Atocha
El apellido Atocha es un linaje cargado de historia y de un profundo misticismo religioso y geográfico en España, íntimamente ligado a la Villa de Madrid y a la devoción mariana.
Se trata de un apellido de carácter mixto, con un origen toponímico y, en muchos casos, vejetal o fitonímico, debido a la planta que da nombre al lugar del que procede. El origen del apellido está ligado al antiguo "Prado de la Atocha" o "Atochar" en Madrid, un descampado cubierto de estas plantas donde, según la tradición, se fundó la célebre ermita (hoy basílica) para albergar la antiquísima imagen de la Virgen de Atocha, patrona de la monarquía española.
Quienes adoptaron este apellido solían ser personas originarias de este histórico barrio madrileño, o bien familias que tomaron el nombre en honor y devoción a la Virgen de Atocha.
Aunque su foco histórico principal es Madrid, la expansión del apellido y de la devoción a su Virgen corrió en paralelo a la influencia de la Corona española.
La basílica de Atocha era el templo al que los reyes de España acudían a presentar a los príncipes de Asturias recién nacidos. Esto dio al nombre un estatus de enorme prestigio.
La rama del apellido Atocha con casa solar en la villa de Garde (situada en el histórico y noble Valle de Roncal, en Navarra) constituye un linaje completamente diferenciado del origen castellano o madrileño.
Los miembros de la casa Atocha de Garde gozaban del estatus de hidalgos gracias a un privilegio único: la Hidalguía Universal del Valle de Roncal.
En el contexto navarro y roncalés, el apellido adquiere una dimensión histórica, jurídica y etimológica propia de la hidalguía pirenaica.
Los reyes de Navarra concedieron a todos los nativos y vecinos del Valle de Roncal la hidalguía colectiva como recompensa por su bravura en la defensa de las fronteras pirenaicas frente a las incursiones extranjeras (especialmente en la mítica batalla de Olast contra los musulmanes en el siglo VIII).
Para mantener sus privilegios fiscales y de honor al trasladarse a otras ciudades o reinos, los descendientes de la casa de Garde debían realizar un proceso de "probanza de nobleza" ante la Corte Mayor de Navarra, demostrando que descendían legítimamente del solar de Atocha en dicha villa.
Con la colonización de América, el apellido se estableció con fuerza en diversos puntos de Hispanoamérica, especialmente en México (asociado fuertemente a Zacatecas y al culto del Santo Niño) y en el Caribe (como en Cuba y Puerto Rico).
Armas
Los de la villa de Garde usan: En campo de azur, un puente de oro, de tres arcos, sobre ondas de agua de azur y plata; bajo la arcada central tres rocas de plata, y en el jefe una cabeza de Rey moro, coronada de oro y degollada, ensangrentada, que son las armas del valle del Roncal.
Méndez Silva y Pedro de Salazar señalan a este apellido, las siguientes: Escudo cortado: 1º, las anteriores armas, y 2º, en campo de plata, cinco rosas de gules, puestas en sotuer, y medio partido de plata, con tres barras de sable.
Miguel de Salazar dice que estos autores se equivocaron y que las verdaderas armas de Atocha son un lobo atado a una argolla de una torre. No indica los esmaltes.


