Benavent, Venavent, Benabent
El linaje Benavent (con sus variantes históricas, dialectales y notariales d'Benavent, d'En Benavent, Benevent, Benaven o latinizada de Benevento) constituye una esclarecida, ilustre e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, caballeros de conquista, capitanes de mesnada, alcaides de fortalezas, jurados forales, Ciutadans Honrats, magistratura de curia y señorío alodial con arraigo secular en el Reino de Valencia, el Principado de Cataluña, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, con primitivo entronque y solares matrices de procedencia ultrapirenaica (la Vega de Carladès, en Auvernia y Languedoc), señores de las históricas villas homónimas de la provincia de Lleida —según atestigua el cronista don Pedro Vitales—, y consolidado como una de las estirpes más insignes del levante peninsular a raíz de las campañas militares del rey don Jaime I el Conquistador, donde el valeroso capitán Pere Benavent fue celebrado en las célebres Trovas de Mossén Jaime Febrer, arraigando sus casas en Ayora, Gandía, Oliva, Alzira, Xàtiva, Quatretonda y la comarca de la Plana a lo largo de la época feudal y de la Edad Moderna.
Filológicamente procede de la evolución lingüística romance medieval de la expresión toponímica latina y provenzal Beneventum (compuesta por bene [«bien, favorablemente»] y ventum [«viento, corriente o aire propicio»], con el sentido geográfico de «paraje bien ventilado, saludable o de buen viento»), de idéntica raíz al célebre ducado itálico de Benevento y a los topónimos meridionales franceses de Auvernia y Languedoc.
En la provincia de Lleida radican dos históricas villas denominadas Benavent (Benavent de Segrià y Benavent de la Conca), cuyos términos y castillos mantuvieron directa e inmemorial relación con los caballeros de este linaje. Don Pedro Vitales y otros heraldistas consignan expresamente que los caballeros Benavent ostentaron el señorío jurisdiccional y alodial de estas villas leridanas, sirviendo a los condes de Urgell y de Barcelona antes de proyectarse al sur peninsular.
En los cartularios notariales, libros de cancillería, censos de repartimiento y procesos forales alternó la forma patrimonial canónica Benavent con la forma castellanizada Benavente (asimismo emparentada con solares del reino leonés), la grafía arcaica Benevent, la variante apocopada Benaven, las fórmulas señoriales de pertenencia (d'Benavent o d'En Benavent), y la forma de curia latinizada de Benevento, reconociéndose unánimemente en todos los tribunales de nobleza la indivisible unidad del tronco solariego.
Quedó consignado en los censos de las veguerías catalanas, en las crónicas de Jaume Febrer, en los Llibres del Repartiment del Reino de Valencia y en la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre.
El cronista heráldico Mossén Jaime Febrer relata en sus inmortales Trovas que don Pere (Pedro) Benavent acudió al socorro y servicio del rey don Jaime I el Conquistador partiendo de su solar ultrapirenaico en la Vega de Carladès (histórica región vizcondal de la Alvérnia o Auvernia, en los confines del Languedoc, vinculada dinástica y feudalmente a la Corona de Aragón).
Por su extraordinario valor, denuedo militar y pericia táctica, el monarca don Jaime I le nombró capitán de sus huestes, heredándole con casa, tierras francas y donadíos en la estratégica villa y término de Ayora, encomendándole la trascendental misión de poblar la frontera y vigilar con rigurosa firmeza los movimientos de los moros sublevados.
Febrer describe al capitán Pere Benavent como varón «vigilante y firme en la constancia de sus determinaciones». Murió peleando heroicamente contra los sarracenos en un encarnizado combate, parapetado y haciéndose resguardo en el tronco de un robusto roble.
Dejó fecunda sucesión militar y civil que extendió de inmediato el apellido, la hidalguía y el lustre de su sangre por todo el reino valenciano.
A partir de la repoblación foral y de los asentamientos documentados en los Libros de Repartimiento del siglo XIII, la estirpe experimentó un dilatado arraigo en las comarcas centrales y meridionales valencianas, alzando casas solariegas y de armas de fábrica de piedra de sillería en: Gandía y Oliva (en la comarca de la Safor), donde ejercieron como procuradores y jurados. Alzira (en la Ribera Alta), ocupando oficios de caballeros y gobernación concejil. Xàtiva (en la comarca de la Costera), con destacada participación en el cabildo foral. Quatretonda (en la Vall d'Albaida), constituyéndose en uno de los solares matrices más insignes del linaje, desde donde sus miembros justificaron repetidamente nobleza de sangre.
La estirpe mantuvo una presencia continuada en el cap i casal de la ciudad de Valencia y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon de forma continuada oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
En la provincia de Lleida (en los términos de Benavent de Segrià y Benavent de la Conca), así como en el Pallars y las veguerías de Girona y Barcelona, los caballeros de este apellido mantuvieron casas solariegas y casales francos con enterramientos privativos de armas en templos parroquiales, acudiendo a las huestes del conde-rey y a las levas del somatén comarcal.
Ramas secundarias de este linaje pasaron a la capital condal a lo largo de la Edad Moderna, integrándose formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats).
Desempeñaron de forma continuada oficios concejiles de consellers en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los censos de 1497 y 1553), constan formalmente registrados hogares bajo las grafías Benavent, Benaven y d'Benavent en las veguerías de Lleida, Urgell, Balaguer, Girona y Barcelona, figurando como señores y propietarios alodiales e hijosdalgo de sangre.
Miembros de la estirpe avecindados en tierras aragonesas mantuvieron fueros de infanzonía de sangre y casal conocido en las riberas del Ebro y comarcas limítrofes con Lleida y Valencia, gozando de exención de pechas pecheras ante la Real Audiencia de Zaragoza.
Miembros de las ramas de este apellido justificaron reiteradamente su nobleza de sangre, legitimidad de cuna y limpieza de linaje para acceder al desempeño de cargos concejiles, regidurías y oficios preeminentes reservados estrictamente al estado noble.
Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.
Justificaron su hidalguía notoria ante la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Zaragoza y la Chancillería.
Probaron pureza genealógica ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valencia, Barcelona y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III).
Armas

En campo de oro, un molino de viento, de piedra, aclarado de azur y con las aspas de gules.

Otros: En campo de sinople, una torre, de oro, almenada y mazonada de sable, cargada de una espada.

Los de Cuatretonda, Luchente y València, originarios de Aragón, usaban: Escudo cuartelado: 1º, en campo de oro, una cruz de Calatrava de gules; 2º, en campo de azur, tres pelícanos de plata, picándose el pecho con pintas de sangre; 3º, en campo de azur, un molino de viento de plata, y 4º, en campo de gules, un castillo de piedra de plata, almenado y aclarado de sable, y un león de oro subiendo a él. Sobre el todo un escudete de plata con un águila de dos cabezas de sable, picada de oro.


