Besalú

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El linaje Besalú (con sus variantes históricas, dialectales y notariales de Besalú, d'Besalú, d'En Besalú, Besalu, Bisuldunense o latinizada de Bisulduno) constituye una ilustre, esclarecida e inmemorial estirpe de probada condición de ricoshombres, hijosdalgo de sangre, caballeros de mesnada, alcaides de fortalezas, Ciutadans Honrats, magistratura foral y señorío alodial en el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, con primitivo casal solariego y solar matriz de inmemorial arraigo en la histórica y preclara villa condal de Besalú (en la comarca de la Garrotxa, provincia de Girona), capital del antiquísimo e independiente Condado de Besalú de la Marca Hispánica, segregado como condado soberano en el siglo IX bajo el conde Radulfo y gobernado por una dinastía propia de condes privativos hasta su definitiva e histórica incorporación al Casal y Condado de Barcelona en 1111 con Ramón Berenguer III el Grande por fallecimiento sin descendencia del conde Bernat Guillem, desde donde caballeros e infanzones de este solar de sillería acudieron a las convocatorias de armas condales y reales, pasando tempranamente al Reino de Valencia y la Plana, a tierras aragonesas y al patriciado de Barcelona a lo largo de la época feudal y de la Edad Moderna.

Filológicamente procede de la evolución lingüística romance medieval catalana del topónimo clásico y bajolatino Bisuldunum (documentado en los textos carolingios como Bisuldunum, Bisulduno o Bisolono), étimo de raíz indoeuropea o celta compuesto por *bis- («dos, doble») y el término oronímico y fortificado celta *dūnum («fortaleza, plaza fortificada, cerro o colina defensiva»), en directa alusión a su estratégica y doblemente protegida posición entre los cursos de los ríos Fluvià y Capellades.

Al constituirse el Condado de Besalú en uno de los núcleos matrices y soberanos de la Cataluña Vieja, el topónimo designó en primer término a la propia casa condal y, con posterioridad a su anexión a la corona condal barcelonesa en 1111, fue adoptado como apellido hereditario de solar conocido por caballeros de linaje, castellanos del término, hombres de paraje y señores alodiales de la veguería de Besalú.

En los cartularios notariales, actas de cancillería y registros del estamento militar alternó la forma canónica con tilde aguda Besalú con la forma sin tilde Besalu, las fórmulas señoriales de pertenencia (de Besalú, d'Besalú o d'En Besalú), y la forma de curia latinizada de Bisulduno, reconociéndose unánimemente en todos los tribunales de nobleza la indivisible unidad del tronco solariego.

Quedó consignado en los censos de las veguerías catalanas, en los libros de repartimiento foral y en los registros de la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre.

En el siglo IX, al desgajarse de la administración carolingia de Girona, el Condado de Besalú se erigió en un señorío soberano de singular protagonismo político y religioso, acuñando moneda propia, erigiendo colegiatas y abadías de gran resonancia (como Santa Maria de Besalú y Sant Pere de Besalú) y rigiendo amplios territorios pirenaicos (Ripollès, Garrotxa, Vallespir y Fenolleda).

Gobernaron el condado célebres soberanos de la dinastía como Miró II el Joven, Bernat Tallaferro y Guillermo II Trunus.

En el año 1111, tras la muerte sin sucesión directa del último conde privativo, Bernat Guillem, el Condado de Besalú se unió e incorporó definitivamente de forma indivisible al Casal y Condado de Barcelona, bajo el cetro de Ramón Berenguer III el Grande, pasando la antigua corte condal a constituirse en veguería de realengo.

Los caballeros e hidalgos de fábrica de piedra de sillería avecindados en la villa y término de Besalú conservaron sus heredades francas, alodios y enterramientos privativos de armas en los templos de la villa, prestando juramento de homenaje y servicio militar a los condes de Barcelona y reyes de Aragón.

En la propia villa de Besalú y en localidades limítrofes del Empordà, la Selva y la Garrotxa (Castellfollit de la Roca, Olot y Banyoles), los caballeros de este apellido mantuvieron casas solariegas y de armas con enterramientos privativos, acudiendo a las huestes del conde-rey y a las levas del somatén comarcal.

Ramas secundarias de este linaje pasaron a la capital condal a lo largo de la Edad Moderna, integrándose formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats).

Desempeñaron de forma continuada oficios concejiles de consellers en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.

En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los censos de 1497 y 1553), constan formalmente inscritos hogares bajo las grafías Besalú, Besalu y d'Besalú en las veguerías de Girona, Besalú, Camprodon, Osona, Lleida y Barcelona, figurando como señores y propietarios alodiales e hijosdalgo de sangre.

Concluidas las campañas militares de don Jaime I el Conquistador y a lo largo de las centurias bajomedievales, caballeros de este apellido pasaron al Reino de Valencia, asentándose en centros urbanos del maestrazgo y la franja costera.

La estirpe mantuvo una presencia continuada en la ciudad de Valencia y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.

Ocuparon de forma continuada oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.

Miembros de la estirpe avecindados en tierras aragonesas mantuvieron fueros de infanzonía de sangre y casal conocido en las riberas del Ebro y comarcas limítrofes con Cataluña, gozando de exención de pechas pecheras ante la Real Audiencia de Zaragoza.

Miembros de las ramas de este apellido justificaron reiteradamente su nobleza de sangre, legitimidad de cuna y limpieza de linaje para acceder al desempeño de cargos concejiles, regidurías y oficios preeminentes reservados estrictamente al estado noble.

Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.

Justificaron su hidalguía notoria ante la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Zaragoza y la Chancillería.

Probaron pureza genealógica ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona, Valencia y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.

Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III).


Armas

Escudo de armas

Escudo cuartelado: 1º, y 4º, de oro, con cuatro palos de gules, y 2º, y 3º, de plata, con una cruz también de gules.

Escudo de armas

Según Jerónimo de Villa: De oro con tres grifos de sable, puestos en triángulo.