Arriá, Arrias
El linaje Arriá (con sus variantes gráficas tradicionales e históricas documentadas en protocolos, censos y armoriales como Arria, d'Arrià, d'Arria, Arrias o Arriano) constituye una distinguida estirpe de probada nobleza, hidalguía de paraje y antigüedad solariega con presencia en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia y la Corona de Castilla (con raíces vasco-navarras y pirenaicas) a lo largo de la época medieval y la época de la Monarquía.
Las referencias documentales de mayor antigüedad en la Corona de Aragón sitúan casales de caballeros y hombres de paraje en la Plana de Vic, el Ripollès y el Gironès, donde sus miembros figuraron como propietarios de tierras alodiales y feudatarios de los condes de Barcelona.
A partir de los siglos XIV y XV, ramas de la familia se avecindaron en la capital catalana, integrándose en la matrícula de Ciudadanos Honrados de Barcelona, interviniendo en la administración de justicia concejil, la abogacía y las deliberaciones del Consell de Cent.
Caballeros y pobladores de este apellido pasaron a tierras valencianas durante los siglos XIV y XV tras las repoblaciones forales, estableciendo casales en la comarca de la Plana de Castellón, Sagunto y en la ciudad de Valencia, donde desempeñaron oficios de jurados (jurats), escribanos de cámara y procuradores reales.
Se documentan ramas avecindadas en Palma de Mallorca, vinculadas a la administración concejil y al estamento militar insular.
Ramas originarias de la vertiente cantábrica y navarra fundaron casales en Guipúzcoa, Navarra y las montañas de Burgos, pasando posteriormente hacia La Rioja, Cuenca y Andalucía (Sevilla y Cádiz), vinculándose al comercio transatlántico y a regidurías concejiles.
Miembros de la estirpe concurrieron y tuvieron asiento en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia celebradas durante los siglos XVI y XVII.
Caballeros de este apellido obtuvieron confirmaciones de nobleza de sangre y mercedes de Caballero del Principado de Cataluña y de los reinos de la Corona de Aragón.
Las ramas castellanas litigaron y refrendaron su hidalguía ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada.
Probaron su legitimidad, nobleza y limpieza de sangre para ejercer oficios de familiares del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Barcelona, Valencia y Sevilla, así como para acceder a beneficios canonicales y preeminencias concejiles.
Armas
Según Martí de Riquer traen: Escudo cortado: 1º, de oro una cruz abscisa, de gules, y 2º, de gules, una faja de plata.


