Bacó

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El linaje Bacó (con sus variantes históricas, dialectales, insulares y notariales Baco, de Bacó, d'En Bacó, de Baco o latinizada de Bacone) constituye una nobilísima, preclara e ilustre estirpe de probada hidalguía de sangre, alta magistratura de gobierno foral, mandos militares y dilatado mecenazgo eclesiástico en el Reino de Mallorca y la Corona de Aragón, establecida en la isla de Mallorca poco después de la conquista por el rey don Jaime I el Conquistador, desde donde sus caballeros alcanzaron el maestrazgo templario, la bailía general del reino, judicaturas forales y alcaldías de castillos, proyectando a su vez ramas y alianzas de hidalguía hacia el Principado de Cataluña y el Reino de Valencia a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.

Filológicamente procede de la evolución antroponímica románica y bajolatina sobre la raíz germánica continental *bako o fráncica *baco (emparentada con el término *bak-, «combatiente resuelto», «el que sostiene la vanguardia o la espalda en la refriega»), adoptada como nombre de bautismo entre la nobleza franca y pirenaica durante la Alta Edad Media y consolidada como apellido hereditario de cuna.

En los textos cancillerescos y notariales de la Corona de Aragón alternó la grafía llana tradicional latina o arcaica Baco con la forma romance oxítona y acentuada Bacó, conservándose como apelativo solariego de distinción militar.

Quedó consignado en los libros de repartimiento del Reino de Mallorca, en los cartularios del Temple, en los registros del Gran i General Consell y en escribanías de feudos desde el siglo XIII como linaje hereditario de solar y condición de personas nobles e hijosdalgo (de Bacone / d'En Bacó).

Los Caballeros de la Casa de Mallorca: Del Temple al Gobierno Foral Establecida en la isla de Mallorca desde las décadas inmediatas a la conquista de 1229, la estirpe floreció a través de una distinguida sucesión de varones de armas, gobernantes y eclesiásticos:

En 1262 brilló en la cúpula de las órdenes de caballería el venerable fray Ramón Bacó, quien ostentó la suprema dignidad de maestre de la Orden del Temple en Mallorca, rigiendo los conventos, fortalezas y cuantiosas posesiones de los caballeros templarios en las Baleares.

Bernardo Bacó floreció en los últimos decenios del siglo XIII como caballero poderoso y hacendado principal, gozando de gran predicamento entre la nobleza insular y participando en los armamentos para la seguridad de las costas.

En el año 1300, el noble Tomás Bacó figuraba como señor de copiosas posesiones alodiales, destacando entre sus heredades territoriales la célebre y fértil alquería de Canet (enclave patrimonial que con el tiempo y por enlaces sucesivos pasó a pertenecer a la ilustre casa de los marqueses y condes de Torrellá).

En 1388, Juan Bacó, quien ostentaba el título nobiliario y distinción de domicelo (doncel o caballero noble de armas), desempeñó la suprema magistratura de baile general del Reino de Mallorca, con jurisdicción privativa sobre el patrimonio del rey, aduanas y rentas de la Corona.

Antonio Bacó floreció con señalado relieve foral en 1405.

En 1444, el caballero Luis Bacó ejerció la importante judicatura foral de juez ejecutor de Mallorca, administrando la justicia ordinaria y sumaria en causas del reino.

En 1514, Juan Bacó fue elegido para desempeñar el relevante oficio municipal de clavario de la ciudad y reino de Mallorca por la clase de caballeros, custodiando el erario foral e interviniendo en la administración de las arcas públicas insulares.

En la milicia territorial se distinguió el noble Mateo Bacó, quien sirvió como capitán de guerra de la ciudad de Alcúdia (plaza clave en la defensa septentrional de la isla) y ejerció el encargo estratégico de alcalde y gobernador del castillo y fortaleza de la isla de Cabrera, plaza avanzada en la vigilancia contra el corso berberisco.

En el ámbito eclesiástico sobresalió el padre Juan Antonio Bacó, religioso agustino de consumada doctrina, virtudes y consideración social. Falleció en 1565; al no dejar la casa descendencia directa seglar, el convento de San Agustín de Palma fue el legítimo heredero de la cuantiosa hacienda, bienes y vínculos de esta esclarecida estirpe balear.

Ramas emparentadas con el primitivo solar y donceles del apellido mantuvieron heredades en las veguerías de Girona, la Cerdanya y la capital condal de Barcelona, donde figuraron inscritos en censos alodiales de condición generosa e hijosdalgo.

En los censos y fogatges generales de Cataluña de 1497 y 1553, constan registrados hogares bajo la grafía Baco y Bacó en las veguerías catalanas como propietarios de condición franca.

Miembros de esta casa pasaron al Reino de Valencia, estableciendo casal solariego en la capital foral y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.

Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.

Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el Gran i General Consell de Mallorca por el estamento de caballeros, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.

Justificaron su nobleza de sangre y sentencias amparatorias de hidalguía ante la Real Audiencia de Mallorca, la Real Audiencia de Cataluña y las salas de justicia forales de Valencia.

Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Mallorca, Valencia y Barcelona para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.

Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Temple, San Juan de Jerusalén, Montesa y Carlos III) y alcanzaron prebendas canonicales en cabildos catedralicios de la Corona de Aragón.


Armas

Escudo de armas

Los Bacó, de Mallorca, según Joaquín M.ª Bover traen: Dos cruces llanas de gules, unidas en situación de faja, campo de plata, sembrado de armiños de sable.

Escudo de armas

Según José M.ª Bover, Francisco Piferrer y Vilar y Psayla, los Bacó traen: De plata, sembrado de armiños de sable; en jefe dos cruces de gules.