Astudillo, Estudillo

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Linaje toponímico de comprobada antigüedad, probada nobleza y monumental prestigio en la Corona de Castilla, originario de la comarca palentina de El Cerrato durante la Plena Edad Media, desde donde sus caballeros protagonizaron una dilatada y vigorosa proyección militar y repobladora hacia el valle del Guadalquivir, Extremadura y el continente americano.

Voz antroponímica de naturaleza toponímica romance derivada directamente del nombre de la noble villa fortificada de Astudillo, en la provincia de Palencia (topónimo vinculado etimológicamente a bases latinas o prerromanas alusivas a fortalezas, altos o atalayas sobre el paisaje cerrateño, a través de evoluciones romances del tipo *Asturiellum o diminutivos de enclaves hispanomedievales); adoptada tempranamente por ricoshombres, caballeros e infanzones de su concejo y fortaleza para certificar origen y estamento hidalgo bajo la fórmula de Astudillo, fijándose en protocolos y libros parroquiales bajo las grafías Astudillo y la variante fonética dialectal Estudillo.

Las crónicas de armas y diplomas cancillerescos sitúan la cuna matriz de este linaje en la villa de Astudillo (Palencia), plaza fuerte de primer orden en las guerras fronterizas y cortes castellanas de los siglos XII y XIII; caballeros de esta casa prestaron señalados servicios militares a monarcas como Alfonso VIII de Castilla y Fernando III el Santo en las campañas de las Navas de Tolosa y la reconquista de Andalucía, siendo premiados en los repartimientos con donadíos, heredades y señoríos que dieron origen a casas solariegas principales en tierras de Sevilla, Córdoba y Jaén, así como en las demarcaciones extremeñas de Cáceres y Badajoz, donde sus descendientes ejercieron regidurías de cabildo, alcaldías ordinarias por el estado noble y alguacilazgos mayores.

Presenta una representatividad geográfica amplia, continua y de arraigado prestigio en España, concentrándose históricamente en Castilla y León (con especial relieve en Palencia y Valladolid), Andalucía (Sevilla, Córdoba y Jaén), Extremadura y la Comunidad de Madrid, con una colosal difusión en las repúblicas hispanoamericanas (con singular arraigo en Ecuador, Chile, Colombia, México y Argentina) a raíz de la oficialidad virreinal y la emigración atlántica de los siglos XVI al XIX.

Las constancias documentales del linaje son extraordinariamente copiosas y se custodian en los pleitos y ejecutorias de hidalguía de las Salas de Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid y de la Real Chancillería de Granada, en los fondos notariales y concejiles de los Archivos Históricos Provinciales de Palencia, Sevilla, Córdoba, Jaén, Cáceres y Badajoz, en los libros sacramentales de las diócesis de Palencia, Sevilla y Córdoba, así como en las secciones de Indias del Archivo General de Indias en Sevilla y fondos virreinales en América.

Gozaron de notoria hidalguía de sangre y de solar conocido según el derecho consuetudinario castellano, defendiendo con estricto celo sus prerrogativas de exención tributaria frente a los concejos pecheros; a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII, miembros de las distintas ramas de este apellido comparecieron en decenas de ocasiones ante las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada, obteniendo solemnes Reales Provisiones ejecutorias de hidalguía y limpieza de sangre que les permitieron acceder a cargos preeminentes de república, a la familiaridad del Santo Oficio y a las órdenes militares de caballería.

Tuvo su primitivo e inmemorial solar en la histórica villa de Astudillo (El Cerrato, Palencia), erigiendo casales armeros, mayorazgos y capillas de enterramiento en las ciudades de Sevilla, Écija, Córdoba, Jaén, Cáceres y Trujillo, desde donde irradiaron ramas de fecunda trascendencia civil hacia los virreinatos americanos.

A lo largo de los siglos bajomedievales, modernos y contemporáneos, el apellido mantuvo una ininterrumpida posición de relieve cívico, militar y eclesiástico en la monarquía hispánica, aunando su cuna de fortaleza meseteña con una de las más conspicuas presencias patronímicas en el mundo hispanohablante.


Armas

Escudo de armas

Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de gules, un castillo de oro, y 2º y 3º, en campo de plata, un árbol de sinople, y un lobo de sable, pasante al pie del tronco.

Escudo de armas

Juan José Vilar y Psayla señala para los de Vizcaya: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de plata, un castillo de oro, aclarado de azur, y 2º y 3º, en campo de plata, un árbol de sinople y atado a él un lobo de sable. En la punta del escudo le añade un chevrón de sinople.

Escudo de armas

Juan Carlos de Guerra indica que el castillo es de su color natural.

Escudo de armas

Los originarios de Castilla y los radicados en León, Salamanca y Madrid, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de gules, un brazo armado de plata, moviente del flanco siniestro, con una espada en la mano, del mismo metal, encabada de sable.

Escudo de armas

Otros, de Castilla, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, un árbol de sinople, y atravesados a su tronco, dos lobos, de sable, puestos en palo.

Escudo de armas

Los Astudillo, de Florencia, según J.B. Di Crollalanza, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de gules, un castillo de oro, aclarado de gules, y 2º y 3º, en campo de azur, un árbol de oro, acompañado de un zorro pasante de plata, atravesado al pie del tronco.

Escudo de armas

Los Astudillo e Estudillo, según Agustín de Loaysa, traen: En campo de azur, una torre de plata, con dos manteladuras, una de Castilla y otra de Vizcaya.

Escudo de armas

Francisco Lozano y José Pellicer organizan esas armas, para los Astudillo, originarios de las Montañas, en: Escudo partido: 1º, en campo de gules, dos castillos de oro, puestos en palo, y 2º, en campo de plata, dos encinas de sinople, con un lobo de sable, pasante al pie de cada tronco, también en palo.

Escudo de armas

Los Estudillo usan: En campo de azur, un palo, de plata, diapresado, de gules.