Atilano
El linaje de Atilano (registrado en las fuentes históricas con las grafías Atilano, de Atilano o en su forma patronímica latina Atilaniz) es un apellido de origen patronímico e hidalguía solariega, asentado desde la Alta Edad Media en el noroeste de la península ibérica, con su foco histórico de origen en las tierras del Reino de León y la Corona de Castilla.
La cuna patronímica y dinástica del linaje se halla íntimamente ligada a la veneración medieval de San Atilano (primer obispo de Zamora en el siglo X y consejero del rey Alfonso III de León) y a las comarcas zamoranas, leonesas y salmantinas. Los caballeros e hidalgos descendientes de solares asignados bajo la advocación o patronímico del santo adoptaron el nombre Atilano como denominación hereditaria para atestiguar su procedencia y filiación agnática.
Desde la perspectiva antroponímica y etimológica, Atilano constituye un patronímico romance derivado del nombre propio de origen visigodo y germánico Attila o Attilanus (combinado con el sufijo diminutivo hispanorromano -ano), cuyo significado originario remite a «padre» o «pequeño padre».
La trayectoria de los miembros de esta Casa estuvo ligada al servicio del Reino de León, al ejercicio de las armas durante la repoblación de la cuenca del Duero y Extremadura, y a la administración concejil. Durante la Época Moderna, las familias del linaje Atilano mantuvieron su condición de hidalgos de sangre, desempeñando regidurías, alcaldías ordinarias y administrando patronatos eclesiásticos en las comarcas leonesas y castellanas.
Los solares primitivos del apellido radicaron en casonas y torres solariegas de la provincia de Zamora, León y Valladolid, desde donde establecieron ramas secundarias en Extremadura, Andalucía y la provincia de Guadalajara. Estos casales exhibían labras heráldicas esculpidas en piedra sobre sus portadas para acreditar ante el concejo la hidalguía de sus moradores y su fuero de inmunidad fiscal.
Las distintas ramas de la Casa de Atilano ostentaron formalmente la condición de hidalgos de sangre de solar conocido. Dicha acreditación les otorgaba la exención prescriptiva del pago de pechos y derramas ordinarias reservadas al estamento pechero, garantizando el acceso exclusivo a los cargos del estado noble en los cabildos concejiles.
La huella documental del apellido se conserva en los principales repositorios históricos peninsulares. En la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid y en la Real Chancillería de Granada constan expedientes de probanzas de nobleza, pleitos de hidalguía y ejecutorias del linaje. De igual modo, en el Archivo Histórico Nacional se custodian expedientes eclesiásticos y de probanzas de limpieza de sangre.
Armas
En campo de sinople, una banda de oro, engolada en cabezas de dragones del mismo metal. Bordura de plata con ocho panelas de gules.


