Bejarano, Vejarano
El apellido Vejarano (que en diversas fuentes históricas y heráldicas coexiste de forma directa con la grafía arcaica e intercambiable de Bejarano) es un linaje noble de origen toponímico de gran antigüedad y rancio abolengo en el ámbito hispánico. Su trayectoria está íntimamente ligada a la historia caballeresca del Reino de León y a las grandes campañas militares de la Reconquista en Extremadura y Andalucía.
Filológicamente, el apellido es un gentilicio que procede directamente del topónimo Béjar, ciudad y municipio situado en la provincia de Salamanca (Reino de León). Su significado literal describe a la persona "natural, originaria o procedente de Béjar".
Debido a que en el castellano medieval y moderno la distinción fonética entre la /b/ y la /v/ inexistía (fenómeno conocido como betacismo), los escribanos y reyes de armas documentaron indistintamente a los miembros de esta estirpe con las grafías Bejarano o Vejarano, consolidándose ambas con los siglos como ramas ortográficas independientes pero con un idéntico tronco común.
Caballeros procedentes del solar de Béjar, bajo las órdenes del rey Alfonso IX de León, participaron de forma heroica en la conquista definitiva de la ciudad de Badajoz frente a los almohades. Las crónicas medievales destacan la figura de Alonso Yáñez o Ibáñez "el Bejarano", quien tras la toma de la plaza fuerte recibió importantes mercedes de tierras y heredades.
Los descendientes de estos caballeros leoneses se asentaron de forma preclara en la villa de Trujillo y en Cáceres, donde fundaron las casas solariegas más influyentes de la estirpe. Los Vejarano/Bejarano se integraron en el patriciado urbano de Extremadura como señores jurisdiccionales, alcaides de fortalezas y regidores perpetuos.
Miembros de las distintas ramas de la grafía Vejarano acudieron secularmente ante la Real Chancillería de Granada para pleitear y refrendar sus ejecutorias de nobleza de sangre, paso indispensable para salvaguardar sus exenciones fiscales y para ingresar en las prestigiosas Órdenes Militares de Santiago, Calatrava y Alcántara.
Las mayores densidades de portadores se registran en Andalucía Occidental (Sevilla, Huelva, Cádiz), Extremadura (Badajoz y Cáceres) y Madrid (debido a los flujos migratorios internos del siglo XX).
Armas

En campo de plata, un león rampante de su color y cuatro cabezas de dragones, de sinople, lampasadas de gules, movientes de los cuatro ángulos del escudo.
Estas son las que figuran en el Arco de la Vera-Cruz, de Trujillo, y así las traen los de esa ciudad, los de Badajoz, los de Mérida y los de las líneas de estas casas.

Los Bejarano, de Béjar (Salamanca) y su rama en La Habana (Cuba), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, un árbol arrancado, de sinople, frutado de gules (armas de Béjar).

Los de Extremadura ostentan: En campo de plata, cinco cabezas de sierpes de sinople, lampasadas de gules, puestas en sotuer y mirando hacia la diestra del escudo.
Varios tratadistas, entre ellos, Béthencourt, Vilar y Psayla, Piferrer y Ocampo, equivocan los esmaltes de esos escudos.

Miguel de Salazar señala también a este linaje estas otras armas: En campo de oro, un sol de gules, circundado de ocho cabezas de lobo de sable, mirándole. No indica qué rama es la que las usa.

Otros Vejarano usan: En campo de plata, un castillo de azur. Bordura de azur con ocho castillos de plata.


