Belmonte, Belmont, Bellmont, Bermont
El linaje Belmonte (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Belmont, Bellmont, Bermont, de Belmonte, de Belmont, d'En Belmont o latinizada de Bello Monte) constituye una noble, ilustre y antigua estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, servicios de caballería en la Reconquista, fundación de fortalezas costeras, señorío alodial y preeminencia foral en la Corona de Aragón y la Corona de Castilla, con una doble vertiente fundacional: por un lado, la estirpe caballeresca originaria de Francia cuyo tronco primigenio, el caballero Ramón Belmont, sirvió a don Jaime I el Conquistador y erigió solar y fortaleza en la villa de Benicarló (Castellón); y por otro, diversas casas solariegas de infanzonía e hidalguía nacidas de la fértil procedencia toponímica peninsular, vinculadas a las históricas villas de Belmonte en Cuenca, Asturias y Portugal, extendiéndose por el Reino de Valencia, el Principado de Cataluña, Andalucía y las islas Baleares a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede de la composición romance y bajolatina bello monte o bell mont (del latín bellus mōns, «monte hermoso», «colina escarpada y bien emplazada para la defensa»), empleado profusamente en la toponimia medieval occitana, francesa e ibérica para designar fortalezas, castillos y atalayas levantadas en alturas dominantes.
Representa la línea de caballeros de armas traídos de Francia y la Provenza por Jaime I para poblar y fortificar la costa del Baix Maestrat tras el asalto del Puig de Santa Maria.
De forma paralela e independiente, adoptaron este apellido ilustres familias e hijosdalgo oriundos de los diversos lugares y villas denominados Belmonte en la geografía ibérica:
De forma muy principal, la histórica e ilustre villa de Belmonte en la provincia de Cuenca (sede del señorío y posterior marquesado de Villena y cuna de esclarecidos linajes castellanos).
La villa de Belmonte de Miranda en el Principado de Asturias.
Diversas localidades y municipios denominados Belmonte en el reino de Portugal (cuna, entre otros insignes linajes lusitanos, de la ilustre casa de Pedro Álvares Cabral).
En la documentación medieval y moderna alternó la forma ultrapirenaica y catalana original con apócope (Belmont / Bellmont), la variante con disimilación líquida (Bermont) y la forma castellana y portuguesa (Belmonte).
Mosén Jaume Febrer documenta en sus célebres Trobes al esforzado caballero Ramón Belmont, noble guerrero que acudió con sus mesnadas a servir a don Jaime I, saliendo gravemente herido en combate en el heroico asalto del Puig.
Para premiar sus servicios y asegurar la costa frente al corso marítimo, el monarca aragonés le encomendó poblar Benicarló con gentes e hidalgos de la Provenza y alzar allí una fortaleza y castillo que sirviese de refugio para la navegación y defensa de la comarca del Baix Maestrat.
Consolidada la fortaleza de Benicarló, el linaje extendió sus ramas hacia la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real), el Camp de Morvedre y la ciudad de Valencia, ocupando cargos concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y justicias militares.
Las ramas castellanas nacidas en torno a la villa de Belmonte (Cuenca) consolidaron casales hidalgos de behetría y solar conocido, prestando hueste y servicios de armas a los reyes de Castilla durante la Reconquista en tierras manchegas y andaluzas.
Caballeros de este solar litigaron probanzas de hidalguía y ejecutorias en las Reales Chancillerías, ejerciendo regidurías, alcaldías de hijosdalgo y escribanías mayores en el reino toledano y conquense.
Descendientes de los caballeros establecidos en Valencia, junto con hidalgos de la rama conquense, pasaron a las campañas de reconquista en Andalucía, radicando ramas en Sevilla, Córdoba, Jaén y Granada, donde emparentaron con casas nobles locales y fundaron mayorazgos y capillas pías.
Miembros de la estirpe se avecindaron en la capital del Principado de Cataluña a partir de los siglos XV y XVI, ingresando formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.
Desempeñaron oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña de 1497 y 1553, constan registrados hogares bajo las grafías Belmont, Bellmont y Belmonte en las veguerías de Girona, Lleida y Barcelona como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo.
En las islas Baleares se documentan ramas del linaje establecidas en la ciudad de Palma, integradas en las compañías de armas y en la administración del archipiélago.
Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña.
Justificaron su hidalguía de sangre y nobleza ante la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Cataluña y la Chancillería.
Probaron legitimidad de cuna y nobleza limpia ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valencia, Barcelona, Cuenca, Murcia y Sevilla para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén, Carlos III, Santiago, Calatrava y Alcántara) y alcanzaron prebendas canonicales en cabildos catedralicios de la Corona de Aragón y de Castilla.
Armas

Los del Reino de Valencia, originarios de Benicarló, descendientes de Francia, según Juan José Vilar y Psayla, traen: En campo de gules, un monte de plata, y en el jefe tres estrellas de oro puestas en faja.

Otros en Valencia ostentan: En campo de gules, un monte de oro, sumado de una flor de lis del mismo metal, acostado de dos estrellas también de oro.

Los de Castilla tienen: Escudo cortado: 1º, en campo de gules, un castillo de plata surmontado de una cruz de oro, como la de San Juan, y 2º, en campo de azur, un monte de plata surmontado de un lucero de oro. Bordura de sinople con ocho sotueres de oro.
Ave de Gracia señala que el monte es de piedra, gritado de plata.

Los Bellmont, de Valencia, traen: En campo de gules, un monte flordelisado de oro, y acostado en jefe de dos estrellas del mismo metal.

Los Belmont o Bermont, de Borgoña y su rama en Valencia, según Juan José Vilar y Psayla, usan: Escudo bandado de plata y azur en diez piezas.

Los originarios de Francia, radicados en Benicarló, Valencia, Castilla, Cuba y Córdoba. según Vicente de Cadenas, traen: En campo de gules, tres montes escalonados de plata. surmontados de tres estrellas de ocho puntas, de oro.

Los de Cataluña, según J.-B. Rietstap, traen: En campo de gules, dos colinas acostadas de plata, aisladas dentro del escudo, la de la diestra más baja que la de la siniestra, tocándose, acompañadas en jefe de tres estrellas de ocho puntas de oro, puestas en el jefe.

Los de Toledo traen: En campo de gules, tres varas de plata, surmontadas de tres estrellas de oro. Bordura de azur con ocho aspas de oro.

Los Bellmont traen: En campo de gules, tres flores de lis, de oro, mal ordenadas.

Otros Bellmont: Un monte y dos estrellas.


