Blanco, Blanqui
El linaje Blanco (con sus variantes históricas, dialectales y notariales de Blanco, El Blanco, Blanc, Blanch, Blanque o latinizada de Blanco) constituye una preclara, nobilísima e inmemorial estirpe de probada condición de ricoshombres, hijosdalgo de sangre, caballeros de mesnada, alcaides de fortalezas, regidores y jurados de realengo, miembros de las órdenes militares de la Monarquía, Ciutadans Honrats, magistratura foral y señorío solariego en la Península Ibérica. Al tratarse de un linaje antroponímico y descriptivo, presenta una naturaleza polifilética con solares independientes de inmemorial nobleza radicados en las montañas septentrionales del Principado de Asturias (destacando el solar de Pravia y el entorno de Llanes), el Reino de Galicia (provincias de Lugo y Ourense) y el Reino de León, desde donde sus caballeros acudieron a las huestes reales de la Reconquista hacia Castilla, Extremadura y Andalucía, proyectando asimismo ilustres ramas hacia el Reino de Valencia, el Principado de Cataluña, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón a lo largo de la época feudal y de la Edad Moderna.
Filológicamente procede de la voz adjetiva romance castellana y leonesa blanco, originada a partir del étimo germánico occidental *blank («brillante, reluciente, claro, resplandeciente»), término que desplazó en la tardoantigüedad y el medievo al vocablo latino clásico albus.
Se fijó como apellido hereditario de cuna a partir de los siglos XI y XII como consolidación de un sobrenombre o apodo descriptivo de varonía aplicado originalmente al patriarca o progenitor del linaje.
Dicha designación respondía a rasgos fisonómicos distintivos (cabello cano o prematuramente blanco, tez singularmente clara y pálida), o bien a la indumentaria militar y hábito blanco característico de ciertos caballeros adscritos a milicias cristianas, cofradías nobiliarias o votos de cruzada.
En los cartularios notariales, libros de repartimiento foral, actas de cancillería y ejecutorias de hidalguía alternó la forma patrimonial canónica Blanco con la fórmula señorial de Blanco, la variante con artículo El Blanco, las formas catalanas y aragonesas Blanc y Blanch, y la forma de curia latinizada de Blanco, reconociéndose unánimemente en todos los tribunales de nobleza la indivisible unidad de su condición de hijosdalgo.
Quedó consignado en los libros becerro de Castilla y León, en las actas de las Salas de Hijosdalgo de las Reales Chancillerías, en los registros del estamento militar foral y en la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre.
Uno de los troncos más antiguos, encumbrados y documentados floreció en el concejo de Pravia (antigua corte de la monarquía asturiana) y en el entorno litoral y montañoso de Llanes.
Los Blanco de Pravia y Llanes pertenecieron desde tiempo inmemorial a la más calificada hidalguía de sangre, labrando casales de piedra de sillería, suntuosos palacios barrocos y renacentistas con torres almenadas y capillas de enterramiento privativo, copando las regidurías y oficios de alféreces mayores en el Principado de Asturias.
En tierras gallegas alzaron poderosos pazos y casas solariegas en las comarcas montañosas de Lugo (como Monforte de Lemos y Sarria) y en la provincia de Ourense (las tierras de Celanova y Allariz).
Sus caballeros sirvieron como vasallos de mesnada de los grandes magnates feudales y de los monarcas leoneses, acudiendo a las huestes regias con caballo y pertrechos de guerra.
En el Reino de León (las comarcas de la Montaña, el Bierzo y los valles del Esla), los hidalgos Blanco mantuvieron cotos redondos y señoríos alodiales, manteniendo firme su exención de tributos pecheros y aportando capitanes y maestresalas a las expediciones de reconquista hacia el sur del Tajo.
Al avanzar las fronteras cristianas durante los siglos XIII, XIV y XV, caballeros de las casas de Asturias, Galicia y León se incorporaron a las huestes de Alfonso IX, San Fernando y Alfonso X el Sabio.
Fundaron casas principales de sillería en el término y reino de Toledo, en Valladolid, en Salamanca, y en demarcaciones de Badajoz y Cáceres, ejerciendo como alcaides de fortalezas fronterizas y regidores capitulares.
Figuran inscritos en los libros de repartimiento del siglo XIII en Sevilla, Córdoba, Écija, Úbeda y Baeza, recibiendo donadíos y heredades francas en recompensa a su denuedo militar.
En estas urbes andaluzas constituyeron ramas patricias que ocuparon veinticuatrías, juradurías y alcaldías de la hermandad por el estado noble.
Concluidas las campañas militares de don Jaime I el Conquistador y a lo largo de la Edad Moderna, caballeros y letrados del linaje pasaron al Reino de Valencia, asentándose en el cap i casal y en villas de la gobernación foral.
La estirpe mantuvo una presencia continuada en la ciudad de Valencia y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon de forma continuada oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Ramas del apellido avecindadas en la ciudad de Barcelona ingresaron en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats), desempeñando oficios en el Consell de Cent y en la Real Audiencia de Cataluña; paralelamente, en el Reino de Aragón mantuvieron firmeza de infanzonía de sangre ante la Real Audiencia de Zaragoza.
Cientos de individuos portadores del apellido Blanco acudieron secularmente ante los más altos tribunales de justicia de la Monarquía para pleitear, amparar y refrendar sus Reales Provisiones y Ejecutorias de Hidalguía de sangre.
En la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Valladolid (para los solares de Asturias, Galicia, León y Castilla la Vieja).
En la Sala de los Hijosdalgo de la Real Chancillería de Granada (para las casas de Andalucía, Extremadura, La Mancha y Murcia).
Justificaron su hidalguía notoria ante la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Cataluña y la Real Audiencia de Zaragoza.
Tuvieron llamamiento y voto en las Cortes de Castilla, en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.
Probaron la nobleza de sus cuatro costados paternos y maternos para ingresar como caballeros profesos en las insignes órdenes militares de la Monarquía: Santiago, Calatrava, Alcántara, Montesa y la Real y Distinguida Orden de Carlos III, así como en la Orden de San Juan de Jerusalén.
Probaron pureza genealógica ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valladolid, Santiago de Compostela, Toledo, Sevilla, Córdoba, Granada y Valencia para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Armas

Las del solar de las montañas de León eran: Escudo partido: 1º, en campo de gules, un castillo de plata, aclarado de azur, y 2º, en campo de sinople, tres fajas de oro. Bordura de azur con ocho sotueres de plata.
Así las traen las casas y ramas de Cantabria, Castilla-León, Asturias, Galicia, País Vasco y América.

Algunos Blanco de Asturias pintan de oro, en vez de plata, los sotueres de la bordura.

Algunas de ellas, sin embargo, modificaron levemente esas armas en las formas que a continuación se indican:
Los de la rama de La Torre de Mormojón (Palencia) ponen en la primera partición una torre de oro en campo de gules, y en la segunda, tres barras (en su verdadera acepción heráldica) de sinople en campo de oro y los sotueres de la bordura de oro.

También hay escudos de esa casa en los que las tres piezas de la segunda partición son palos de sable, sin duda por la falsa interpretación que suele darse a la palabra heráldica barra.

Los de Galicia, según Juan José Vilar y Psayla, traen: Escudo partido: 1º, en campo de gules, un castillo con almenas y homenaje también almenado, y 2º, en campo de sinople, tres barras de oro. Bordura de azur con ocho aspas de oro.
Estas armas usaba uno que ostentó el nombre de Blanco por apellido, siendo de los guerreros del invicto Don Pelayo y que fundó su solar en las montañas de Galicia.

Algunos Blanco de Asturias y de otros puntos, también pintan de oro, en vez de plata, los sotueres de la bordura, pero en campo de azur.

Otros según José Pellicer y Tobar usan: Escudo partido: 1º, en campo de gules, un castillo formal de cantería de su común color, con puertas y ventanas de azur, y 2º, en campo de sinople, tres palos de oro. Bordura de azur con ocho aspas de oro.

Los de Asturias, según José Pellicer y Tobar, traen el anterior escudo con las aspas de plata.

La rama establecida en Caracas (Venezuela), en la que figuran antecesores del libertador Simón Bolívar, organizó sus armas con las siguientes variantes de las del solar leonés: Escudo partido (no cortado, como escriben algunos autores): 1º, de gules, con el castillo de plata y bordura de azur con ocho sotueres de plata, y 2º, de sinople, con las tres fajas de oro.

Este escudo lo sustituyó el miembro de la citada rama de Caracas Mateo Blanco y Fernández de Araujo con estas otras: Escudo de oro y en punta una pradera de sinople con tres conejos blancos.

Los del linaje Blanco (White) en Canarias y su rama de Caracas traen: En campo de gules, un chevrón de oro, acompañado de tres estrellas del mismo metal, dos en jefe y una en punta.

Miguel de Salazar y Pérez de Vargas dicen que algunos Blanco de las montañas de Burgos usan: Escudo jaquelado de plata y sable.
Estas armas traen algunos Blanqui.

Los originarios de Santa María del Campo Rus (Cuenca) y sus ramas en el País Vasco traen: Escudo partido: 1º, en campo de gules, un cáliz de oro superado de un lucero de plata, y 2º, en campo de plata, un águila de su color natural, lampasada de gules y coronada de oro, que sostiene en su garra diestra una espada de sable con la guarnición de oro, y en su garra izquierda una rama de oliva al natural. Lema: "In omnibus caritas".

Los originarios de las montañas de León y radicados en León, Madrid, Barcelona, Chile y Argentina, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de sinople, una torre, de oro, sobre ondas, de azur y plata y surmontada de una mano, de oro.

Los originarios de Besande (León) y radicados en Sahagún (León), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de oro, cinco calderas, escacadas de plata y gules, puestas tres y dos, en dos fajas.

Los radicados en León, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, un árbol, de sinople, frutado de gules, y resaltado de una cotiza, de oro.

Los radicados en Boca de Huérgano (León), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de plata, una faja, de gules, cargada de una hebilla, de plata.

Los radicados en San Juan de la Mata (León), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de sinople, tres fajas, ondeadas, de plata, resaltadas de un castillo, de oro.

Los radicados en Guardo (Palencia), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de gules, cinco lagartos, de oro, puestos en aspa.

Los radicados en Zamora y extendidos a Salamanca y Badajoz, según Vicente de Cadenas, traen: En campo de sinople, tres carros, de oro, cubiertos de plata.

Los originarios de Corao (Asturias), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de azur, tres cabríos, de plata.

Los originarios de Sellón (Asturias) y radicados en Cabanzón (Cantabria), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de oro, una banda, de gules, cargada de dos estrechas, de plata, acompañada en lo alto de una flor de lis, de azur, y en lo bajo de una panela, de gules.

Los radicados en El Astillero (Cantabria) y extendidos a Bilbao y Oviedo, según Vicente de Cadenas, usan: Escudo bandado de plata y azur.

Los originarios de Sarsa de Surta (Huesca), radicados en Ateca, Zaragoza, Rubielos de Moro y Tornos (Teruel), según Vicente de Cadenas, traen: En campo de sinople, un castillo, de plata, y a su puerta, atado con cadena un perro pasante, del mismo metal, acollarado y atado de sable. Bordura de gules con cuatro estrellas, de oro, alternadas con cuatro flores de lis, también de oro.

Los Blanqui o Blanco, de Aragón, según Juan José Vilar y Psayla, usan: En campo de gules, una banda de oro, con dragantes del mismo metal, salpicados de sinople, linguados de gules y los dientes de plata. Bordura jaquelada de dos órdenes de plata y sable.

Los radicados en La Habana (Cuba), según Vicente de Cadenas, usan: En campo de gules, tres mazas, de oro, bien ordenadas. Bordura de plata con tres armiños, de sable, dos en el jefe y una en punta.

Los de Francia, según Juan José Vilar y Psayla, traen: Escudo cortado: 1º, de gules, con un castillo de plata, aclarado de azur, y 2º, de sinople, con tres fajas de oro.


