Asurei, Asurey
Linaje toponímico y patronímico de comprobada antigüedad, probada hidalguía de pazo y singularísima fosilización filológica en el noroeste de la península ibérica, originario del Reino de Galicia durante la Alta y Plena Edad Media, desde donde sus contadas ramas preservaron un testimonio antroponímico arcaico conservado al amparo del aislamiento secular y la singularidad de la lengua gallega medieval.
Voz antroponímica de naturaleza mixta patronímica y toponímica galaicomedieval derivada de la fijación del nombre personal altomedieval Asur (de raigambre vascónica, hispanogoda o bíblica) a través de una desinencia posesiva o locativa en genitivo romance-gallego del tipo villa Asurii o heredade de Asuri («la heredad o lugar de Asur»), evolucionada fonéticamente hacia el microtopónimo Asurei / Asurey; adoptada tempranamente por los señores, escuderos y poseedores de dicho casal o coto como apellido familiar hereditario bajo la fórmula de Asurei, manteniéndose a salvo de las castellanizaciones fonéticas habituales que en otras latitudes transformaron la raíz en Asuero o Asur.
Las referencias de mayor antigüedad sitúan los núcleos matrices de este linaje en escrituras de donación, aforamientos y cartas de dote otorgadas a favor de los grandes cenobios monásticos benedictinos y cistercienses de las actuales provincias de Lugo y Ourense (tales como Samos, Oseira o Celanova), donde sus portadores figuran como hombres de armas, escuderos, jueces de coto y miembros de la hidalguía de pazo y torre rural; vinculados al régimen de foros perpetuos y al dominio eminente de heredades agrarias, los miembros de esta casa mantuvieron una presencia circunscrita a sus demarcaciones parroquiales de origen, combinando el cultivo de sus rentas con el ejercicio de la judicatura señorial y la milicia local.
Presenta una frecuencia cuantitativa extraordinariamente reducida y un carácter netamente relictual en los repertorios contemporáneos, constituyendo una auténtica joya de la antroponimia gallega concentrada casi de manera exclusiva en la Comunidad Autónoma de Galicia (con señaladas presencias en comarcas de Lugo y Ourense), con esporádicos testimonios censales en la Comunidad de Madrid y presencias puntuales en el continente americano vinculadas a la emigración gallega de los siglos XIX y XX.
Las constancias documentales del linaje se custodian en los fondos de clero y pergaminos de los monasterios lucenses y ourensanos conservados en el Archivo Histórico Nacional en Madrid, en las secciones de foros, mayorazgos y protocolos notariales del Archivo Histórico Provincial de Lugo y del Archivo Histórico Provincial de Ourense, en los pleitos de hidalguía de la Real Audiencia del Reino de Galicia custodiados en el Archivo del Reino de Galicia en A Coruña, así como en los libros de bautismos y finados de las diócesis de Lugo y Ourense.
Gozaron de probada nobleza de sangre e hidalguía de pazo y solar conocido según el derecho foral y consuetudinario gallego, formando parte del estamento de escuderos e hidalgos exentos del pago de pechos y tributos de hombres pecheros; asimismo, hicieron valer sus fueros e inmunidades fiscales en los padrones de moneda y ante las justicias ordinarias de señorío y realengo, asegurando el goce pacífico de sus enterramientos armeros y preeminencias eclesiásticas en sus respectivas iglesias parroquiales.
Tuvo su primitiva casa solar y coto infanzón en demarcaciones rurales de las provincias de Lugo y Ourense, erigiendo pazos y casales hidalgos secundarios en valles comarcanos sin apenas ramificación fuera del territorio gallego secular.
A lo largo de los siglos bajomedievales, modernos y contemporáneos, el apellido constituyó un magnífico ejemplo de resistencia filológica autóctona, preservando intacta su morfología gráfica y fonética medieval frente a las asimilaciones castellanas predominantes.
Armas
En campo de plata, una encina, de sinople, con dos jabalíes de sable, alzados a su tronco.
Otros: En campo de plata, un lobo de sable, pasante y cebado.


