Aznar, Aznárez, Aznares, Azanares, Acenáriz, Azenariz, Asnar
El apellido Aznar (junto con sus formas patronímicas y variantes gráficas seculares documentadas en protocolos y armoriales como Aznárez, Aznares, Azanares, Acenáriz, Azenariz y Asnar) es un linaje hispánico de naturaleza patronímica mayor y de inmemorial nobleza, profundamente entrelazado con los orígenes altomedievales y la constitución política de los reinos de Navarra y Aragón, así como de los antiguos condados pirenaicos.
El origen de este linaje se sitúa en los valles pirenaicos de Navarra y del Alto Aragón a comienzos de la Reconquista, alcanzando rango condal y de alta potestad en los siglos IX y X a través de figuras rectoras como los condes Aznar I Galíndez y Aznar II Galíndez en Aragón, y señores de mesnada en Navarra, desde cuyos solares primitivos en la Jacetania, Sobrarbe y Ribagorza se irradiaron numerosas casas de infanzonía e hidalguía hacia las tierras llanas del valle del Ebro, las comarcas castellanas, el Reino de Valencia y el Reino de Murcia.
Etimológicamente procede del antropónimo medieval hispánico de raíz vasco-aquitana o protovasca Azenari / Asinari, tradicionalmente emparentado con el latín asinarius o bien con étimos prerromanos pirenaicos vinculados a voces orográficas y totémicas; a partir de este nombre de pila se formaron las variantes patronímicas mediante el sufijo -ez (Aznárez, Aznares, Acenáriz, Azenariz, con el significado de «hijo o descendiente de Aznar»), conviviendo a lo largo de las centurias la forma apocopada Aznar con sus derivaciones patronímicas y adaptaciones fonéticas romances.
Históricamente se distribuyó por el Reino de Aragón (Huesca, Zaragoza y Teruel), el Reino de Navarra, el Principado de Cataluña (Lleida y Barcelona), el Reino de Valencia (Castellón, Valencia y Alicante), el Reino de Murcia y la Corona de Castilla (Castilla la Vieja, Madrid y Andalucía); en la actualidad es un apellido de notable y amplia frecuencia demográfica en toda España, localizándose la mayor concentración de sus portadores en las provincias de Zaragoza, Barcelona, Valencia, Madrid, Alicante y Murcia.
Durante la época bajomedieval y moderna, los caballeros de la casa de Aznar y sus ramas patronímicas tuvieron una destacada presencia en la vida militar, foral y cortesana, integrándose como infanzones en las Cortes de Aragón y Navarra, asistiendo a las empresas bélicas de la Corona en el levante peninsular y el Mediterráneo, ocupando magistraturas concejiles como jurados, justicias y regidores en villas de realengo, y desempeñando cargos de gobierno y administración en los tribunales reales y audiencias de la monarquía hispánica.
El linaje cuenta con abundante constancia documental en los cartularios monásticos altomedievales de San Juan de la Peña, Leyre y San Pedro de Siresa; en los procesos de infanzonía de la Real Audiencia de Aragón; en las actas de las Cortes de Aragón, Navarra y Valencia; en los llibres de repartiment y censos medievales (fogatges de 1495 y 1553); en la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid y de Granada, con numerosos pleitos y cartas ejecutorias de hidalguía; y en los expedientes de pruebas de nobleza del Archivo Histórico Nacional para el ingreso en las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Montesa y Carlos III, así como en los tribunales del Santo Oficio de la Inquisición.
Entre sus personajes históricos destacaron los condes de Aragón del siglo IX Aznar I Galíndez y Aznar II Galíndez; caballeros e infanzones del apellido que participaron en la toma de Zaragoza (1118) y en la conquista de Valencia y Murcia en el siglo XIII; eclesiásticos y canónigos en las sedes episcopales de Jaca, Huesca, Zaragoza y Valencia; y magistrados, letrados y regidores del estado noble que sirvieron a la Corona en diversas audiencias y concejos durante los siglos XVI al XVIII.
En su estatus nobiliario, las ramas de este linaje gozaron del reconocimiento de nobleza inmemorial de sangre e infanzonía de naturaleza en los reinos de Aragón y Navarra, con asiento reservado en el brazo noble e infanzón de sus respectivas Cortes; sus miembros ganaron firmas de derecho y sentencias ejecutorias de infanzonía ante la Real Audiencia de Aragón y las Chancillerías castellanas para refrendar su exención de tributos pecheros, y probaron legitimidad y limpieza de sangre para acceder a dignidades concejiles de honor, hábitos de órdenes militares y colegios mayores.
Sus casas solares radicaron principalmente en palacios y casales infanzones de la comarca de Jaca, el Valle de Tena y términos de Sobrarbe y Ribagorza en el Alto Aragón; en solares de cabo de armería y palacios de Navarra; en casas solariegas abiertas en las ciudades de Zaragoza, Teruel y Daroca; y en las ilustres ramas asentadas en el Reino de Valencia (Castellón, Alzira y Valencia capital), en la ciudad de Murcia y en villas castellanas.
Su difusión territorial y peninsular se produjo de manera ininterrumpida desde los valles originarios del Pirineo navarro-aragonés hacia la cuenca del Ebro, expandiéndose hacia el sur peninsular a través de las campañas militares de repoblación de Valencia, Murcia y Andalucía en los siglos XIII y XIV, y pasando a partir del siglo XVI al continente americano, donde ramas del apellido se establecieron en los virreinatos de Nueva España, del Perú y en la Capitanía General de Venezuela.
Armas

Los Aznar o Aznáres, originarios de Aragón, traen: En campo de oro, un árbol de sinople y un león rampante, de sable, atado al tronco con cadena de azur. Divisa: "Astiterunt reges terrae trucidantes sarracenorum cordi leoni".

Los de Piedrafita de Jaca, en el valle de Tena, provincia de Huesca y otras poblaciones aragonesas, traen: En campo de plata, un árbol de sinople, cargado el tronco de una panela, de gules, sostenida por dos leones de su color natural y coronados de gules; bordura de plata, y en la punta de ésta, un sotuer, de gules.

Los de Álava, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de azur, una torre, de oro, cargado de una flor de lis, de plata.

Otros traen: Escudo partido: 1º, de azur, y 2º, de gules; brochante, una cruz llana, de plata.

Otros traen: En campo de oro, un árbol, de sinople, y sumada a su copa, un cruz, de gules.

Otros traen: En campo de oro, una torre de piedra, terrasada de sinople, surmontada de tres ballestones de sable, a la puerta de la torre, un caballero armado, de plata, con una espada desnuda en la mano derecha, montado de un caballo, de sable.

Los de Navarra, según Vicente de Cadenas, traen: Escudo cuartelado: 1º, en campo de oro, un árbol, de sinople, y dos leones rampantes y afrontados resaltados del tronco, sosteniendo en sus manos una panela, de gules, atravesada por una saeta, de diestra a siniestra, 2º, en campo de azur, una torre, de plata, bordura de oro, 3º, en campo de gules, un león rampante, de oro, coronado del mismo metal y surmontado de una lis de azur, y 4º, en campo de gules, tres panelas, de oro, bien ordenadas.

Otros traen: En campo de oro, cinco palos de gules, cargados de tres flores, de lis, cada uno, de plata.

Juan Corral recoge para los Aznar, este escudo: En campo de oro, un árbol de sinople y un león rampante, de sable, atado al tronco con cadena de plata.

Los Aznárez, de Jaca, traen: En campo de sable, una cruz llana, de oro.

Los Aznárez de Sada, traen: En campo de gules, un menguante, jaquelado de plata y sable.

Otros Aznar, de Aragón, según Miguel de Salazar, traen: En campo de oro, un roble de sinople, frutado de gules, con las raíces descubiertas de su color natural y al pie del tronco, por detrás, un león andante, linguado de gules, y atado al tronco con cadena de hierro.

Los Aznares, de Navarra, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de gules, una cigüeña, de plata, con una sierpe de sinople, en su pico.

Otros Aznares, también de Navarra, traen: En campo de oro, tres fajas de gules, cargada cada una de una venera, de plata.


