Ayguaviva, Aiguaviva
El linaje Ayguaviva (con sus variantes gráficas tradicionales, históricas y notariales Aiguaviva, d'Ayguaviva, d'Aiguaviva, Aiguavives, Aguaviva, Aquaviva o Acquaviva) constituye una de las más ilustres, esclarecidas y antiguas estirpes de la nobleza feudal, caballeros y barones en el Principado de Cataluña dentro de la Corona de Aragón, con primitivo solar de inmemorial antigüedad en la comarca del Gironès (Girona), señores de las baronías y castillos de Aiguaviva, Vilademuls, Palol d'Onyar y Rocafort, así como una notable proyección histórica hacia Barcelona, el Reino de Valencia, el Reino de Mallorca, el Reino de Nápoles y el Reino de Sicilia a lo largo de la época medieval y la época de la Monarquía.
Procede directamente del topónimo del histórico castillo y término señorial de Aiguaviva (en la comarca del Gironès, Girona).
Adoptado tempranamente a partir de los siglos XI y XII por señores feudales y caballeros como apellido hereditario de solar y condición distinguida (d'Aiguaviva / Ayguaviva).
Las referencias documentales de mayor antigüedad sitúan a los señores del castillo de Aiguaviva como magnates y donceles feudatarios directos de los condes de Barcelona y de Girona, emparentando con las casas de Rocabertí, Vilademuls, Campllong y Cruïlles.
A lo largo de los siglos XIII y XIV, los Ayguaviva acrecentaron sus dominios señoriales adquiriendo las baronías y términos de Rocafort, Palol d'Onyar y Bell-lloc, desempeñando tenencias de fortalezas y misiones diplomáticas reales.
Ramas de la estirpe se establecieron en la capital catalana, integrándose en la matrícula de Ciudadanos Honrados de Barcelona, interviniendo en la judicatura, la administración de la Diputación del General de Cataluña y las deliberaciones del Consell de Cent.
En los censos y fogatges medievales de Cataluña (1497 y 1553), constan inscritas diversas familias de este apellido en localidades de Girona, Barcelona y Lleida, ostentando la condición de hacendados del estamento noble.
Caballeros de esta casa participaron con el rey don Jaime I el Conquistador en las campañas forales del siglo XIII, fundando casales en la ciudad de Valencia, Gandía, Sagunto y la Plana de Castellón: Ocuparon oficios de jurados (jurats), escribanos de cámara, administradores de rentas del Batlle General y procuradores reales.
Mantuvieron estrechas alianzas matrimoniales con estamentos nobles forales de la capital del reino y de la Safor.
Se documentan ramas avecindadas en Palma y en villas foráneas, vinculadas a la administración concejil, la defensa costera y al estamento militar insular.
Ramas de este linaje pasaron a los reinos italianos de la Corona de Aragón, enlazando con los duques de Atri y condes de Conversano.
Miembros de la estirpe concurrieron y tuvieron asiento formal en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia celebradas durante los siglos XIV al XVII.
Caballeros de este apellido obtuvieron confirmaciones de nobleza de sangre, privilegios de doncel y mercedes de Caballero del Principado de Cataluña concedidas por los monarcas de la Corona de Aragón.
Probaron su legitimidad, nobleza y limpieza de sangre para ejercer oficios de familiares del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Barcelona y Valencia, así como para ingresar en la Orden de San Juan de Jerusalén (Orden de Malta), la Orden de Montesa y colegiaturas de juristas en la Corona de Aragón.
Armas
Según Bernat Mestre traen: De oro, un monte floreteado de azur y cargado de dos palos ondeados de plata.
Otros: De oro, un monte floreteado de azur y cargado de dos palos ondeados de oro.
Armorial Catalá, dit de Llupià. BC.


