Artero
El apellido Artero (registrado en documentos antiguos frecuentemente bajo las formas Dartero, Arteros o su forma arcaica Hartaro) es un apellido de origen descriptivo o de apodo (cognomento) de una antigüedad monumental, indudable hidalguía y una notable dispersión con focos históricos muy preclaros en las Coronas de Aragón y Castilla. Se trata de un linaje de guerreros y repobladores medievales, cuyas cepas y casonas solariegas más antiguas se localizan en el norte de España, con un protagonismo sobresaliente en el Reino de Aragón y Navarra, desde donde se expandió con gran fuerza hacia el Levante, Murcia y Andalucía.
Las raíces más profundas del linaje se sitúan en el norte de Aragón (con cunas destacadas en las Cinco Villas de Zaragoza y el somontano de Huesca) y en el Reino de Navarra. Para salvaguardar sus valiosos privilegios forales (exención total de pagar impuestos comunes o pechos y derecho a asiento en los estamentos nobles), los Artero aragoneses litigaron y ganaron solemnemente numerosos procesos de infanzonía ante la Real Audiencia del Reino de Aragón. Sus expedientes originales se custodian en el Archivo de la Corona de Aragón.
Caballeros de la Casa de Artero participaron activamente en las campañas de reconquista levantinas y andaluzas. Se documenta su presencia en los repartimientos de tierras del Reino de Valencia y, de forma muy destacada, en el reino de Murcia (entorno de Lorca y Caravaca), donde se convirtieron en regidores y alcaldes del estado noble.
Desde Murcia y Aragón, el apellido se adentró en Andalucía (con un núcleo fortísimo en Almería, Granada y Jaén). Para mantener su estatus al abrir estas nuevas líneas familiares, los miembros del apellido probaron su nobleza de sangre ante la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Granada.
Armas

En campo de plata, dos cofres, de sable.


