Barbarín
El linaje Barbarín (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Barberín, de Barbarín, Barberino, Barberini o latinizada de Barbarino) comprende en España dos casas de muy distinta procedencia y abolengo heráldico: la primitiva e infanzona de Navarra (de pura raíz toponímica pirenaica en Tierra Estella) y la preclara y titulada de Mallorca, entroncada con la célebre estirpe patricia toscana de los Barberini o Barberino (a la que perteneció el Papa Urbano VIII) a través de una rama dimanada de Marsella a principios del siglo XVIII, proyectando asimismo servicios de armas y magistratura foral en el Principado de Cataluña y el Reino de Valencia a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede del topónimo de la villa de Barbarin (merindad de Estella, Navarra), documentado desde los siglos XI y XII como asentamiento infanzón y señorío alodial derivado del antropónimo latino Barbarus con sufijación romance de pertenencia -ini.
Joaquín María Bover y los tratadistas de la nobleza balear constatan que los Barbarín de Mallorca proceden de la egregia casa toscana de Barberino o Barberini, radicada en Florencia y Roma, de la que procedieron pontífices, cardenales y príncipes romanos.
Una rama de estos Barberino pasó a Francia, estableciendo casa solar en Marsella, adaptando su desinencia gráfica en el ámbito galorromance.
De dicha casa marsellesa procedió don Luis Barberín y Olloqui, caballero que a principios del siglo XVIII pasó al archipiélago y fundó la casa de Mallorca, figurando en la documentación insular bajo la forma asimilada Barbarín. Como observa la crítica nobiliaria, ante la carencia de diplomas que precisen la mutación fonética intermedia de Barberini a Barbarín, la historiografía recoge la filiación directa consignada por Bover desde su establecimiento en la isla.
Don Luis Barberín y Olloqui, originario de la rama de Marsella, fijó su residencia en la ciudad de Palma de Mallorca a comienzos del siglo XVIII, contrayendo enlace con linajes de la primera nobleza insular.
La familia quedó incorporada al estamento de caballeros e hidalgos del reino de Mallorca, participando en el gobierno de la isla y en los cuadros de mando de las milicias de caballería y defensa marítima.
Sus descendientes mantuvieron palacio y enterramiento privativo en Palma, emparentando con casas de regidores, jurados y oidores de la Real Audiencia de Mallorca.
En la villa de Barbarin (Navarra), el tronco autóctono mantuvo su palacio cabo de armería y casal infanzón de sillería con exención inmemorial de cuarteles y pechas.
Sus caballeros tuvieron asiento en el brazo de caballeros e hijosdalgo de las Cortes Generales del Reino de Navarra y sirvieron en las alcaidías de las fortalezas de frontera con Castilla y Aragón.
Caballeros de la estirpe mantuvieron casas solariegas francas y posesiones agrarias alodiales en las veguerías de Lleida, el Urgell y la diócesis de Girona, acudiendo a las llamadas de hueste y cabalgada del Principado.
Miembros del linaje se avecindaron en la capital del Principado a partir de los siglos XV y XVI, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.
Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña de 1497 y 1553, constan registrados hogares bajo la grafía Barbarín y Barbarin en las veguerías de Lleida y Barcelona como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo.
Caballeros de este linaje pasaron al Reino de Valencia, estableciendo casal solariego en la capital foral y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l’Horta y el estamento militar foral.
Justificaron su nobleza de sangre e hidalguía notoria ante la Real Audiencia de Mallorca, la Corte Mayor de Navarra, la Real Audiencia de Cataluña, la Chancillería y las salas de justicia forales de Valencia.
Tuvieron llamamiento en el estamento de caballeros de Mallorca, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.
Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Mallorca, Navarra, Barcelona y Valencia para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (San Juan de Jerusalén, Montesa, Santiago, Calatrava y Carlos III).
Armas
Según A. y A. Garcia Carraffa la casa de Mallorca tiene: En campo de azur, tres abejas de oro, puestas en triángulo.


