Blanch

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El apellido Blanch es un apellido de origen catalán muy antiguo y de gran tradición. Pertenece a la categoría de los apellidos de apodo o descripción física, pero con una evolución gráfica muy característica del área de habla catalana.

La palabra deriva directamente del catalán antiguo blanch (que significa "blanco"). Nació en la Edad Media como un sobrenombre para identificar a una persona por sus rasgos físicos: alguien de cabello muy rubio, que había encanecido a una edad muy temprana, o que tenía la tez muy pálida.

En el catalán medieval y moderno (hasta las reformas ortográficas de principios del siglo XX), era normativo escribir muchas palabras terminadas en el sonido /k/ con la grafía "-ch" (como Blanch, March, Bosch o Alberch). Cuando se modernizó el idioma, los apellidos familiares se blindaron legalmente en los registros civiles, manteniendo esa "ch" final que hoy en día delata inequívocamente su antigüedad y su origen catalán.

A diferencia de otras variantes, el linaje Blanch cuenta con una historia nobiliaria muy potente documentada desde el siglo XIII: Varios caballeros con este apellido formaron parte de las huestes del rey Jaime I el Conquistador y participaron activamente en la conquista de las Islas Baleares y del Reino de Valencia. Como recompensa por sus servicios militares, se les otorgaron tierras en los nuevos territorios controlados por la Corona de Aragón. Esto hizo que el apellido echara raíces profundas y muy tempranas fuera de Cataluña, especialmente en Mallorca y en la Comunidad Valenciana.

Entre los pobladores del Reino de Valencia aparecen casas en Castelló de la Plana en 1398; Sant Mateu (Castelló) en 1379; La Pobla de Benifassà (Castelló) en 1262; Cálig (Castelló) entre 1314-1330; Cálig (Castelló) en 1379; Morella (Castelló) entre 1306-1345; Cabanes (Castelló) en 1379; Valencia en 1306-1316; El Puig (Valencia) en 1379; Silla (Valencia) en 1379; Sueca (Valencia) en 1320-1324; Alcoi (Alicante) en 1263-1264; Cocentaina (Alicante) en 1269.

Hoy en día, el apellido Blanch está plenamente consolidado y, aunque no es masivo, cuenta con una presencia muy sólida en el corredor mediterráneo: Las provincias con mayor concentración de personas que llevan este apellido son, por este orden, Barcelona, Tarragona, Valencia, Girona y Castellón.

Debido a los lazos comerciales e históricos con Europa y la emigración a América, se encuentra de forma muy notable en el sur de Francia (en la zona del Rosellón y Occitania), en Argentina, Cuba y México.


Armas

Escudo de armas

Los de Cataluña, según Juan José Vila y Psayla, traen: En campo de azur, una banda jaquelada de plata y gules.

Escudo de armas

Otros de Cataluña usan: En campo de gules, un chevrón de plata, acompañado de tres flores de lis de lo mismo.

Estas armas constan en un sello del abad Guillermo Blanch, natural de Puigcerdà, de 1444.

Escudo de armas

Otros catalanes: En campo de azur, dos cotizas de plata, puestas en faja.

Escudo de armas

Los de Aragón, según Juan José Vilar y Psayla, usan: En campo de gules, una banda de oro, con dragantes del mismo metal, salpicados de sinople, linguados de gules y los dientes de plata. Bordura jaquelada de dos ordenes de plata y azur.

Escudo de armas

Los de Mallorca: En campo de azur, sembrado de punta de lanza de oro.

Escudo de armas

Los de Sabastida traen: En campo de azur, nueve estrellas de oro, puestas tres, tres, dos y una.