Arquez

Versión de impresión

Linaje antiguo y de notable singularidad en el ámbito hispánico, caracterizado por presentar una doble raíz histórica y geográfica bien diferenciada según las áreas de asentamiento peninsular: una de filiación patronímica y de contracción documental vinculada al centro y mediodía peninsular, y otra de naturaleza toponímica o fonética derivada de las formas nororientales emparentadas con las tierras de la Corona de Aragón durante la época de la Monarquía.

En su vertiente meridional y castellana, constituye una forma patronímica derivada del nombre propio o sobrenombre medieval Arco (procedente del latín arcus), articulado con el sufijo patronímico castellano -ez («hijo de Arco»), concurriendo paralelamente en los registros eclesiásticos de Andalucía y Extremadura de los siglos XVI y XVII como una fijación fonética surgida por contracción popular o simplificación escribanil de apellidos como Enríquez o del toponímico Alarquez, quedando consolidada con el tiempo como entidad onomástica independiente bajo las grafías Arquez y Árquez; en el ámbito nororiental guarda correspondencia con la castellanización de las formas catalanas y occitanas Arqué o Arquer.

La trayectoria histórica de este linaje se halla documentada desde los siglos modernos en villas de Andalucía occidental, Extremadura y La Mancha, donde sus miembros aparecen inscritos en libros parroquiales y protocolos notariales vinculados a las labores del campo, a la milicia concejil y al comercio local. Desde estos núcleos andaluces y con escalas en las Islas Canarias, diversas ramas de la familia tomaron parte activa en la carrera de Indias a partir de los siglos XVII y XVIII, pasando a las provincias de ultramar y arraigando con especial vigor en la cuenca del mar Caribe, singularmente en los territorios de la actual Colombia (departamentos de Magdalena, Atlántico y Bolívar) y en Venezuela, donde alcanzaron notable consideración social y patrimonial.

Presenta una distribución histórica peninsular concentrada de forma primordial en Andalucía, Extremadura y el centro de España, con una proyección ultramarina de gran densidad y arraigo en el norte de Sudamérica y en las Antillas, conservando hasta época contemporánea una presencia continuada en ambos continentes.

Las constancias documentales del linaje se custodian en los libros sacramentales de bautismos, matrimonios y defunciones de parroquias andaluzas y extremeñas, en los fondos de protocolos notariales de los correspondientes archivos históricos provinciales, en los registros de licencias de pasajeros a Indias y contrataciones conservados en el Archivo General de Indias de Sevilla, así como en los fondos eclesiásticos, notariales y capitulares de las diócesis y archivos generales de Colombia y Venezuela.

Sus miembros integraron en la península el estado de vecinos llanos y labradores acomodados, ejerciendo en sus villas empleos en los cabildos y oficios de república, mientras que en los territorios de ultramar varias de sus ramas alcanzaron distinciones en las milicias coloniales, en el clero secular y en los cuerpos de justicia concejil de las gobernaciones del Caribe, sin que consten ejecutorias contradictorias de hidalguía tramitadas bajo esta estricta grafía en las Reales Chancillerías de Valladolid o de Granada.

Tuvo primitivas casas y casales documentados en términos de Andalucía y Extremadura, desde donde dimanaron las líneas que pasaron a las Islas Canarias y fundaron casas solariegas indianas de arraigada descendencia en Santa Marta, Cartagena de Indias y la provincia de Caracas.

A lo largo de los siglos modernos y contemporáneos, el linaje mantuvo una notable pujanza en el continente americano, convirtiéndose el área caribeña en el principal foco demográfico de la estirpe, donde sus individuos destacaron en la abogacía, las armas y el comercio.


Armas

Escudo de armas

En campo de plata, una rama, de encina, de sinople.

Escudo de armas

Otros: Escudo jironado de oro y gules.