, Bogotá y Buenos Aires); en Cataluña y Valencia, los Arnau ostentaron la posesión de casas-palacio con portaladas adoveladas y piedras armeras, vínculos de mayorazgo de rigurosa agnación, alquerías de regadío, censales de la Generalitat, capillas de enterramiento preeminentes y capellanías familiares; en la actualidad es un apellido de notable interés onomástico, rancia solera heráldica y extendida frecuencia demográfica en la cuenca mediterránea e Iberoamérica.
A lo largo de la Edad Media y durante la época de la Monarquía, los miembros de la casa de Arnau mantuvieron una continuada y calificada ejecutoria en el servicio de las armas, la representación estamental y la justicia foral:
Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, destacados miembros de las diferentes ramas del apellido Arnau pasaron por rigurosos expedientes de infanzonía, nobleza de sangre y limpieza de sangre ante los tribunales reales, obteniendo el rango y la matrícula de ciutadans honrats de Barcelona e ingresando solemnemente en el brazo militar foral, lo que les otorgaba el fuero militar, el derecho privativo a portar escudo de armas y la exención absoluta del pago de tributos ordinarios, tallas, cuarteles reales y pechos pecheros.
En el Reino de Valencia, caballeros del linaje tuvieron continuada participación y asiento en el estamento militar en las Cortes Forales Valencianas, acreditando su estatus de caballeros generosos y nobles de privilegio militar.
En los concejos y repúblicas urbanas de Valencia, Castellón, Alzira, Xàtiva, Gandia y Orihuela desempeñaron secularmente oficios reservados a la nobleza de sangre, tales como jurados mayores (jurats), justicias civiles y criminales, almotacenes, procuradores del Batlle General y capitanes de las milicias forales para la custodia costera frente a las incursiones berberiscas.
En Barcelona, intervinieron activamente en el Consell de Cent y en el Consulado del Mar, velando por la observancia de los Usatges y las Constituciones de Cataluña.
Probaron rigurosamente su legitimidad de cuna y ascendencia de cristianos viejos sin mezcla servil ni penitenciada ante las autoridades eclesiásticas de las diócesis de Urgell, Girona, Barcelona, Valencia, Tortosa y Orihuela para fundar capellanías familiares, proveer canonjías y ejercer cargos de familiares del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valencia y Barcelona.
El linaje cuenta con una sólida y continuada constancia documental en el Archivo de la Corona de Aragón (Barcelona), dentro de las series de Real Cancillería, Procesos de Cortes y Maestre Racional; en el Archivo del Reino de Valencia (secciones de Bailía General, Gobernación, Maestre Racional y Procesos del Brazo Militar); en el Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona (registros de acuerdos del Consell de Cent y libros de ciudadanos honrados); en el Archivo Municipal de Valencia, Castellón y Gandia; en el Archivo Histórico de la Comunitat Valenciana; en la Sección de Inquisición del Archivo Histórico Nacional (Madrid); en el Archivo General de Indias (Sevilla); y en los libros sacramentales de las parroquias históricas de los Santos Juanes y San Martín de Valencia, Santa María de Castellón, Santa María de Alzira y Santa María del Mar de Barcelona desde el siglo XVI.
Entre sus personajes más destacados figuraron:
Don Pedro Arnau, insigne capitán que pasó del Condado de Ala a la reconquista de Cataluña y fue igualado en mercedes por el Conde Borrell.
Don Pedro Arnau (descendiente del anterior), caballero natural de Peralada que sirvió a Jaime I en las campañas de Murcia y fue heredado con grandes posesiones en Villajoyosa.
Capitanes y peones de armas que defendieron los castillos de Morella, Onda y Cocentaina en los siglos XIII y XIV.
Jurados mayores y consellers que gobernaron las ciudades de Valencia y Barcelona durante los siglos XV y XVI.
Don Jaime Arnau, oidor y jurista que sirvió a la Corona en la Real Audiencia de Valencia.
Canónigos capitulares y prebendados que instituyeron obras pías dotadas con censos alodiales de sus fincas de huerta y secano.
Oficiales de tercios y magistrados que en los siglos XVII y XVIII sirvieron a la Monarquía en Flandes, Nápoles y en los tribunales virreinales de Indias.
En su estatus nobiliario, la casa gozó de la consideración jurídica de miembros del estamento militar foral y generosos en el Reino de Valencia, de ciudadanos honrados y donceles en el Principado de Cataluña, y de hombres de armas en el Reino de Mallorca, asimilados al estamento de hijosdalgos de sangre y solar conocido, amparada en los Furs de Valencia, los Usatges de Barcelona y las leyes tradicionales de la Corona de Aragón. Sus miembros ostentaron total exención tributaria frente a tributos pecheros del común, disfrutando de fuero privativo civil y militar, del derecho al uso de armas y espada noble, y del acceso reservado a las magistraturas concejiles de honor; las Reales Sentencias y decretos de insaculación foral ratificaron secularmente su calidad nobiliaria y el legítimo uso de sus insignias heráldicas.
Sus casas solares, casales y caserones armeros principales radicaron originariamente en los casales pirenaicos de la comarca del Alt Urgell; en la casa señorial de Peralada y casales de Girona; en los palacetes urbanos de la ciudad de Barcelona; en la casona señorial de la ciudad de Valencia; en los casales nobles de la Plana de Castellón (Morella, Sant Mateu, Castelló y Onda); en las casonas de mayorazgo de Alzira, Xàtiva, Gandia y Sueca; en las casas principales de Villajoyosa, Cocentaina y Orihuela; en las residencias nobles de Palma (Mallorca); en las casas avecindadas en la villa y corte de Madrid; y en las ramas establecidas con posterioridad en ultramar (México, Lima y Bogotá).
Su difusión territorial se produjo de manera orgánica descendiendo desde las cumbres pirenaicas de Urgell y el Ampurdán hacia el litoral barcelonés, canalizándose seguidamente por las rutas marítimas hacia Mallorca y por las vías de reconquista hacia las fértiles tierras de Castellón, Valencia y Alicante, sellando alianzas matrimoniales con esclarecidas familias del estamento militar foral valenciano, de los ciudadanos honrados catalanes y de los caballeros de las órdenes militares antes de su plena integración en las instituciones contemporáneas.
Armas

Los Arnau, originarios del Condado de Ala y sus ramas en Cataluña, Aragón y Valencia tienen: En campo de azur, medio vuelo bajado, de oro, puesto en jefe, y en punta, una flor de lis de plata.

Los que fundaron casas en Cataluña, Valencia y Baleares ostentan: En campo de plata, un navío flotante y equipado, sobre ondas de agua de azur y plata.

Otros Arnau: Escudo cortado: 1º, en campo de gules, una flor de lis de oro, y 2º, en campo de azur. Sobre el todo dos chevrones de plata.

Los Arnau, de Mataró y Cataluña, usan: Escudo cortado: 1º, en campo de gules, un J.H.S. en letras de oro, y 2º, en campo de azur, tres áncoras de plata.

Otros Arnau: En campo de azur, tres áncoras de plata, puestas en palo. Jefe de gules, con las letras J.H.S. de oro.

Los Arnau naturales de Portuó, que pasaron de Inglaterra a España con la Reina Doña Felipa, hija del Duque de Alencastre, según Aponte, usan: En campo de gules, seis leones pardos de su color, hermoseados de oro, y andantes.

Otros Arnau: En campo de gules, una torre de oro, con una escala, en su diestra.

Los Arnaud, del Rosellón, usan: En campo de gules, un arco de oro, con una flecha de plata. Jefe de azur, con tres anillas de plata, puestas en faja.

Otros Arnaud traen: En campo de azur, un cabrío de oro, acompañado en jefe de dos estrellas de plata, y en punta, de un creciente del mismo metal.


