Arraido, Arraydo
Linaje toponímico de extraordinaria rareza y extrema escasez en el ámbito hispánico, originario del cuadrante noroccidental de la península ibérica, con raíces plenamente adscritas al área lingüística galaico-portuguesa durante la Baja Edad Media y la época moderna.
Voz de naturaleza toponímica derivada del gallego-portugués medieval, articulada a partir de formas romances afines a arraigado o arraído (del latín ad-radicare, relativo a tierras firmemente arraigadas, posesiones con raíces de cultivo antiguo o heredades solariegas), o bien conectada con hidrónimos y orónimos menores del noroeste peninsular alusivos a vallinas, regatos o parajes quebrados (raido / arreado), adoptado como sobrenombre por los moradores y poseedores de dichas heredades rústicas para designar su vecindad u origen geográfico.
Las noticias documentales más remotas sitúan las familias portadoras de este apellido en aldeas, feligresías y cotos rurales del antiguo Reino de Galicia y de la franja fronteriza del norte de Portugal, donde sus miembros aparecen vinculados a la explotación agropecuaria en régimen foral de apeos y foros de monasterios o señoríos laicos; con posterioridad, la movilidad interior hacia villas comarcales y puertos cantábricos y atlánticos produjo menciones esporádicas en protocolos notariales y asientos eclesiásticos de los siglos XVII y XVIII antes de quedar circunscrito a escasas familias troncales.
Presenta una dispersión sumamente reducida y de carácter casi testimonial, considerándose en la actualidad en peligro de extinción en la península ibérica al no figurar en los índices mayores de frecuencia onomástica de España ni de Portugal, habiendo pasado de forma muy puntual hacia países de América Latina (señaladamente hacia el Cono Sur) a raíz de las corrientes migratorias de los siglos XIX y XX.
Los testimonios documentales de este apellido se conservan de manera dispersa en libros sacramentales de bautismos, matrimonios y defunciones de parroquias rurales de las diócesis de Santiago de Compostela, Lugo, Ourense y Braga, en protocolos notariales de escribanías comarcales custodiados en los archivos históricos provinciales de Galicia, así como en apeos de foros, padrones de moneda forera y pechos de fondos concejiles de la época moderna.
Sus individuos integraron mayoritariamente el estado general de labradores aforados y vecinos concejiles de sus lugares de asiento, sin que consten ejecutorias de nobleza contradictorias litigadas bajo esta estricta denominación en la Sala de Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid ni en los tribunales del reino de Portugal, tratándose de un linaje de arraigo rural y señorial local.
Tuvo su solar primitivo y casales originarios en feligresías y parajes rurales del sur de Galicia y el norte portugués, desde donde dimanaron escasas ramas hacia términos limítrofes.
A lo largo de los siglos modernos y contemporáneos, el apellido experimentó una progresiva atrición demográfica, conservándose en escasísimos núcleos familiares que mantuvieron su memoria antes de su dispersión hacia centros urbanos y áreas de ultramar.
Armas
Escudo mantelado: 1º y 2º, en campo de azur, un lucero de oro, y 3º, o mantel, en oro, con un toro de gules, andante. Bordura jaquelada de plata y gules, en dos órdenes.
Otros: Escudo cuartelado: 1º, en campo de azur, un león rampante, jaquelado de plata y gules; 2º, en campo de azur, un águila de oro; 3º, en campo de azur, un castillo de oro, y 4º, en campo de azur, un castillo de oro, terrasado, sobre ondas de agua de azur y plata, y acostado de dos áncoras de plata.
Otros: Escudo losanjado de oro y sable.


