Asúa
El apellido Asúa (con tilde, a menudo registrado también como Asua) es un linaje noble de origen toponímico de una gran antigüedad, arraigo e importancia histórica y nobiliaria en el País Vasco y en el Reino de Navarra, desde donde sus caballeros e hidalgos se expandieron hacia el resto de España y, de forma muy notable, hacia el continente americano.
Procede del valle y de la antigua anteiglesia de Asua (actualmente integrada en el municipio de Erandio, en la provincia de Vizcaya, País Vasco), bañada por el río Asua.
Nació en la Alta Edad Media (siglos XI y XII). Los señores y caballeros que poseían el solar, las torres defensivas o las tierras en el Valle de Asua adoptaron el nombre de su feudo y propiedad como apellido permanente ("de Asúa").
El linaje fundó su casa solar y torre de defensa principal en la anteiglesia de Asua (Erandio). Con el avance de los siglos, el linaje se ramificó con gran vigor, fundando nuevas casas solariegas de notable influencia en Bilbao, Galdácano, Valmaseda y en el territorio de Álava.
Por el mero hecho de descender de un solar infanzón de Vizcaya, los miembros de la familia Asúa gozaban de la condición de hidalgos de sangre (nobles de la tierra). A lo largo de la historia, numerosos caballeros de este linaje comparecieron ante las Juntas Generales de Guernica y la Real Chancillería de Valladolid para certificar su nobleza. Asimismo, miembros de esta casa ingresaron en las prestigiosas órdenes de Santiago y de Carlos III tras probar su limpieza de sangre.
A partir del siglo XVIII, el apellido cruzó el Atlántico. Se asentó con un enorme prestigio social, profesional y político en países de América Latina como Argentina, Chile, México y Colombia, donde los portadores de este apellido destacaron en la judicatura, las letras y la política.
Armas
En campo de oro, cinco panelas de gules, puestas en sotuer: la del centro atravesada por un dardo.
Otros: En campo de oro, cinco panelas de sinople, puestas en sotuer: la del centro atravesada por un dardo.
Más tarde, la rama principal, aumentó ese escudo poniendo sobre las panelas, en el jefe, dos lobos andantes de sable, uno sobre otro, para denotar así su descendencia de los propios Señores de Vizcaya.
Pero cuando el Señor de dicha torre del valle de Asúa se hizo patrono de la Iglesia de San Juan de Sondica, colocó sobre el marco gótico de la puerta de aquella el escudo anterior, pero sustituyendo los dos lobos por un cordero de San Juan echado de plata y herido de un dardo.
Otros: En campo de plata, un árbol (encina) de sinople y un lobo de sable, pasante, al pie del tronco. Bordura de gules con cinco panelas de oro.
Los Asúa, según Argote de Molina, traen: En campo de oro, una corneta de oro, colgada con una cinta de gules, dos lobos de sable, puestos en faja, debajo un cordero de oro, y en punta cinco panelas de gules, el de en medio atravesado con una saeta.
Otros ostentaban: Escudo partido: 1º, en campo de oro, y bordura de gules con ocho sotueres de oro, y 2º, en campo de plata, un león rampante de sable; medio cortado de plata, con un árbol de sinople.
Otras usaban: En campo de gules, una cruz flordelisada de plata, como los Villela y Butrón, sus deudos, o por recuerdo de haber estado en la batalla de las Navas de Tolosa.


