Bassecourt, Bascourt

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El linaje Bassecourt (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Bascourt, de Bassecourt, de Bascourt o Bassecort) constituye una de las más encumbradas, nobilísimas y tituladas estirpes flamencas incorporadas a la alta nobleza de la Monarquía Hispánica, originaria de Flandes y del Condado de Artois, donde ostentaron la dignidad y título de marqueses de Grigny, pasando una ilustre rama a España en el siglo XVIII para establecerse en Barcelona y en tierras catalanas y aragonesas, encumbrada con el título de condes de Santa Clara en 1746 y la baronía de Mayals en la persona de Procopio de Bassecourt y Thieulaine, mariscal de campo de los Reales Ejércitos, oficial de las Reales Guardias Valonas y gobernador militar de Lleida y del castillo de Montjuïc en Barcelona, dilatando su descendencia en la milicia, la corte y los estamentos nobles a lo largo de la Edad Moderna.

Filológicamente procede del topónimo y señorío flamenco de Bassecourt (o Bascourt), formado por la voz romance y bajolatina basse («baja, llana, inferior») y court (del bajo latín curtis, «corte señorial, villa rural, residencia feudal o predio solariego fortificado»).

El linaje floreció desde la Edad Media en los Países Bajos meridionales y en el condado de Artois, donde sus señores poseyeron extensos dominios alodiales y feudales.

La estirpe alcanzó el rango de alta nobleza titulada al erigirse la señoría de Grigny en marquesado, ostentando la dignidad de marqueses de Grigny y sirviendo a los soberanos de la Casa de Austria y posteriormente a la Corona borbónica.

En los despachos regios, hojas de servicios militares y protocolos notariales alternó la grafía de raíz septentrional Bassecourt con la variante simplificada Bascourt, precedidas ambas de la preposición nobiliaria de procedencia territorial (de Bassecourt o de Bascourt), reconociéndose unánimemente en todos los tribunales de hidalguía y consejos de guerra la indivisible y preclara nobleza del linaje.

Quedó consignado en los nobiliarios de los Países Bajos y Flandes, en los registros del Consejo Supremo de Flandes y en los Reales Despachos de la Corona Española desde el siglo XVII y XVIII como linaje de primera nobleza titulada e hijosdalgo notorios de sangre.

Con la entronización de la dinastía de Borbón en España y la reorganización de los cuerpos de élite de la Corona, diversos caballeros y nobles flamencos de probada fidelidad y alcurnia pasaron a la Península al servicio directo del rey, encuadrados en los prestigiosos regimientos de las Reales Guardias Valonas.

Una preclara rama de los marqueses de Grigny pasó a España, haciendo su principal asiento señorial en la ciudad de Barcelona, donde concertó alianzas matrimoniales con la alta aristocracia catalana y castellana.

La figura cumbre del linaje en España la encarnó don Procopio de Bassecourt y Thieulaine (o Procope de Bassecourt), nacido en el señorío familiar de Grigny.

Distinguido oficial de las Reales Guardias Valonas, alcanzó por sus notorios servicios de armas el elevado empleo de mariscal de campo de los Reales Ejércitos.

Por Real Despacho de 1746, el rey Fernando VI le otorgó el título nobiliario perpetuo de Conde de Santa Clara, erigiéndose asimismo en primer barón de Mayals (en la comarca leridana del Segrià).

En el ámbito institucional y militar de Cataluña desempeñó con acreditado prestigio las tenencias y mandos de gobernador de la plaza fuerte de Lleida y gobernador militar del Real Castillo de Montjuïc en Barcelona, baluartes clave de la defensa del Principado.

La descendencia de esta rama continuó sirviendo en los más altos puestos de la administración ultramarina y militar: don Juan Procopio de Bassecourt y Bryas, II conde de Santa Clara y barón de Mayals, ilustre militar y caballero de la Orden de Santiago, ejerció la Capitanía General de Cuba (Gobernador de La Habana entre 1796 y 1799) y la Capitanía General de Cataluña (1802-1808), interviniendo decisivamente en el desarrollo urbano y defensivo de Barcelona y La Habana.

Al adquirir la jurisdicción y dominio feudal sobre la villa y término de Mayals (Lleida), los Bassecourt quedaron incorporados formalmente a la nobleza terrateniente de la Corona de Aragón, ejerciendo los derechos de baronía y señorío alodial sobre vasallos, heredades y diezmos.

En la capital condal, la familia mantuvo residencia palaciega abierta, figurando en las nóminas del estamento militar de Cataluña y participando en la alta vida institucional, social y de beneficencia noble de la ciudad de Barcelona.

Lazos de parentesco y destinos de armas llevaron a caballeros de esta sangre al Reino de Aragón y al Reino de Valencia, donde miembros del apellido formaron parte del estado noble y de las guarniciones reales, emparentando con linajes de infanzonía y caballería foral.

Miembros de las ramas de este apellido justificaron de forma rigurosa su inmemorial nobleza de sangre, legitimidad de cuna y nobleza extranjera convalidada por el Consejo de Castilla y los tribunales militares.

Para el ingreso en las Reales Guardias Valonas, el Estado Mayor exigía pruebas fehacientes de nobleza de cuatro costados y solar de nobleza conocida en los Países Bajos y Flandes.

Caballeros de este apellido vistieron los hábitos de la soberana Orden de San Juan de Jerusalén (de Malta), la militar Orden de Santiago y la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III.

Probaron pureza genealógica e hidalguía notoria ante los consejos reales y ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona y Madrid.


Armas

Escudo de armas

Según A. García Carraffa trae: De azur, una banda de plata, cargada de tres cruces de Borgoña, de gules.