Beltraenea, Beltraena
El apellido Beltraena (que en antiguos protocolos notariales, eclesiásticos y expedientes de nobleza convive históricamente con las variantes Beltraene, Beltranena, Bertranena o la fórmula medieval arcaica de Beltraena) es un linaje noble de una extraordinaria antigüedad, rancia solera heráldica y un origen lingüístico netamente vasco y navarro. Se trata de un apellido de naturaleza strictly antroponímica con morfología de posesión u origen (nacido a partir del nombre del propietario o patriarca de una casa solariega), cuya cuna matriz radica en el Reino de Navarra y el País Vasco, plenamente integrado en la hidalguía de las provincias exentas del norte peninsular.
La trayectoria de los Beltraena destaca por su profunda vinculación a la nobleza de sangre del norte de Navarra y su posterior y brillantísimo protagonismo en la administración virreinal americana: Las casas solares y de armas más antiguas documentadas de este linaje y de su variante hermana Beltranena radicaron históricamente en el norte del Reino de Navarra (en valles montañeses de rancia solera foral como el Valle del Baztán o el Valle de Salazar) y en Guipúzcoa. En estas tierras, por el mero hecho de nacer de solar conocido (infanzonía universal), todos los miembros de la casa gozaban de la condición de hijosdalgos, lo que les otorgaba el derecho ancestral a labrar su escudo de armas en la piedra de sus fachadas.
Durante el siglo XVIII, destacados miembros de este tronco navarro pasaron a las Indias occidentales al servicio de la Corona española. La rama que adoptó la grafía Beltranena alcanzó un poder político, económico y social monumental en el Capitanía General de Guatemala (que abarcaba gran parte de Centroamérica), donde entroncaron con la alta aristocracia hispánica, ejerciendo como alcaldes mayores, oidores de la Real Audiencia y firmantes de los procesos históricos de la región.
Armas

En campo de oro, una cruz de Calatrava de gules, cantonada de cuatro panelas de sinople.


