Balda, Valda

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El linaje Balda (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Valda, de Balda, de Valda, Belda o latinizada de Balda) constituye una de las más insignes, preclaras y encumbradas casas de Parientes Mayores de Guipúzcoa, de inmemorial nobleza de sangre e hijosdalgo, cabeza destacada del bando gamboíno y solar matriz de personajes universales —entre ellos doña Marina Sáenz de Licona y Balda, madre de San Ignacio de Loyola—, cuya descendencia fundó ilustre rama en el Reino de Valencia a mediados del siglo XVI, dando lugar en las comarcas meridionales valencianas a la variante fonética Belda, y proyectando alianzas hacia el Principado de Cataluña a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.

Procede de la voz euskérica balda o valda (emparentada con la raíz paleohispánica *palt- / *bald-, alusiva a «ladera escarpada», «prominencia rocosa» o «colina despejada»), descriptiva de la eminencia sobre la que se alzó su primitiva torre fuerte defensiva dominando el valle del río Urola.

La rama guipuzcoana establecida en el sur del Reino de Valencia experimentó la apertura vocálica e inflexión palatal característica del valenciano meridional, transformándose en el apellido Belda, de extensa difusión en las comarcas de l'Alcoià, el Comtat y la Vall d'Albaida.

En protocolos notariales y cancillerescos alternó la grafía bilabial Balda con la labiodental Valda, manteniéndose ambas en las probanzas de nobleza de la casa troncal y sus mayorazgos.

La casa solariega y palacio de la primera raza radicó en la jurisdicción de la villa de Azcoitia (Guipúzcoa), erigida sobre una eminencia estratégica que dominaba la población.

Considerada una de las casas de Pariente Mayor de más antigua estimación de Guipúzcoa, encabezó el bando gamboíno durante las seculares Guerras de Bandos frente al bando oñacino.

Por mandato de Enrique IV de Castilla en 1457, la torre fue desmochada, transformándose posteriormente en un suntuoso palacio solariego que conservó patronatos eclesiásticos y derechos de enterramiento en la parroquia de Santa María la Real de Azcoitia.

Al extinguirse la primera línea de varón, la casa continuó por línea femenina o «segunda raza», manteniendo inalterados el apellido, armas y honores del solar.

En esta segunda raza floreció doña Marina Sáenz de Licona y Balda, hija de don Martín García de Licona (oidor de la Real Audiencia y canciller mayor) y de doña María de Balda, señora de la torre palacio; doña Marina contrajo matrimonio con don Beltrán Yáñez de Oñaz y Loyola, naciendo de este enlace Íñigo de Loyola (San Ignacio de Loyola), fundador de la Compañía de Jesús.

A mediados del siglo XVI, caballeros segundones procedentes del palacio de Balda de Azcoitia se trasladaron al Reino de Valencia, fijando su residencia en la capital foral y en las comarcas meridionales.

En tierras alicantinas y del mediodía valenciano (Ontinyent, Agullent, Bocairent, Alcoi y Xàtiva), la adaptación fonética consolidó la grafía Belda, cuyos miembros ocuparon cargos de jurados, justicia civil y regidores.

Otras líneas de esta estirpe mantuvieron casal en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre, concertando alianzas con familias del estamento militar foral.

Ramas emparentadas pasaron al Principado de Cataluña, avecindándose en Barcelona donde ingresaron en el estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.

Desempeñaron oficios en el Consell de Cent y plazas en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya.

En los censos y fogatges de Cataluña de 1497 y 1553, constan registrados hogares bajo las grafías Balda, Valda y Belda en las veguerías de Lleida, Tarragona y Barcelona como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo.

Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en las Juntas Generales de Guipúzcoa y en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña.

Justificaron su hidalguía de sangre y vizcainía ante la Chancillería, la Real Audiencia de Valencia y la Real Audiencia de Cataluña.

Probaron limpieza de sangre ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en Valencia, Logroño y Barcelona para plazas de familiares y comisarios.

Vistieron hábitos de las órdenes de Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III.


Armas

Escudo de armas

El primitivo escudo de la casa de Balda, en la jurisdicción de la villa de Azcoitia, era: En campo de oro, cinco bandas, de sable.

Escudo de armas

Luego ese escudo primitivo fue organizado así: En campo de plata, un roble de sinople, de cuyas ramas pende sobre el tronco un escudete de oro, con las cinco bandas de sable, que son Balda, y, al pie del árbol, un jabalí andante, de sable, perseguido por cuatro perros blancos, dos a la derecha y otros dos a la izquierda, formando como una orla al escudete central, que son Berástegui.

Estas son las armas que en un antiquísimo escudo ofrece aun hoy día en su fachada el solar de Balda, de Azcoitia.

Escudo de armas

Manifiesta Domingo de Lizaso y lo ratifica el "Nobiliario Vascongado anónimo", que las armas de la casa y Palacio de Balda, que era de cabo de armería, son: En campo de azur, una banda de oro, acompañada de cuatro panelas de sinople, dos en lo alto y dos en lo bajo.

Escudo de armas

Otros, de Azcoitia, según Miguel de Salazar, traen: En campo de azur, una banda de oro, acompañada de cuatro panelas de oro, dos en lo alto y dos en lo bajo.

Escudo de armas

Otros, de Azcoitia, según Isasti, Viciana, Hita, Villa, Montemayor y Juan Carlos de Guerra, señalan a los Balda estas otras: En campo de gules, una torre de oro, aclarada de azur y mazonada de sable, bordura jaquelada de azur y plata. El que señalan Isasti, Viciana y otros autores, pertenece a la rama de Valencia y sus líneas de Andalucía y Castilla.

Escudo de armas

Otros, de Azcoitia, según Isasti, Viciana, Hita, Villa, Montemayor y Juan Carlos de Guerra, señalan a los Balda estas otras: En campo de gules, un castillo de oro, aclarado de azur y mazonado de sable, bordura jaquelada de azur y plata.

Escudo de armas

Otros, de Azcoitia, según Diego Ramírez de Avalos de la Piscina, señalan a los Balda estas otras: En campo de gules, un castillo de oro, aclarado de gules y mazonado de sable, bordura jaquelada de azur y plata.

Escudo de armas

Los Balda, de Vizcaya, según Diego Ramírez de Avalos de la Piscina, traen: En campo de sinople, una banda de oro, acompañada de cuatro panelas de oro, dos en lo alto y dos en lo bajo.

Escudo de armas

Otros traen: En campo de gules, un castillo de oro, aclarado de azur.

Escudo de armas

Otros Balda, traen: En campo de plata, un castaño de su color, frutado de gules y surmontado de una estrella, de azur.

Escudo de armas

Otros Valda: En campo de gules, una cabeza de águila, arrancada y goteando sangre.