Atucha
El linaje de Atucha (o Atutxa en la grafía euskérica contemporánea) es un apellido toponímico vizcaíno de rancia solera, reconocida hidalguía solariega y destacada proyección histórica y política, asentado desde la Alta Edad Media en el territorio histórico de Vizcaya (País Vasco).
La cuna toponímica y dinástica de este linaje radica en el valle de Arratia, de forma especial en los municipios y anteiglesias de Areatza (Villaro), Zeanuri, Igorre y Dima. La adopción del nombre como patronímico hereditario aconteció entre los siglos XIII y XIV, cuando los hidalgos y caballeros señores de la casona solariega de Atucha adoptaron el topónimo de sus predios para certificar su filiación agnática y su señorío territorial.
Desde la perspectiva onomástica y etimológica, Atucha constituye un toponímico de nítida y pura raíz euskérica altomedieval. El vocablo se compone de los términos atx- / aitz- ("peña, roca o peñasco") y el sufijo descriptivo o diminutivo -utxa / -utza ("lugar de o sitio de peñas pequeñas / peñazcal"), haciendo referencia directa al "caserío o lugar situado junto a la peña".
La trayectoria de los miembros de la Casa de Atucha estuvo íntimamente ligada a la hidalguía solariega vizcaína, a la administración de las anteiglesias en el Señorío de Vizcaya, al ejercicio de la alcaldía e integración en las Juntas Generales de Guernica. Durante la Época Moderna y Contemporánea, destacados miembros de esta familia destacaron en el comercio naval, la política y el servicio civil, entre los que destaca la figura del político vasco Juan María Atutxa, quien presidió el Parlamento Vasco.
El solar primitivo radica en el valle de Arratia, erigiéndose casas solariegas y caseríos fortificados secundarios en Zeanuri, Areatza y Bedia. Estos casales ostentaban en sus portadas labras heráldicas esculpidas en piedra de sillería para testimoniar ante el concejo su rango nobiliario y su fuero de exención tributaria.
Los miembros de la Casa de Atucha gozaron prescriptivamente del principio de hidalguía universal reconocido a los naturales y originarios del Señorío de Vizcaya. Dicho fuero legal garantizaba a la familia la condición de hidalgos de sangre de solar conocido, la exención absoluta del pago de pechos y tributos ordinarios pecheros, y el derecho exclusivo al desempeño de los cargos del estado noble en los cabildos concejiles.
La huella documental del apellido se conserva ampliamente en el Archivo Histórico Foral de Vizcaya (Bilbao), en el Archivo de las Juntas Generales de Guernica y en la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid, donde constan expedientes de hidalguía y probanzas de nobleza procesados por miembros del linaje para el traslado de su vecindad a otras regiones de la Corona de Castilla.
Armas
Diego de Soto y Aguilar para la casa de la anteiglesia de Lemona consigna: Escudo cuartelado: 1º, en campo de oro, tres fajas de azur; 2º, en campo de sinople, un castillo de plata, puesto sobre ondas de azur y plata; 3º, en campo de plata, dos lobos andantes de sable, cebados, puestos en palo, y 4º, en campo de oro, tres panelas de sinople, bien ordenadas. Bordura general de gules con ocho flores de lis de oro.
Diego de Soto y Aguilar para la casa de la anteiglesia de Lemona consigna: Escudo cuartelado: 1º, en campo de oro, tres fajas de sable; 2º, en campo de sinople, un castillo de plata, puesto sobre ondas de azur y plata; 3º, en campo de plata, dos lobos andantes de sable, cebados, puestos en palo, y 4º, en campo de oro, tres panelas de sinople, bien ordenadas. Bordura general de gules con ocho flores de lis de oro.
Otros ponen el primer cuartel en oro, con tres bandas de azur.
Los de Lemona, según Estanislao Jaime de Labayru, sustituyen las dos calaveras con dos cabezas de moro degolladas.
Estas armas constan en la casa de Atucha, del barrio de San Pedro, de la anteiglesia de Aránzazu, de la Merindad de Arratia, originaria de Lemona.
Otros, también de Vizcaya, según Francisco Lozano, usan: Escudo partido: 1º, en campo de oro, dos lobos andantes, de sable, puestos en palo, y 2º, en campo de plata, tres fajas de gules. Bordura general de gules con ocho sotueres de oro.
Otros, según José Pellicer: Escudo partido: 1º, en campo de plata, un león rampante de su color, y 2º, en campo de plata, tres fajas de oro. Bordura de oro con seis roeles de gules.
Otros: En campo de gules, una perla, de plata, acompañada de tres flores de lis, de oro.
Otros: En campo de oro, cinco calderas de sable, puestas en aspa.


