Aviñón, Abiñón

Versión de impresión

El apellido Aviñón (con su variante ortográfica tradicional Abiñón) es un linaje hispánico de naturaleza toponímica mayor y solariega, de dilatada antigüedad, probada hidalguía y hondo arraigo institucional y eclesiástico en la Corona de Aragón y el Reino de Valencia.

El origen de este linaje se articula a partir de tres focos geográficos principales: el foco ultrapirenaico y provenzal, procedente de la célebre ciudad de Aviñón (Avignon), en el sur de Francia, desde donde caballeros y linajes pasaron a los reinos hispánicos durante la época medieval; el foco catalán, radicado en las villas de Avinyó (comarca del Bages, Barcelona) y Avinyonet (Alt Penedès), cuyos originarios adoptaron el nombre de su villa natal como apellido familiar, castellanizado documentalmente con la grafía Aviñón; y el foco derivado del Reino de Valencia, donde ramas asentadas en Xàtiva y Castellón alcanzaron notable lustre foral.

Etimológicamente procede del topónimo latino Avennio (Avennionem), voz de raíz celto-ligur o prerromana (av- o ab-, «corriente fluvial» o «río», alusivo a su asentamiento ribereño junto al Ródano), o bien de la evolución del étimo latino Avinianum derivado del antropónimo tardorromano Avinius; en su adaptación al castellano incorporó la desinencia aguda con tilde gráfica (Aviñón), alternando secularmente en protocolos notariales y eclesiásticos con la grafía con B (Abiñón) debido a la confluencia fonética betacista propia del ámbito peninsular.

Históricamente se distribuyó por Cataluña (Barcelona, Bages, Penedès y Lleida), el Reino de Aragón (Huesca y Montearagón) y el Reino de Valencia (con especial presencia en las ciudades de Xàtiva, Valencia y Castellón de la Plana); en la actualidad es un apellido de frecuencia estadística baja en España, localizándose la mayor parte de sus portadores en la Comunidad Valenciana (provincias de Valencia y Castellón), Cataluña (Barcelona) y la Comunidad de Madrid. 

Durante la época bajomedieval y moderna, los caballeros y eclesiásticos de la casa de Aviñón mantuvieron una relevante participación en los asuntos de Estado, la Iglesia y la vida concejil, ocupando abacías mitradas y sedes episcopales en la Corona de Aragón, desempeñando oficios de jurados y magistraturas en el Reino de Valencia, y probando su hidalguía y limpieza de sangre para acceder a los estamentos privilegiados de la administración foral y eclesiástica.

El linaje cuenta con abundante testimonio documental en los archivos de la Corona de Aragón; en los libros de la abadía de Montearagón y el archivo capitular de la Catedral de Lleida; en el Archivo Histórico Nacional (fondos de la Inquisición de Valencia); en los censos y fogatges de Cataluña y Valencia; en los protocolos notariales de los distritos de Xàtiva, Valencia y Castellón; y en los registros parroquiales de las diócesis de Valencia, Tortosa y Segorbe-Castellón desde el siglo XVI.

Entre sus personajes destacó de forma sobresaliente Ramón de Aviñón, quien en 1320 fue elegido Abad de Montearagón (Huesca) con la confirmación del Papa Juan XXII, siendo posteriormente preconizado como Obispo de Lérida en 1324; y Juan Aviñón Alberá Bruna y Siscar, natural de Xàtiva (Valencia), quien en 1590 probó su nobleza, legitimidad y limpieza de sangre ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición para ejercer oficios de honor.

En su estatus nobiliario, las ramas del linaje gozaron del reconocimiento de hidalguía de sangre y nobleza de privilegio en la Corona de Aragón y el Reino de Valencia; sus miembros figuraron en los estamentos de ciudadanos distinguidos y caballeros, acreditaron su condición de cristianos viejos sin mácula ante el Santo Oficio, y disfrutaron de las exenciones tributarias y preeminencias concejiles inherentes a las casas solariegas hidalgas en las villas de realengo valencianas y catalanas.

Sus casas solares radicaron principalmente en la Provenza francesa (solar de origen provenzal); en el Principado de Cataluña, con casales solariegos en Avinyó (Bages), Avinyonet (Alt Penedès) y en la ciudad de Lleida; y en el Reino de Valencia, con ilustres casas solariegas abiertas en la ciudad de Xàtiva y en la comarca de la Plana de Castellón.

Su difusión territorial se inició con el paso de caballeros provenzales hacia la Corona de Aragón en el periodo medieval, enlazando con los linajes toponímicos del Bages y del Penedès, desde donde se proyectó con fuerza hacia las diócesis aragonesas y, de manera muy señalada, hacia el sur durante las campañas y asentamientos forales en el Reino de Valencia, conservando hasta el presente su núcleo principal de población en el levante peninsular.


Armas

Escudo de armas

Los Aviñón, de Cataluña, según Juan Baños de Velasco, traen: En campo de plata, un león rampante, de gules, armado de sable.

Escudo de armas

Otros, según Juan José Vilar y Psayla, traen: Escudo partido: 1º, de sinople, un castillo, de plata, mazonado de azur, y 2º, de azur, cuatro fajas, de oro.

Escudo de armas

Otros de Cataluña, según Juan del Corral, traen: En campo de plata, un león rampante, de gules; bordura almenada, de gules, de ocho piezas.

Escudo de armas

Fausta Aviñón Zapata, usaba: En campo de oro, un águila, de sable; jefe de azur, con un lucero, de plata.

Escudo de armas

Los originarios de Francia y radicados en Madrid, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de plata, dos llaves, de azur, puestas en aspa.

Escudo de armas

Los Avignon, de Provenza, según J.-B. Rietstap, traen: De azur, tres águilas, de oro.

Escudo de armas

Los Avignon, de Francia, según J.-B. Rietstap, traen: De sable, una cruz, de plata, acompañada de un trébol, de lo mismo.

Escudo de armas

Los Avignon, de Bretaña, según J.-B. Rietstap, traen: De gules, un sotuer, de plata, acompañado de un bezante, en jefe, y de tres veneras, dos en los flancos y una en punta, todo de plata.