Baster, Bastero
El linaje Baster (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Bastero, de Baster, de Bastero, d'En Baster o Basterra) constituye una noble, antigua y distinguida estirpe de probada hidalguía de sangre, infanzonía de armas y tradición señorial en el ámbito de la Corona de Aragón y el norte peninsular, con solares primitivos de inmemorial antigüedad en el Principado de Cataluña —principalmente en la comarca del Maresme, el Vallès y Barcelona—, en el Reino de Aragón (con ramas infanzonas en Zaragoza y la comarca de Calatayud) y en las provincias vasconavarras (donde enlaza con la raíz toponímica Basterra), habiendo proyectado una continuada influencia en el Reino de Mallorca y en el Reino de Valencia a lo largo de la época medieval y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente, en el ámbito catalán y aragonés, el término procede del latín tardío *bastarius (a través del catalán medieval baster, «bastero», «guarnicionero», «artesano o maestro que fabrica bastes, albardas y aparejos de caballería de carga y guerra»).
Concluyó como apellido hereditario de solar y condición libre (de Baster / Bastero) entre los siglos XII y XIV, adoptando la terminación en -o en los registros cancillerescos aragoneses y castellanos, o conservando la forma átona y consonántica Baster en las notarías catalanas y baleares.
En Cataluña, los Baster mantuvieron casas solariegas y heredades francas alodiales en términos de Mataró, Arenys, Granollers y en la veguería de Girona, constando en capbreus y censales como personas de condición generosa y prohombres de la comarca.
Desde el siglo XV y XVI, miembros del linaje se asentaron en la capital catalana, integrándose en el estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.
Descolló extraordinariamente la ilustrada figura de don Antonio de Bastero y Lledó (1675–1737), canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Girona, insigne filólogo, historiador y anticuario foral, autor de la célebre Crònica dels Comtes de Barcelona y de la Història de la llengua provençal i catalana (La Crusca Provenzale), obra de referencia en el Renacimiento cultural de la Corona de Aragón.
En los censos y fogatges de Cataluña de 1497 y 1553, constan registrados hogares bajo las grafías Baster y Bastero en las veguerías de Barcelona, Girona, Vilafranca del Penedès y Lleida.
En el Reino de Aragón, la familia Bastero floreció con rango de infanzones de sangre y naturaleza, manteniendo casal solariego de cabo de armería en la comunidad de aldeas de Calatayud y en la propia capital del reino, Zaragoza.
Litigaron y ganaron firmas de infanzonía y sentencias estimatorias de hidalguía ante la Real Audiencia de Aragón y ante la Corte del Justicia Mayor, figurando sus miembros exentos de pechos y tributos mecánicos.
Caballeros de la rama catalana de Baster pasaron al Reino de Mallorca, estableciendo casal en la ciudad de Palma y adquiriendo posesiones rústicas en la Part Forana (Inca y Manacor).
Tuvieron representación en el Gran i General Consell de Mallorca, sirviendo en las milicias costeras insulares contra las incursiones berberiscas y emparentando con linajes de caballeros locales.
En el Reino de Valencia, miembros del apellido se avecindaron en la capital foral y en la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana y Vila-real), desempeñando cargos de jurados (jurats), escribanos de cámara y administradores del Real Patrimonio.
Miembros de la estirpe tuvieron voz y asiento en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el brazo de infanzones en las Cortes del Reino de Aragón.
Probaron su legitimidad de cuna, nobleza de sangre y limpieza de linaje ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona, Zaragoza, Mallorca y Valencia.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía y alcanzaron dignidades canonicales en las catedrales de Barcelona, Girona y Zaragoza.
Armas
Según Garma y Durán y Félix Doménech y Roura: De azur, con un león de oro coronado de lo mismo; cortado de gules, una banda-semibarra de oro y acompañado de tres espadas en barra, una sobre otra, de plata, guarnecidas de oro.
Los Baster, de Cerdeña, según José Gramunt: De gules, una banda-semibarra de plata y acompañada de tres espadas de plata guarnecidas de oro en tres barras al pie.


