Benítez
El apellido Benítez (que en antiguos protocolos eclesiásticos, notariales y reales convive históricamente con las grafías Benítez, Benitez, o las formas medievales arcaicas Benitiz o Benedí) es un linaje noble de una extraordinaria antigüedad, rancia solera heráldica y un origen lingüístico netamente astur-leonés. Se trata de un apellido de naturaleza estrictamente patronímica (nacido a partir del nombre del padre o de un célebre patriarca familiar) cuyas cunas históricas matrices de mayor abolengo, arraigo e irradiación señorial radican en las Montañas de Asturias y el Reino de León, desde donde se expandió con fuerza arrolladora hacia Extremadura, Andalucía y el continente americano durante las campañas de la Reconquista.
Deriva directamente del gran nombre de pila latino Benedictus, cuyo significado etimológico literal es "bendito", "bienaventurado" o "aquel de quien se habla bien". Introducido en la península ibérica, el nombre propio adoptó la forma romance medieval Benito. Al añadirse la característica desinencia genitiva e hispánica "-ez" (que significa "hijo de"), nació el apellido Benítez, cuyo significado original es "Hijo o descendiente de Benito". Nació en la Alta Edad Media (siglos IX al XI) para certificar la filiación de los descendientes de un caballero o hidalgo que portaba dicho nombre de bautismo. Con el paso de las generaciones, perdió su carácter meramente individual y se consolidó como el apellido hereditario fijo de la dinastía, sirviendo para demostrar la legitimidad de su sangre y el solar de sus mayores.
Las casas solariegas más antiguas documentadas radicaron en las Montañas de Asturias y en el Reino de León. Desde estos enclaves de montaña, destacados capitanes de este linaje marcharon a la vanguardia de los reyes cristianos hacia el sur.
El apellido echó raíces profundas y señoriales en el suroeste peninsular a partir de los siglos XIV y XV. Ramas de los Benítez fundaron ricos mayorazgos e ilustres casas solariegas, integrándose en el estamento noble de las provincias de Cáceres y Badajoz, y extendiéndose con rapidez hacia Andalucía (con focos de inmenso poder en Sevilla, Córdoba, Cádiz y Jaén). Miembros de esta casa fueron caballeros veinticuatro, regidores y alcaldes por el estado noble.
Durante los siglos XVI al XVIII, centenares de miembros de las diferentes líneas del apellido Benítez pasaron por rigurosos pleitos de hidalguía, nobleza de sangre y limpieza de sangre ante la Real Chancillería de Valladolid y la Real Chancillería de Granada para ingresar en las prestigiosas órdenes militares (Santiago, Calatrava, Alcántara) y certificar su condición de hijosdalgos notorios de casa y solar conocido.
Armas

Dice Francisco Lozano que el antiguo solar de Benítez, de las montañas de León, cerca de Asturias, tenía: Escudo partido: 1º, en campo de sinople, una torre de oro y a su puerta un guerrero con armadura de plata y espada del mismo metal en la mano diestra; medio cortado de gules, con una banda de oro cargada de una cotiza de azur y acompañada de tres flores de lis de oro, dos en lo alto y una en lo bajo, y 2º, en campo de oro, un alcornoque de sinople, un caballo blanco atado a su tronco y junto al caballo un hombre armado de plata con espada desnuda en la diestra. En punta, a los pies del guerrero, cinco cabezas de moro.

Juan Francisco Hita manifiesta que los Benítez de las montañas de Burgos y una rama que radicó en Extremadura usaba estas otras armas: En campo de plata, un peral de sinople con fruto al natural, y dos osos, también de su color natural, empinados al tronco. Bordura de gules con ocho cruces floreteadas de oro.

Los de Asturias y sus ramas en ambas Castillas, Extremadura y Andalucía, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de azur, un león de oro rampante. Bordura de gules con ocho sotueres de oro.
Estas armas traen los de las Montañas de Burgos, según Juan José Vilar y Psayla.

Según Jorge de Montemayor las primitivas armas eran: En campo de oro, un árbol de sinople, con dos lobos empinados de sable, linguados y uñados de gules.

Otros Benítez, de Andalucía y Canarias, entre ellos los de las casas de Cádiz y Valle de La Orotava (Benítez de las Cuevas), tienen: En campo de oro, un árbol de sinople terrasado de lo mismo, y dos lobos de sable, empinados al tronco, armados y lampasados de gules. Bordura de azur con ocho estrellas de oro.

Según Juan de Mendoza traen: En campo de oro, un árbol de sinople, y dos lobos de sable, empinados al tronco, armados y lampasados de gules. Bordura de azur con ocho estrellas de oro.

Los Benítez del Hoyo usaban: En campo de oro, un árbol de sinople, terrasado de los mismo, y dos lobos de sable membrados y lampasados de gules, empinados al tronco. Bordura de azur con aspas de oro.

Los Benítez con casa solar en las Montañas de Cantabria y su rama en Andalucía, según Juan José Vilar y Psayla, traen: En campo de oro, una encina de sinople con dos lobos de sable, empinantes a la misma, uno a cada lado del tronco, linguados de azur. Bordura de azur con ocho luceros de oro.

Otros Benítez de Canarias, entre ellos los Benítez Pereyra y Benítez de Lugo, Señores de la isla de Fuerteventura, traen: En campo de gules, una banda de oro, engolada en cabezas de dragones de sinople.

Los de León traen: En campo de sinople, un árbol, de plata, y un lebrel del mismo metal atado a su tronco.

Los de Toledo traen: En campo de gules, cinco anilletes, de oro.

Otros: En campo de oro, un pino de sinople empinante a él un león natural con corona de oro. Timbre con estas letras: "Vintiorem vinco".

Otros: Unas calderas de sable, con las asas de oro.

Otros, según Juan José Vilar y Psayla, traen: En campo de gules, una banda de oro con dragantes del mismo metal, lampasados de gules, y en la parte superior un brazo armado que sostiene una bandera de diferentes colores, con medias lunas moriscas de plata, y en la parte baja un árbol de sinople, salpicado de oro, con una lanza arrimada al mismo, y un caballo blanco embridado y ensillado.


