Ataún
El apellido Ataún (con su grafía original Ataun y a veces registrado como Ataun) es un linaje noble de origen toponímico de una gran solera histórica, nobleza y arraigo en el norte de España. Su cuna geográfica absoluta se sitúa de forma inequívoca en la provincia de Guipúzcoa, en el País Vasco, desde donde sus caballeros, militares y colonos se extendieron a lo largo de los siglos hacia la vecina Navarra, otras regiones de la península y el continente americano.
Al tratarse de un apellido toponímico, deriva directamente del nombre de la villa y municipio de Ataun, situado en la comarca del Goyerri, en la provincia de Guipúzcoa.
Nació en la Alta Edad Media (siglos XI al XIII). Los caballeros que poseían caseríos infanzones, solares o que procedían de la villa de Ataun adoptaron el nombre de su tierra como su apellido hereditario para certificar su procedencia y su hidalguía de sangre.
En Guipúzcoa y Vizcaya regía el principio de hidalguía universal, lo que significaba que todos los nacidos de un solar o caserío legítimo de la tierra eran legalmente hidalgos de sangre (nobles). Los Ataun defendieron con celo este estatus, lo que les permitía portar escudo de armas en las fachadas de sus casas y les eximía del pago de impuestos feudales.
A lo largo de la época moderna (siglos XVI, XVII y XVIII), miembros de las ramas de este apellido comparecieron ante las Juntas Generales de Guipúzcoa y ante la Real Audiencia y Chancillería de Valladolid para realizar probanzas de hidalguía y limpieza de sangre, lo que les abría las puertas para ejercer cargos públicos en la Corona, ingresar en la carrera militar o en las órdenes religiosas.
Por proximidad geográfica, muchas ramas del apellido pasaron tempranamente a Navarra (estableciéndose en Pamplona y valles prepirenaicos), y con las corrientes migratorias virreinales, el apellido cruzó el océano asentándose en varios puntos de Hispanoamérica.
Armas
La casa de Atáun trae: En campo de gules, un monte de plata, sumado de un castillo de oro. Asomado a una ventana de éste un hombre armado con una maza de hierro en la mano diestra, y un águila en la otra.
Estas mismas armas son las de la villa de Atáun.
Otros, según Francisco Lozano, traen: Escudo cortado: 1º, partido: primero, en campo de gules, con una banda de oro, y segundo, en campo de plata, dos fajas de veros de azur y oro, y 2º, en campo de oro, un oso su color natural, acechante.
La casa de Oñate, según Francisco Lozano, usaba: En campo de oro, una torre almenada de piedra y con homenaje, y acostada de dos calderas de sable, una a cada lado, y de cuatro crecientes ranversados de azur, dos a cada lado y encima de las calderas.


