Asta, Astas

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Linaje toponímico y descriptivo de comprobada antigüedad, probada nobleza y diversa articulación geográfica en el occidente europeo, originario del norte de la península ibérica y de la península itálica durante la Plena Edad Media, desde donde sus ramas caballerescas protagonizaron un destacado papel en las empresas de la Reconquista y el posterior poblamiento de la Andalucía occidental.

Voz antroponímica de doble vertiente formativa: por un lado, de naturaleza toponímica romance derivada del topónimo clásico y medieval Asta (como el célebre enclave bético de Asta Regia, en las inmediaciones de Jerez de la Frontera, o la ciudad piamontesa de Asti / Asta en Italia), o bien asociada a la voz romance asta (del latín hasta, lanza, pica o mástil), empleada como cognomento militar alusivo al lancero o al portador del pendón en la milicia concejil; consolidada en protocolos notariales, diplomas reales y libros sacramentales bajo las grafías Asta, Astas, De Asta y D'Asta.

Las crónicas de armas y los diplomas medievales sitúan tempranas ramas hidalgas e infanzonas en el Reino de Aragón y en el Reino de Navarra, donde sus caballeros aparecen vinculados a la tenencia de castillos y heredades forales, a la custodia de fortalezas de frontera y a la administración municipal; coetáneamente, miembros de esta estirpe tomaron parte activa en las huestes cristianas que conquistaron el valle del Guadalquivir y la franja atlántica andaluza durante el reinado de Fernando III el Santo y sus sucesores, recibiendo heredades en los repartimientos y consolidando casales de notorio relieve en las provincias de Sevilla y Cádiz (con singular vinculación al entorno de Jerez de la Frontera), donde ejercieron alcaldías del estado noble, regidurías de cabildo y capitanías de milicias concejiles.

Presenta una frecuencia reducida y de acusada especificidad en la península ibérica, concentrándose históricamente en Andalucía (con especial relieve en Cádiz y Sevilla), Aragón (Zaragoza y Huesca), Navarra y la Comunidad de Madrid, con ramificaciones documentadas en Italia y presencias secundarias en diversas naciones de Hispanoamérica derivadas de la oficialidad militar y la emigración atlántica de los siglos XVI al XIX.

Las constancias documentales del linaje se custodian en los fondos de la Real Chancillería de Granada (sección de Hijosdalgo), en los procesos de infanzonía de la Real Audiencia del Reino de Aragón, en los fondos del Archivo General de Navarra, en los expedientes de ingreso en las Órdenes Militares conservados en el Archivo Histórico Nacional en Madrid, así como en las secciones concejiles y notariales de los Archivos Municipales e Históricos Provinciales de Sevilla, Cádiz y Jerez de la Frontera.

Gozaron de probada nobleza de sangre e hidalguía notoria según el derecho de sus respectivos reinos, litigando y acreditando su estatuto nobiliario ante las Reales Chancillerías y la Real Audiencia de Aragón para la exención de tributos pecheros y el ejercicio preferente de oficios de justicia y regimiento; asimismo, caballeros de esta estirpe justificaron nobleza y limpieza de linaje para su ingreso en las prestigiosas órdenes de caballería de Santiago, Calatrava y San Juan de Jerusalén, y para formar parte de las maestranzas de caballería andaluzas.

Tuvo primitivas casas solares en términos de Aragón y Navarra, erigiendo casales principales de morada, mayorazgos y capillas de enterramiento en las ciudades de Sevilla, Jerez de la Frontera y otros enclaves de la comarca gaditana, con entronques en la nobleza itálica y levantina.

A lo largo de los siglos modernos y contemporáneos, el apellido mantuvo una continuada distinción de armas y servicio institucional, conjugando su antigua cepa militar del norte con un hondo arraigo señorial y cívico en el mediodía peninsular.


Armas

Escudo de armas

En campo de plata, dos lobos de sable, afrontados y surmontados de una piña de sinople; bordura de oro, con ocho aspas de gules.