Babet, Babot, Babit
El linaje Babot (con sus variantes documentales, históricas y notariales Babet, Babit, de Babot, d'En Babot, Baboth o latinizada de Baboto) constituye una noble, antigua y preclara estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, alta milicia de caballería, ricoshombres forales y señorío alodial en la Corona de Aragón y el Reino de Navarra, con primitiva cuna solariega ultrapirenaica radicada en Francia, desde donde sus caballeros pasaron tempranamente a la península ibérica para asentarse en el Principado de Cataluña y en las altas magistraturas navarras, destacando en las conquistas de Murcia y Orihuela, en las expediciones mediterráneas a Cerdeña y proyectando ramas de nobleza y gobierno hacia el Reino de Valencia y las islas Baleares a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede de la evolución romance gala y occitana sobre el hipocorístico franco-germánico continental *Babo o *Babilo (emparentado con la raíz germánica *bab-, voz cariñosa o de afirmación linajuda), articulado mediante el sufijo diminutivo-patronímico francés y catalán septentrional -ot / -et / -it (del bajo latín -ottus / -ittus), dando lugar a las variantes gráficas Babot, Babet y Babit.
En los protocolos de cancillería, libros de armería y procesos de nobleza de los reinos hispánicos prevaleció de forma casi unánime la forma terminada en -ot (Babot), conservándose las variantes vocálicas como reflejo dialectal en las escribanías de los condados pirenaicos.
Quedó consignado en los cartularios reales de Navarra, en los libros de feudos de Cataluña y en registros de cancillería desde el siglo XIII como apellido hereditario de solar y condición de personas nobles e hijosdalgo (de Baboto / d'En Babot).
Al pasar a la península, una de las ramas más esclarecidas del linaje arraigó en el Reino de Navarra, donde sus miembros alcanzaron la más encumbrada jerarquía nobiliaria territorial.
En el año 1274, en el contexto de la minoría de la reina Juana I de Navarra y los juramentos de fidelidad de los estamentos del reino, figura de forma preeminente el noble caballero don Juan Babot, catalogado formalmente entre los principales ricoshombres de Navarra.
Dicha condición de ricohombre comportaba el derecho de aconsejar a la Corona, mandar huestes feudales de caballeros con pendón y caldera, y ocupar un lugar de privilegio en las juntas generales de los brazos del reino.
En el siglo XIII, coincidiendo con las campañas conjuntas de pacificación y conquista encabezadas por el rey don Jaime I el Conquistador en favor de su yerno el rey Alfonso X de Castilla, brilló el esfuerzo bélico del caballero Marino Babot.
Marino Babot se distinguió con singular valentía y denuedo en la conquista y sometimiento del Reino de Murcia y, de manera muy señalada, en la toma y expugnación de la villa y castillo de Orihuela (gobernación meridional de la Corona de Aragón).
Por sus servicios de vanguardia militar en estas empresas de guerra, quedó heredado con casas, alquerías y tierras francas en la comarca de la Vega Baja del Segura, sentando las bases de la prosapia del apellido en las comarcas levantinas.
La vocación militar de esta estirpe se proyectó con igual relieve hacia la expansión insular mediterránea. En las continuas y enconadas campañas sostenidas por los soberanos aragoneses para la sumisión y pacificación de la isla de Cerdeña frente a los rebeldes sardos y las fuerzas genovesas, sobresalió otro esforzado caballero llamado Juan Babot.
Juan Babot demostró pericia táctica y valor en las operaciones de sitio y defensa de las plazas corsas y sardas, sirviendo a las órdenes de los capitanes generales de la armada real y recibiendo donadíos y prerrogativas militares en recompensa a su lealtad a las armas de Aragón.
En el Principado de Cataluña, territorio natural de entrada desde el mediodía francés, los Babot mantuvieron casales solariegos francos en las veguerías de Girona, el Rosselló, la comarca de Osona y la capital condal de Barcelona, incorporándose al estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.
En los censos y fogatges generales de Cataluña de 1497 y 1553, constan registrados hogares bajo las grafías Babot y Babet como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo.
Ramas del tronco de Marino Babot y de las líneas catalanas consolidaron casal solariego en la ciudad de Valencia y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), administradores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en las Cortes del Reino de Navarra por el brazo de ricoshombres y caballeros, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.
Justificaron su nobleza e hidalguía notoria de sangre ante los tribunales de la Chancillería, la Real Audiencia de Cataluña y las salas de justicia forales de Valencia.
Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Navarra, Valencia y Barcelona para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III) y alcanzaron dignidades canonicales en colegiatas y cabildos catedralicios.
Armas
Según Francisco Piferrer y Vilar y Psayla traen: En campo de plata, dos trébedes de sable, una sobre la otra, acompañadas de cuatro alas del mismo color puestas una en el jefe, otra en el flanco diestro, otra en punta y otra en el flanco siniestro.


