Bodí

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El linaje Bodí (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Bodi, Baudí, Baudin, Baudinet, de Bodí, d'Bodí, d'En Bodí o latinizada de Bodino) constituye una esclarecida, noble e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, caballeros de mesnada, alcaides de fortalezas, jurados forales, Ciutadans Honrats, magistratura de curia y preeminencia solariega en el Reino de Valencia, el Principado de Cataluña, el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón, con acreditada nobleza de sangre atestiguada por el insigne cronista Martín de Viciana en la Segunda parte de la Crónica de Valencia, cuyos caballeros sirvieron a caballo al rey don Jaime I el Conquistador en las guerras de reconquista, siendo heredados por dicho monarca con ricas heredades y casas francas en las estratégicas villas de Ontinyent (en la Vall d'Albaida) y Alcoi (en l'Alcoià), donde sus sucesores florecieron de forma ininterrumpida conservando el primitivo lustre de sus mayores, proyectando asimismo sus ramas hacia la comarca de la Plana, la capital foral y la ciudad condal de Barcelona a lo largo de la época feudal y de la Edad Moderna.

Filológicamente procede de la evolución lingüística romance bajomedieval del antropónimo germánico occidental *Baudo / *Bodo o *Bald-win (derivado del gótico o fráncico *baud- / *bōd-, «mandato, mensajero, señor», o bien de *bald-, «audaz, valeroso, esforzado»), latinizado tempranamente en los diplomas medievales como Bodin, Baudinus o Bodo.

Al introducirse en la Romania pirenaica y levantina, la desinencia nasal o el sufijo hipocorístico -in experimentó la caída de la nasal final átona (Bodin - Bodí / Baudí), análogamente a la evolución de numerosos antropónimos de la Corona de Aragón (como Agustí, Martí o Bernat - Bernadí).

Consolidado en las huestes conquistadoras del siglo XIII, el nombre propio del patriarca o caudillo de armas pasó a constituirse en apellido patronímico hereditario de sangre (en Bodí / d'En Bodí).

En los cartularios notariales valencianos, libros de acuerdos concejiles y protocolos de cancillería alternó la forma patrimonial canónica con acento agudo Bodí con la grafía plana Bodi, la variante arcaica Baudí, las fórmulas señoriales de pertenencia (de Bodí, d'Bodí o d'En Bodí), y la forma de curia latinizada de Bodino, reconociéndose unánimemente en todos los tribunales de nobleza la indivisible unidad del tronco solariego.

Quedó consignado en la Crónica de Valencia de Martín de Viciana, en los Llibres del Repartiment, en las actas de las Cortes y en la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre.

En la Segunda parte de la Crónica de la ínclita y coronada ciudad y reino de Valencia (publicada en 1565), el célebre cronista y tratadista foral Martín de Viciana documenta formalmente la calidad de esta estirpe:

Declara Viciana de forma fehaciente que los Bodí eran «familia de hijosdalgo y que algunos de sus individuos sirvieron al rey don Jaime I el Conquistador, pasaron al Reino de Valencia, siendo heredados por dicho monarca en las villas de Ontinyent y Alcoi, donde permanecieron sus sucesores, conservando el mismo lustre que les dejaron sus antepasados».

En esta villa realenga, los caballeros Bodí alzaron casa solariega de fábrica de piedra de sillería con blasón esculpido en la clave del portalón, almazaras y posesiones de huerta franca, manteniendo sepultura privativa de armas en la iglesia parroquial de Santa María. Ocuparon los más altos oficios concejiles de jurados (jurats), justicias civiles y criminales y capitanes de las milicias locales frente a las sublevaciones mudéjares de la frontera meridional.

En esta plaza montañosa y estratégica, los sucesores del linaje mantuvieron casal de armas, interviniendo activamente en la defensa de los términos y castillos frente al caudillo Al-Azraq, consolidando mayorazgos y preservando secularmente el estatus de generosos y caballeros de conquista.

Con el avance de las centurias bajomedievales y a lo largo de la Edad Moderna, ramas del solar de Ontinyent y Alcoi se desplazaron hacia el norte y centro del reino foral, estableciéndose en el cap i casal de la ciudad de Valencia.

La estirpe mantuvo una presencia continuada en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre, así como en tierras de Alzira, Xàtiva y Gandía.

Ocuparon de forma continuada oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.

Por las estrechas relaciones militares, mercantiles y eclesiásticas entre Valencia y Cataluña, caballeros de este apellido pasaron al Principado de Cataluña a lo largo de la Edad Moderna, avecindándose miembros de la familia en la ciudad de Barcelona y en comarcas del Camp de Tarragona y Girona.

Integrados en los estamentos rectores de la capital condal, ingresaron formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats).

Desempeñaron de forma continuada oficios concejiles en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.

En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los censos de 1497 y 1553), constan formalmente registrados hogares bajo las grafías Bodí, Bodi y d'Bodi en las veguerías de Barcelona, Tarragona y Girona, figurando como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo de sangre.

Miembros de la estirpe avecindados en tierras aragonesas mantuvieron fueros de infanzonía de sangre y casal conocido en las riberas del Ebro y comarcas limítrofes con Cataluña, gozando de exención de pechas pecheras ante la Real Audiencia de Zaragoza.

Miembros de las ramas de este apellido justificaron reiteradamente su nobleza de sangre, legitimidad de cuna y limpieza de linaje para acceder al desempeño de cargos concejiles, regidurías y oficios preeminentes reservados estrictamente al estado noble.

Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.

Justificaron su hidalguía notoria ante la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Zaragoza y la Chancillería.

Probaron pureza genealógica ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valencia, Barcelona y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.

Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III).


Armas

Escudo de armas

Según Félix Doménech y Roura traen: En campo de gules, una torre de plata aclarada de azur, surmontada de una estrella de oro y puesta sobre un monte de plata.