Belloch, Belloc, Benlloch, Benlloc, Bell-lloch
El linaje Belloch (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Bell-lloc, Beloch, Benlloch, d'Belloch, d'En Belloch, Belloc o latinizada de Bello Loco) constituye una de las más esclarecidas, nobilísimas y antiquísimas estirpes de probada condición de hijosdalgo de sangre, ricoshombres, condes, señores feudales, castellanos, alcaides de fortalezas, caballeros de mesnada y conquista, magistratura foral, Ciutadans Honrats y señorío alodial en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, cuyo solar primitivo, cuna indiscutible y solar matriz de hidalguía radica en las demarcaciones de la Cataluña Vieja y comarcas leridanas —con especial relieve en el histórico Castillo de Belloch en el término de Bell-lloc (municipio de La Roca del Vallès, Barcelona), en Bell-lloc d'Urgell (Lleida), y en las ciudades de Girona y Manresa—, desde donde sus caballeros acudieron a las convocatorias de armas condales y reales, tomando parte en 1147 en la reconquista de Tortosa y pasando en el siglo XIII en las huestes del rey don Jaime I el Conquistador al Reino de Valencia, donde alcanzaron la máxima privanza y gobernación foral, el título de condes de Bell-lloc en 1691 y señoríos territoriales como el palacio de Benifairó de les Valls a lo largo de la época feudal y de la Edad Moderna.
Filológicamente procede de manera directa de la aglutinación de dos voces latinas clásicas y bajolatinas de constante empleo en la topografía medieval: Bellus Locus, cuyo significado literal es «bello lugar, hermoso paraje o sitio ameno y despejado» (equivalente exacto al francés Beaulieu o al castellano Bellugar y Buenlugar).
En la evolución fonética romance propia de Cataluña, Bellus Locus derivó canónicamente en Bell-lloc y Belloch.
Al tratarse de un apellido toponímico puro, nació para identificar a las personas de armas y caballeros que señoreaban las villas, castillos y términos que llevaban este nombre, teniendo en Bell-lloc d'Urgell (municipio histórico del obispado de Urgell, provincia de Lleida) uno de sus más célebres focos matriciales.
Mientras que en el Principado de Cataluña el linaje conservó con frecuencia la grafía duplicada con guion o punto geminado (Bell-lloc), la rama asentada en el Reino de Valencia, Aragón y la Corona de Castilla simplificó la grafía a Belloch o Beloch para adaptar su articulación al romance llano, surgiendo asimismo en tierras valencianas la extendidísima variante Benlloch, conviviendo todas con las fórmulas señoriales (d'Belloch, d'En Belloch) y la forma de curia latinizada de Bello Loco.
Quedó consignado en los censos de las veguerías catalanas, en los libros de repartimiento foral, en los registros de la corte de Aragón y en la Real Cancillería desde el siglo XII como linaje de primera nobleza, ricahombría e hijosdalgo notorios de sangre.
El solar matriz y cuna heráldica indiscutible de la estirpe radicó en el histórico Castillo de Belloch, situado en el término de Bell-lloc, perteneciente al municipio de La Roca del Vallès (provincia de Barcelona).
De dicha fortaleza tomaron formalmente el apellido los descendientes del insigne Capitán Gibert, quienes principiaron a usarlo hereditariamente a mediados del siglo XII como apellido solariego y de varonía.
El primero en ostentar documentalmente este apellido toponímico fue el ilustre caballero Pedro Beltrán de Belloch, quien acudió con sus mesnadas de caballería al llamamiento del conde Ramón Berenguer IV de Barcelona y tomó parte gloriosa en la expugnación y conquista de Tortosa en 1147, asentando el lustre militar del linaje en las Tierras del Ebro.
Paralelamente, la estirpe alzó casales solariegos de fábrica de sillería en la ciudad de Girona y en Manresa (Bages), así como en el citado feudo de Bell-lloc d'Urgell (Lleida), gozando de capillas y enterramientos de armas privativos, dominios alodiales francos y preeminencia en las convocatorias del somatén y levas condales.
Ramas del solar de La Roca se establecieron en la capital condal a partir de los siglos XV y XVI, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats).
Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los censos de 1497 y 1553), constan formalmente registrados hogares bajo las grafías Belloch, Bell-lloc y d'Belloch en las veguerías de Barcelona, Lleida, Girona y Manresa, figurando como señores y hacendados alodiales e hijosdalgo de sangre.
La cúspide de la dignidad titulada para el tronco catalán se alcanzó en el año 1691, cuando el rey don Carlos II concedió el título de Conde de Bell-lloc a don Ramón de Bell-lloc y de Macaya, caballero de dilatadísima influencia en la corte, señor de grandes vínculos patrimoniales y maestrante.
Con el devenir de los siglos, las líneas de este condado enlazaron con las más encumbradas casas de la nobleza titulada valenciana, aragonesa y castellana.
Durante las campañas militares del siglo XIII, el caballero Guillermo Belloch, natural del Obispado de Urgell, marchó al frente de una escogida tropa de hombres de armas y caballos al servicio del rey don Jaime I el Conquistador para la toma del Reino de Valencia.
Por su extraordinario valor bélico y su consumada prudencia, fue sumamente estimado por el monarca, quien le eligió para la alta dignidad de Consejero de Estado.
La trascendencia de Guillermo Belloch alcanzó rango constitucional: fue uno de los magnates y juristas comisionados por Jaime I que compusieron los Fueros (Furs) y leyes del Reino de Valencia.
En recompensa a tan señalados servicios militares y de gobernación, quedó ricamente hacendado y domiciliado en la ciudad de Valencia, donde fundó casa solariega y mayorazgo.
En centurias posteriores, el linaje extendió sus ramas por la Huerta de Valencia, La Costera (con notable arraigo en Xàtiva) y La Vall d'Albaida, manteniendo asimismo una presencia secular en la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Muchos de sus descendientes en estas tierras valencianas fueron conocidos y documentados con la forma adaptada Benlloch.
El arraigo y dominación territorial de la estirpe quedó plasmado en el ejercicio de la gobernación municipal y la tenencia de grandes haciendas alodiales.
Testimonio vivo de esta impronta señorial fue la vinculación patrimonial de la familia con la localidad de Benifairó de les Valls (Camp de Morvedre), donde el histórico palacio señorial y sus posesiones estuvieron vinculados directamente a la casa de los Belloch.
Miembros del linaje avecindados en tierras aragonesas mantuvieron fueros de infanzonía de sangre y casal conocido en las comarcas limítrofes con Lleida y valles del Ebro, gozando de exención de pechas pecheras ante la Real Audiencia de Zaragoza.
Miembros de las ramas de este apellido justificaron reiteradamente su nobleza de sangre, legitimidad de cuna y limpieza de linaje para acceder al desempeño de cargos concejiles, regidurías y oficios preeminentes reservados estrictamente al estado noble.
Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.
Justificaron su hidalguía notoria ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia y la Chancillería.
Probaron pureza genealógica ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valencia, Barcelona y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén, Santiago, Calatrava y Carlos III).
Armas

Las primitivas del linaje fueron: En campo de plata, seis roeles de gules, puestos en dos palos.

Los del Palacio de Belloch, en Cardedeu, traen: Escudo partido: 1º, en campo de gules, ocho bezantes de oro, puestos en dos palos, y 2º, en campo de gules, tres veneras de oro.

Otros, de esta misma casa-palacio, traen esas armas en escudo cuartelado en la siguiente forma: 1º y 4º, de gules, con las tres veneras de oro, bien ordenadas, y 2º y 3º, de sinople, con los ocho bezantes de oro, puestos en dos palos.

Otros ponen los dos últimos cuarteles de oro, con ocho roeles de gules en dos palos.

Los de la casa de la ciudad de Barcelona ostentan: Escudo partido, de oro y azur, con un castillo del uno en el otro.
Estas armas traen también los de Tordera (Barcelona).

Otros, de Barcelona, traen: Escudo cuartelado: 1º y 4º, en campo de oro, tres veneras de azur, puestas una y dos, y 2º y 3º, en campo de plata, ocho bezantes de gules, puestos en dos palos.

Los de Manresa y del Vallés tienen: En campo de gules, tres veneras de oro, bien ordenadas. Lema: "Ab alta cuncta".
Estas armas traen los Belloc, de Cataluña, según Gregorio García Ciprés, y los Condes de Belloch.

Otros de Cataluña usan: En campo de oro, un león, rampante de gules, linguado de lo mismo y armado de sable.

Otros, también de Cataluña, traen: De gules, con tres fajas de oro.

Los de Girona, según Vicente de Cadenas, usan: En campo de gules, tres conchas de peregrino de oro, puestas dos y una.

Los de Cataluña, según J.-B. Rietstap, traen: En campo de gules, una palacio de plata, sumado de una bandera de lo mismo, puesta en el fondo de un jardín de plata, arriado de sinople, y alrededor del mismo seis árboles de sinople.

Los de Valencia tienen las mismas armas que ostentó el caballero Guillermo Belloch, anteriormente citado, y que son éstas: En campo de gules, una casería de oro, situada en un jardín, sumada de un estandarte o bandera.

Juan José Vilar y Psayla señala para los Belloc las anteriores armas con la casería de plata.

Los Belloch, de Cánoves: En campo de plata, seis roeles de gules, puestos en dos palos y medio a cada lado.
Tumba en la Parroquial iglesia de la Concepción de Barcelona.

Los Belloch de la casa de la ciudad de València ostentan: Escudo partido, de oro y azur, con un castillo del uno en el otro abierto de oro.
Suarez Noguera: Nobiliari Manuscrit. B.P.P.

Los Belloch de la casa de la ciudad de Valencia ostentan: Escudo partido, de oro y azur, con un castillo del uno en el otro, abierto de azur.
Martí de Riquer: Heràldica Catalana.

Los Belloch de la casa de la ciudad de Valencia ostentan: Escudo cortado: 1º, de gules, un castillo de plata sobre ondas de azur y plata, y 2º, de gules, tres palos de plata.
Suarez Noguera: Nobiliari Manuscrit. B.P.P.

Otros Belloc: En campo de azur, una cruz de oro cantonada de cuatro flores de lis del mismo metal. Bordura de sinople, con ocho aspas de oro.

Los Benlloch traen: En campo de plata, una torre de piedra sobre un peñasco, y a su pie, un león de su color herido y manando sangre.


