Ayerbe, Aierbe, Ayerve, Ayarbe, Ayarbis, Yerbes

Versión de impresión

El linaje Ayerbe (registrado en las fuentes históricas aragonesas, vasco-navarras y continentales bajo las grafías Aierbe, Ayerve, Ayarbe, Ayarbis, d'Ayerbe, de Ayerbe y la forma dialectal u oikónima Yerbes) constituye un preclaro e insigne linaje de origen toponímico, euskérico-pirenaico y entronque regio altomedieval, dotado de un protagonismo institucional y castrense de primer orden en el Reino de Aragón (con solar matriz en la villa señorial y castillo de Ayerbe, provincia de Huesca) y un primitivo asentamiento paralelo de calificada hidalguía de sangre en la provincia foral de Guipúzcoa, desde donde sus barones y caballeros proyectaron casas solariegas y ramas de infanzonía hacia Navarra, Zaragoza, el Reino de Valencia, Andalucía y las posesiones ultramarinas de América y Filipinas a lo largo de la Baja Edad Media y durante la época de la Monarquía.

El origen de este linaje se desdobla en dos grandes focos solariegos de extraordinaria solera: el primero y más célebre, de rango baronal y vinculación directa a la Corona de Aragón, radica en la villa señorial y castillo de Ayerbe (enclavada en la Hoya de Huesca, al pie de los Mallos y del río Gállego), plaza militar reconquistada por Sancho Ramírez a finales del siglo XI que alcanzó su cenit señorial cuando el rey Jaime I el Conquistador la otorgó en feudo y señorío hereditario a su hijo natural el infante don Pedro de Ayerbe (habido con doña Teresa Gil de Vidaure), dando origen a la histórica baronía de Ayerbe; el segundo foco, de indiscutible hidalguía foral universal, radicó en el solar de Aierbe en la villa de Ataun y comarca del Goierri (Guipúzcoa), donde sus miembros dominaron casales de sillería y heredades francas exentas de toda servidumbre o pecha pechera.

Etimológicamente procede del euskera arcaico pirenaico hablado en las estribaciones meridionales de la cordillera durante la Alta Edad Media: se articula a partir del sustantivo orográfico aier / aiher («pendiente», «ladera escarpada», «cuesta» o «vertiente de montaña»), complementado por el sufijo locativo posicional -be / -pe («debajo», «al pie de» o «parte inferior»), significando literalmente «al pie de la ladera», «en la base de la pendiente» o «el solar bajo la cuesta del monte»; en los cartularios medievales, fueros y padrones de infanzonía, la voz se fijó mayoritariamente como Ayerbe o Ayerve, normalizándose Aierbe en la grafía euskérica moderna y derivando hacia variantes fonéticas como Ayarbe, Ayarbis o el oikónimo Yerbes en la documentación de difusión levantina e hispanoamericana.

Históricamente se distribuyó por la provincia de Huesca (Ayerbe, Jaca, Huesca capital y Somontano), Zaragoza (Ejea de los Caballeros, Tauste, Daroca y la capital del reino), la Comunidad Foral de Navarra (Pamplona, Tudela y merindades orientales), Guipúzcoa (Ataun, Ordizia, Tolosa y Donostia-San Sebastián), el Reino de Valencia (Valencia, Morella y Segorbe), Andalucía (Sevilla, Córdoba y Cádiz), y en el ámbito hispanoamericano con ramas ilustres en Colombia (destacando la influyente casa asentada en Popayán), Argentina, México y las Islas Filipinas; en la actualidad es un apellido de notable solera histórica y difusión moderada en España, situándose sus principales núcleos demográficos en Aragón, el País Vasco, Navarra, Cataluña y Madrid.

Durante la época bajomedieval y moderna, los caballeros de la casa de Ayerbe mantuvieron una intervención decisiva en las Cortes del reino, la diplomacia regia y el servicio de armas: ostentaron la condición de ricoshombres de natura, barones de mesnada e infanzones de sangre; el infante don Pedro de Ayerbe y sus sucesores inmediatos encabezaron huestes en las campañas de expansión territorial y en las asambleas nobiliarias aragonesas; con posterioridad, la baronía de Ayerbe pasó por alianzas matrimoniales a la ilustre casa de los Jordán de Urríes, concediendo el rey Fernando VI en 1750 el título de Marqués de Ayerbe a don Pedro Jordán de Urríes y Fombuena con el posterior rango de Grande de España; simultáneamente, las ramas infanzonas del linaje ejercieron oficios de regidores, justicias, jurados concejiles e insaculados en los brazos nobles de las ciudades aragonesas y valencianas.

El linaje cuenta con una formidable y continuada constancia documental en el Cartulario del Real Monasterio de San Juan de la Peña; en los libros de fogajes del Reino de Aragón de 1495 y 1553; en los fondos de la Real Audiencia de Aragón y de la Corte del Justicia conservados en el Archivo de la Corona de Aragón y en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza; en los fondos de la Real Corte Mayor y Consejo Real de Navarra en el Archivo General de Navarra; en los expedientes de insaculación de la Real Audiencia de Valencia; en la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid; en la Sección de Órdenes Militares del Archivo Histórico Nacional (Madrid), donde constan probanzas para los hábitos de Santiago, Calatrava y la Orden de San Juan de Jerusalén (Malta); y en el Archivo General de Indias (Sevilla).

Entre sus personajes más destacados figuran el infante don Pedro de Ayerbe (siglo XIII), barón de Ayerbe y primogénito de la rama regia del linaje; don Miguel de Ayerbe, ricohembre y señor feudal presente en las concordias reales del siglo XIV; capitanes y maestres de campo que sirvieron en los tercios de Flandes e Italia; letrados que alcanzaron dignidades de oidores y consejeros reales; y en la América virreinal, destacadas autoridades coloniales, eclesiásticas e intelectuales de la rama caucana de Popayán que participaron de manera activa en la gobernación y en los cabildos de la Nueva Granada.

En su estatus nobiliario, la casa gozó originariamente de la preeminencia de ricahembra y baronía feudal con potestad señorial en Aragón, así como de la condición jurídica de hidalguía e infanzonía de sangre universal en sus casas de Guipúzcoa y Navarra: sus miembros gozaron de absoluta inmunidad frente a pechas pecheras, cuarteles reales, tallas y tributos ordinarios comunes, ostentando el fuero privativo militar y el derecho preferente a los oficios de honor concejil; para salvaguardar estas preeminencias, ramas del linaje promovieron solemnes procesos de salva de infanzonía y probanzas de limpieza de sangre ante la Real Audiencia de Zaragoza, el Consejo Real de Navarra y las Chancillerías Reales, obteniendo sentencias ejecutorias contradictorias que ratificaron la nobleza inmemorial de sus cuatro costados.

Sus casas solares y palacios principales radicaron originariamente en el castillo y palacio señorial de Ayerbe (Huesca); en las casas solariegas y palacios de infanzones de la ciudad de Huesca y de Zaragoza; en el casal solariego y caserío de infanzones de Aierbe en la villa de Ataun (Guipúzcoa); en las casas principales de Pamplona y Tudela; en las casas avecindadas en la ciudad de Valencia; y en las suntuosas casas coloniales y haciendas erigidas con posterioridad en Popayán y Buenos Aires.

Su difusión territorial se produjo desde la fortaleza prepirenaica de Ayerbe y los valles del Goierri hacia las riberas del Ebro y el levante mediterráneo al amparo de las campañas reconquistadoras de los monarcas de la Corona de Aragón, enlazando mediante enlaces matrimoniales con los linajes de Urríes, Luna, Gurrea y Alagón antes de su proyección hacia la administración virreinal y los centros de poder del Imperio español.


Armas

Escudo de armas

La casa de Ayerbe de origen real traía: En campo de oro, cuatro palos de gules, y sobre el todo una cruz de plata, cargada de cinco escudetes de oro, cargados de una faja de azur. Es decir, las armas reales de Aragón con mezcla de las de Vidaurre.

Estas mismas armas usan los originarios de Aragón y los establecidos en el siglo XVI en Ayora (Valencia) y Cuenca, radicados en el siglo XVIII en Carcabuey (Córdoba) y actualmente en Alcalá la Real (Jaén), según Vicente de Cadenas.

Escudo de armas

Gregorio García Ciprés señala que traía seis escudetes en vez de cinco.

Escudo de armas

Otros, señalan que Sancho López de Ayerbe, Obispo de Tarazona, usaba las anteriores armas con los cinco escudetes de plata, con una faja de azur.

Escudo de armas

Juan Matías Estevan señala que los de la casa real usaban seis escudetes de plata.

Escudo de armas

Otros de esa misma casa usaron: En campo de oro, cuatro palos de gules. Bordura de azur con los cinco escuditos de oro, cargados de una faja de azur.

Escudo de armas

Otros, según Agustín de Loaysa, traen: En campo de oro, cuatro palos de gules.

Escudo de armas

Los de la casa de Ayerbe en Zaragoza, según Juan del Corral, pintaban ese cantón de azur y la flor de lis de oro.

Escudo de armas

Otros ponen el cantón de sinople.

Escudo de armas

Otros usan: En campo de azur, cuatro fajas ondeadas de oro, y en el cantón diestro del jefe, de sinople, con una flor de lis de oro.

Escudo de armas

Los de Castilla, según Diego de Soto y Aguilar, traen: En campo de plata, ondas de mar de azur, y en la esquina alta de la mano diestra un cuadrado de gules y en él, una flor de lis, de oro.

Escudo de armas

La rama de ese mismo solar, que pasó a Navarra, trae: En campo de azur, un castillo de plata, aclarado de gules, y dos leones de oro empinados a sus muros. En la torre del homenaje una bandera de plata.

Nicolás de Ayerbe, Gentilhombre de Navarra, que sirvió en la guerra de Valencia, y de orden del Rey pobló los pueblos de Olocau, Sierra y Náquera (Valencia), usa las anteriores armas.

Escudo de armas

Los Ayerbe de la casa de Tauste y sus líneas de la provincia de Huesca usan estas otras armas: Escudo cortado: 1º, en campo de azur, una flor de lis de oro, y 2º, en campo de oro, cuatro palos de gules.

Escudo de armas

Los de Atáun (Guipúzcoa) usan: En campo de sinople, un árbol, de oro, y tres lobos atravesados a su tronco, de sable.

Escudo de armas

Otros de Atáun: En campo de plata, sobre ondas, de azur y gules, una torre, de plata, perfilada de sable, mazonada de lo mismo y aclarada de gules.

Escudo de armas

Otros, según Gregorio García Ciprés, traen: En campo de azur, cinco fajas ondeadas de plata.

Escudo de armas

Otros Ayerve: En campo de gules, tres espigas de oro.

Escudo de armas

Otros Ayerbe: En campo de oro, cuatro palos de gules. Bordura de plata, con ocho escudetes de sinople, cargados de una faja de oro.

Escudo de armas

Otros Ayerbe pintan la bordura de plata, con ocho escudetes de plata, cargados de una faja de azur.

Escudo de armas

Otros Ayerbe traen: En campo de oro, cuatro bastones de gules. Bordura de azur, con ocho escudetes de azur, cargados de una faja de oro.

Escudo de armas

Otros Ayerbe traen: En campo de oro, cuatro bastones de gules. Bordura de azur, con ocho escudetes de azur, cargados de una faja de plata.

Escudo de armas

Algunos tratadistas interpretan este apellido como una variante de Añarbe, y le organizan el siguiente: Escudo partido: 1º, en campo de oro, tres bandas de gules, y 2º, en campo de gules, un león rampante de oro. Bordura general de plata, con ocho cruces treboladas de azur.

Escudo de armas

J.-B. Rietstap señala para los Ayerbis de Aragón: En campo de oro, cuatro palos de gules. Bordura de gules, con nueve torres de plata.

Escudo de armas

Los Ayarbe traen: En campo de gules, dos árboles de oro.