Baena
El linaje Baena (con sus variantes históricas, dialectales y notariales de Baena, d'Baena, d'En Baena, Bayna, Baenas o latinizada de Baiena) constituye una esclarecida, noble e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, caballeros de mesnada, castellanos y señores de alodio y mayorazgo, alcaides de fortalezas, regidores forales, jurados, Ciutadans Honrats, magistratura de curia y preeminencia solariega originaria de Andalucía, con primitiva cuna toponímica y solar matriz en la histórica y fortificada villa de Baena (provincia de Córdoba), desde donde sus caballeros participaron activamente en las empresas de la Reconquista, pasando a fundar casas solariegas en Sevilla, Jaén y Castilla, enlazando con la hidalguía de la Corona de Aragón en el Principado de Cataluña (con casales en Barcelona y Girona), en el Reino de Valencia (con notable arraigo en la comarca de la Plana y la capital foral), y proyectando su presencia hacia el Reino de Aragón y el continente americano a lo largo de la época feudal y de la Edad Moderna.
Filológicamente procede de la evolución lingüística romance medieval del topónimo andaluz Baena, originado a partir del corónimo y mansión hispanorromana Baiāna (o fundus Baianus, derivado del antropónimo y gentilicio romano Baius o de la raíz prerromana e íbera *bai- / *baia [«río, corriente de agua, vega o hondonada fluvial»], adaptado durante la dominación musulmana como Bayyana o Bāyana).
Adoptado tempranamente como apellido de cuna por señores de mesnada, alcaides de frontera y caballeros que tomaron parte en la conquista cristiana de la plaza de Baena en 1240 bajo el reinado de Fernando III el Santo, o que descendían de la antigua tenencia castral de dicha plaza fuerte.
Con la estabilización de las dignidades hereditarias a partir del siglo XIII, el topónimo del solar quedó consolidado de forma inmutable y perpetua por vía de varonía (de Baena / d'En Baena).
En los cartularios notariales castellanos, andaluces y de la Corona de Aragón, actas de las Cortes y protocolos de cancillería alternó la forma canónica Baena con las variantes Bayna, Baenas, las fórmulas señoriales de pertenencia (de Baena, d'Baena o d'En Baena), y la forma de curia latinizada de Baiena, reconociéndose unánimemente en todos los tribunales de nobleza la indivisible unidad del tronco solariego.
Quedó consignado en los libros de las Salas de Hijosdalgo de las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada, en los censos de las veguerías catalanas, en los libros de repartimiento foral y en la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre.
Las crónicas nobiliarias sitúan la cuna primordial del linaje en la villa y término de Baena (Córdoba), donde los caballeros de este apellido alzaron casal fuerte de sillería con torreón defensivo, ejerciendo alcaidías de frontera y prestando juramento de homenaje y servicio militar a los monarcas castellanos en las campañas contra el Reino Nazarí de Granada.
Ramas dimanadas de este tronco cordobés pasaron tempranamente a la ciudad de Sevilla, a Écija, a Carmona y al Reino de Jaén, vinculando heredades de olivar y participando en los concejos urbanos como veinticuatros, regidores y jurados.
En el ámbito cortesano y de las letras bajomedievales, destacó de forma universal don Juan Alfonso de Baena, escribano y noble letrado de la corte del rey Juan II de Castilla, célebre compilador del inmortal Cancionero de Baena (ca. 1445).
Caballeros de este apellido pasaron al Principado de Cataluña, estableciendo solares señoriales en la ciudad y veguería de Barcelona y en demarcaciones de Girona y Tarragona.
En estas demarcaciones, los caballeros Baena alzaron casas señoriales y casales de recia fábrica de piedra de sillería con aspilleras defensivas, portales dovelados de medio punto y enterramiento privativo de armas en templos parroquiales, prestando juramento de fidelidad y servicio de armas a los condes de Barcelona y reyes de Aragón.
Ramas de este solar se consolidaron en la capital condal a lo largo de la Edad Moderna, integrándose formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats).
Desempeñaron de forma continuada oficios concejiles de consellers en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los censos de 1497 y 1553), constan formalmente registrados hogares bajo las grafías Baena, Bayna y d'Baena en las veguerías de Barcelona, Girona y Tarragona, figurando sus titulares como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo de sangre.
Concluidas las campañas militares de don Jaime I el Conquistador y a lo largo de las centurias bajomedievales y modernas, caballeros de este linaje pasaron al Reino de Valencia, asentándose en centros urbanos del maestrazgo y la franja costera.
La estirpe mantuvo una presencia continuada en el cap i casal de la ciudad de Valencia y de forma muy destacada en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules, Vila-real y Almassora) y el Camp de Morvedre, así como en tierras de Alzira, Sagunto y Gandía.
Ocuparon de forma continuada oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Miembros de la estirpe avecindados en tierras aragonesas mantuvieron fueros de infanzonía de sangre y casal conocido en las riberas del Ebro y comarcas limítrofes con Cataluña, gozando de exención de pechas pecheras ante la Real Audiencia de Zaragoza.
Miembros de las ramas de este apellido justificaron reiteradamente su nobleza de sangre, legitimidad de cuna y limpieza de linaje para acceder al desempeño de cargos concejiles, regidurías y oficios preeminentes reservados estrictamente al estado noble.
Los Baena acudieron ante las Salas de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Granada y de la Real Chancillería de Valladolid para pleitear y refrendar sus Reales Provisiones y Ejecutorias de Hidalguía de sangre frente a los pecheros.
Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en las Cortes de Castilla, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.
Justificaron su hidalguía e infanzonía notoria ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia y la Real Audiencia de Zaragoza.
Probaron pureza genealógica ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Córdoba, Sevilla, Granada, Barcelona, Valencia y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III).
Armas

Las del linaje Baena son: Escudo partido: 1º, losanjado de plata y gules, y 2º, campo de azur, un león rampante de oro. Bordura general de oro, con ocho roeles de gules.

Hay una rama de la casa de Baena que trae estas otras armas: Escudo cortado: 1º, campo de gules, una cadena de oro, puesta en banda y acompañada de dos castillos de plata, y 2º, campo de azur, un león rampante de oro. Bordura de oro, con ocho roeles de gules.

Los de Andalucía, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de gules, tres calderas de oro, con siete sierpes en cada una de sus asas.

Los de Granada, según Agustín de Loaysa, usan: Una banda de gules, con perfiles de plata y sable, acompañada de dos castillos, uno arriba y otra abajo. Bordura de oro con ocho roeles de azur.

Otros de Granada, según Agustín de Loaysa, usan: Una banda de gules, con perfiles de plata y sable, acompañada de dos castillos, uno arriba y otra abajo. Bordura de oro con seis roeles de azur.

Otros: Escudo partido: 1º, componado de plata y gules; 2º, en azur, un león rampante de oro.


