Arralde
Linaje toponímico de comprobada antigüedad en el norte de la península ibérica, originario del País Vasco y con notable arraigo en la montaña foral de Navarra durante la Baja Edad Media y la época moderna, desde donde sus ramas se proyectaron con posterioridad hacia las repúblicas hispanoamericanas del Cono Sur.
Voz de naturaleza toponímica euskérica derivada de la raíz arr- / arri (piedra, peña o roca) articulada con el elemento locativo -alde («lado», «ladera», «cuesta» o «junto a»), con el significado propio de «ladera pedregosa», «junto a las peñas» o «costado del peñascal», alusiva a caseríos y parajes rurales levantados en laderas rocosas o faldas de montes escarpados, habiéndose originado de manera polifilética en diversos términos septentrionales dotados de idéntica configuración física y fijándose documentalmente bajo las formas Arralde y d'Arralde.
Las referencias documentales y crónicas de armas sitúan los solares originarios de este linaje en la provincia de Guipúzcoa y en valles de la Montaña de Navarra limítrofes con las tierras vascongadas, donde sus miembros aparecen inscritos en libros parroquiales, apeos forales y censos rurales vinculados a la explotación del caserío solariego, las ferrerías y el aprovechamiento de pastos comunales; a partir de los siglos XVIII y XIX, individuos de esta casa formaron parte activa de las corrientes migratorias hacia América, arraigando con firmeza en Argentina, Uruguay y Chile, donde constituyeron ramas familiares de continuado arraigo patrimonial y social.
Presenta una distribución histórica concentrada primordialmente en las provincias de Guipúzcoa, Vizcaya y el norte foral de Navarra, extendiéndose en época contemporánea hacia Madrid y diversos centros urbanos peninsulares, y conservando una representatividad demográfica muy señalada en las naciones del Cono Sur americano.
Las constancias documentales de este apellido se custodian en los libros sacramentales de bautismos, matrimonios y defunciones de las diócesis de San Sebastián y Pamplona, en los protocolos notariales de escribanías comarcales custodiados en el Archivo Histórico Provincial de Guipúzcoa y en el Archivo General de Navarra, en los censos de fogueraciones forales vascas de los siglos XVI y XVII, así como en los registros de matrícula consular, licencias de embarque y fondos parroquiales y notariales de Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile.
En virtud de la legislación foral y del principio de nobleza universal de la provincia de Guipúzcoa y de valles matrices navarros, los miembros de este linaje gozaron del reconocimiento de hijosdalgo notorios de sangre y de solar conocido, justificando su ascendencia y limpieza de sangre ante las autoridades concejiles y juntas forales para ejercer oficios de justicia, administración de montes y regimientos municipales, sin que litigasen ejecutoria contradictoria de hidalguía en la Sala de Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid al no avecindarse sus líneas litigantes en territorio común pechero castellano.
Tuvo sus principales casas solares y casales originarios en términos y anteiglesias de la provincia de Guipúzcoa, con solares coetáneos en la Montaña de Navarra, de donde procedieron las ramas que fundaron casa y dilatada descendencia en el Río de la Plata y Chile.
A lo largo de los siglos modernos y contemporáneos, el apellido mantuvo una sólida fidelidad a su ámbito pirenaico y cantábrico original, al tiempo que consolidó en el Cono Sur americano su área de mayor difusión demográfica transoceánica.
Armas
En campo de plata, dos encinas de sinople.
Otros: Escudo cortado: 1º, en campo de plata, tres fajas de sinople, y 2º, en campo de gules, dos torres, de plata, pareadas.


