Arziniega, Arciniega

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El linaje Arciniega (con sus variantes gráficas tradicionales e históricas documentadas en protocolos notariales, censos y armoriales como Arziniega, d'Arciniega, de Arciniega, Artziniega o Arceniega) constituye una ilustre estirpe toponímica de probada nobleza, hidalguía de solar conocido y antigüedad inmemorial originaria de la histórica villa de su nombre en la provincia de Álava (País Vasco), con posterior difusión hacia el Señorío de Vizcaya, la Corona de Castilla, la Corona de Aragón (con ramas en el Reino de Valencia) y los virreinatos hispanoamericanos a lo largo de la época medieval y la época de la Monarquía.

Procede directamente del topónimo de la histórica y noble villa de Arciniega (Artziniega), situada en la comarca alavesa de la Cuadrilla de Ayala, en el límite con Vizcaya y Burgos.

La estirpe adoptó el nombre de la villa como apellido hereditario de solar conocido desde su fundación y concesión de fuero en 1272 por el rey Alfonso X el Sabio, manteniendo sus caballeros la condición de hijosdalgo notorios de sangre.

En la propia villa de Arciniega y sus torres fortificadas radicaron los casales solariegos primitivos de la familia, vinculados al linaje y bando de los Ayala y a las juntas generales de la tierra foral.

Ramas de la estirpe fundaron casas solares en las Encartaciones, en Bilbao, en el valle de Gordejuela y en el norte de Burgos (Merindades y Valle de Mena), donde sus caballeros ocuparon alcaldías ordinarias, regidurías y mandos de milicias concejiles.

Cita mosén Jaime Febrer a Jaime de Arciniega que sirvió al rey don Jaime I en la conquista de Valencia, que descendía de la casa de este apellido de la villa de Belorado (Burgos), dimanada del solar de Álava.

Añade mosén Jaime Febrer que con el mencionado guerrero Arciniega llegaron al reino de Valencia su hijo y su sobrino, y que el rey don Jime premió los grandes servicios que los tres le habían prestado, dándoles tierras en el pueblo de Busot, entre Alicant4e y Xixona, y en la villa de Benimasot, del partido judicial de Alcoi.

Miembros de la familia pasaron al servicio de la Monarquía en Madrid, Valladolid, Sevilla y Cádiz, interviniendo en la administración de la Real Hacienda, la judicatura y la Real Armada.

A partir de los siglos XVI y XVII, miembros de la casa pasaron a Nueva España y al Perú, destacando figuras como el insigne maestro de cantería y arquitecto Claudio de Arciniega (c. 1520–1592), autor de la traza monumental de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.

Durante los siglos XVI y XVII, caballeros de este linaje pasaron a tierras valencianas al servicio de la administración virreinal y militar, estableciendo solar en la capital del reino y en la Plana de Castellón, donde emparentaron con familias hidalgas forales y desempeñaron oficios de escribanos de cámara y procuradores reales.

Se documentan ramas avecindadas en Barcelona, integradas en la milicia y en la administración de justicia real.

Caballeros de este linaje litigaron y refrendaron su hidalguía de sangre inmemorial ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada, obteniendo sus correspondientes cartas ejecutorias de hidalguía.

Probaron su nobleza y limpieza de sangre ante el Corregidor de Vizcaya y las Juntas Generales de Guernica y de Álava.

Ingresaron en la Orden de Santiago, en la Orden de Calatrava, en la Orden de Carlos III y en el Real Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición.


Armas

Escudo de armas

Las primitivas del solar de Arciniega eran: De oro, con un roble de sinople y dos osos de sable empinados al tronco. En los cantones del jefe, dos calderas de sable.

Escudo de armas

El caballero Jaime de Arciniega, que ayudó al rey don Jaime I en la conquista de Valencia, tenía: En campo de sinople, tres torres de plata, pero estas armas las aumentó e la forma siguiente: Escudo partido: 1º, de sinople, con tres torres de plata, y 2º, de oro, con una encina de sinople y dos lobos de sable pasantes al pie del tronco.

Este mismo escudo usa la rama de Valencia.