Assun, Asun, Asum
Linaje toponímico de comprobada antigüedad, probada infanzonía y preclara solera foral en el norte de la península ibérica, originario de los valles pirenaicos del Reino de Aragón durante la Alta Edad Media, desde donde sus ramas caballerescas descendieron hacia la cuenca del Ebro y se extendieron hacia Navarra, el País Vasco y los territorios de ultramar.
Voz de naturaleza toponímica romance y prerromana derivada directamente del topónimo del lugar y pardina de Asún (antiguamente Asun o Asún), enclavado en la comarca oscense del Alto Gállego (término municipal de Sabiñánigo), articulada sobre raíces oronímicas pirenaicas o paleovascónicas afines a asun (ortiga o zarzal) o bien a formaciones toponímicas altomedievales vinculadas a asentamientos montanos; adoptada tempranamente como sobrenombre solariego hereditario bajo la fórmula de Asún para certificar la condición de hombres libres e infanzones de sus señores, y fijada en protocolos y registros eclesiásticos bajo las grafías Asún y Asun.
Las referencias de mayor antigüedad sitúan la cuna e infanzonazgo de esta estirpe en el lugar de Asún (Huesca), en el corazón de la Jacetania histórica y el Alto Gállego, donde sus miembros aparecen desde los siglos XI y XII como dueños de casales de monte, pardinas y heredades de solera foral, participando en la custodia de las fronteras montañosas y en las asambleas del Reino de Aragón; a medida que se consolidó la repoblación del llano, diversas ramas descendieron por el valle del Gállego hacia la Hoya de Huesca y comarcas de la provincia de Zaragoza (singularmente en las Cinco Villas y el somontano), extendiéndose paralelamente hacia el vecino Reino de Navarra y el País Vasco, donde entroncaron con la hidalguía solariega comarcal, pasando finalmente entre fines del siglo XIX y principios del XX hacia el Cono Sur americano (con arraigo en Argentina y Chile) y México.
Presenta una frecuencia reducida y de acusada especificidad regional en los nomenclátores contemporáneos peninsulares, concentrándose históricamente en la Comunidad Autónoma de Aragón (con máxima densidad en Huesca y Zaragoza), Navarra, el País Vasco y la Comunidad de Madrid, con ramificaciones secundarias y bien definidas en Hispanoamérica derivadas de la emigración contemporánea.
Las constancias documentales del linaje son de notable valor y se custodian en los procesos y firmas de infanzonía de la Real Audiencia del Reino de Aragón conservados en el Archivo de la Corona de Aragón y en el Archivo de la Diputación Provincial de Zaragoza, en los fondos notariales de los Archivos Históricos Provinciales de Huesca y Zaragoza, en los libros sacramentales de las parroquias del Alto Gállego y la diócesis de Jaca, así como en expedientes de avecindamiento e hidalguía conservados en el Archivo General de Navarra y en el Archivo Foral de Bizkaia.
Los miembros de las casas de este apellido ostentaron la condición de infanzones de sangre y de solar conocido según el derecho foral aragonés, gozando de exención total de pechas, maravedís y tributos de hombres pecheros, y defendiendo con éxito su fuero nobiliario ante la Real Audiencia de Aragón a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII mediante solemnes procesos contradictorios frente a los concejos y recaudadores reales; asimismo, los vástagos que pasaron a Navarra y Guipúzcoa acreditaron su origen hidalgo para el libre acceso a cargos de república, alcaldías y oficios de regimiento.
Tuvo su casa solar matriz e inmemorial en el lugar de Asún (Alto Gállego, Huesca), fundando casales infanzones dependientes en diversas villas de la provincia de Zaragoza y ramas de notorio arraigo en términos de Navarra y el País Vasco.
A lo largo de los siglos modernos y contemporáneos, el apellido preservó una continuada fidelidad a su origen montañés pirenaico, proyectando su linaje foral hacia el ámbito cívico, agrario y profesional del valle del Ebro y el continente americano.
Armas
En campo de plata, una torre de piedra. Bordura de azur, con cuatro flores de lis de oro.


