Bellcastell

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El linaje Bellcastell (con sus variantes históricas, dialectales y notariales d'Bellcastell, d'En Bellcastell, Belcastell, Belcastel, Bellcastello o latinizada de Bello Castello) constituye una esclarecida, noble e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, señores feudales, alcaides de castillos, caballeros de mesnada, Ciutadans Honrats, magistratura foral y señorío alodial en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, con primitivo solar y casal matriz de inmemorial arraigo en las demarcaciones pirenaicas y condales de la Cataluña Vieja —con especial relieve en las veguerías y diócesis de Girona (en los valles del Empordà, la Selva y la Garrotxa), así como en Osona y Lleida—, desde donde sus caballeros acudieron a las convocatorias de armas condales y reales, pasando tras las campañas de la Reconquista al Reino de Valencia y arraigando en la comarca de la Plana, la capital foral y tierras aragonesas a lo largo de la época feudal y de la Edad Moderna.

Filológicamente procede de la unión de dos voces catalanas medievales de origen latino: el adjetivo bell (del latín bellus, «bello, hermoso, magnífico, imponente») y el sustantivo castell (del latín castellum, «castillo, fortaleza roquera, plaza fuerte»), conformando el término descriptivo Bellcastell («el castillo hermoso o la fortaleza insigne»).

La estirpe tomó su denominación de una fortaleza feudal, alodio franco o término castral de fábrica de sillería alzado en las marcas condales pirenaicas.

Los castellanos, alcaides y señores de dicha posesión adoptaron el topónimo castral como apellido hereditario de solar conocido, dignidad de armas e hidalguía notoria de sangre desde los siglos altomedievales.

En los cartularios medievales, actas de cancillería y protocolos notariales alternó la forma canónica Bellcastell con la variante simplificada Belcastell, la forma occitana Belcastel, las fórmulas señoriales de pertenencia (d'Bellcastell o d'En Bellcastell), y la forma de curia latinizada de Bello Castello, reconociéndose unánimemente en todos los tribunales de nobleza la indivisible unidad del tronco solariego.

Quedó consignado en los censos de las veguerías catalanas, en los libros de repartimiento foral y en los registros de la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre.

Las referencias documentales y notariales sitúan los casales matrices más remotos del linaje en la Cataluña Vieja, con asientos radicados en las diócesis y veguerías de Girona (en valles del Empordà y la Garrotxa), en la comarca de Osona y en demarcaciones prepirenaicas de Lleida.

En estas demarcaciones, los caballeros Bellcastell alzaron casas solariegas y castillos de fábrica de piedra de sillería con enterramientos de armas privativos en templos parroquiales y posesiones alodiales francas, acudiendo a las huestes del conde-rey y a las levas del somatén comarcal.

Miembros de esta estirpe se avecindaron en la capital condal a partir de los siglos XV y XVI, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats).

Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.

En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los censos de 1497 y 1553), constan formalmente inscritos hogares bajo las grafías Bellcastell, Belcastell y d'Bellcastell en las veguerías de Girona, Lleida y Barcelona, figurando como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo de sangre.

Concluidas las campañas militares de don Jaime I el Conquistador y a lo largo de las centurias bajomedievales, caballeros de este apellido pasaron al Reino de Valencia, asentándose en centros urbanos del maestrazgo y la franja costera.

La estirpe mantuvo una presencia continuada en la ciudad de Valencia y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.

Ocuparon de forma continuada oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.

Miembros de la estirpe avecindados en tierras aragonesas mantuvieron fueros de infanzonía de sangre y casal conocido en las riberas del Ebro y comarcas limítrofes con Cataluña, gozando de exención de pechas pecheras ante la Real Audiencia de Zaragoza.

Miembros de las ramas de este apellido justificaron reiteradamente su nobleza de sangre, legitimidad de cuna y limpieza de linaje para acceder al desempeño de cargos concejiles, regidurías y oficios preeminentes reservados estrictamente al estado noble.

Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.

Justificaron su hidalguía notoria ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia y la Chancillería.

Probaron pureza genealógica ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona, Valencia y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.

Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III).


Armas

Escudo de armas

Según Félix Doménech y Roura traen: De azur, con un castillo de oro, cuya puerta sustituye un escudote de plata.