Bolós
El linaje Bolós (con sus variantes históricas, dialectales y notariales de Bolós, d'En Bolós, Bolos, Boloix o latinizada de Bolosio) constituye una noble, ilustre y antigua estirpe de probada hidalguía de sangre, servicios de caballería carolingia, señorío alodial y arraigo secular en el Principado de Cataluña y la Corona de Aragón, con primitiva cuna toponímica pirenaica en el término de Bolós (enclave histórico de la veguería de Camprodon / obispado de Vic, vinculado administrativamente a los contornos de la Cerdanya y el Ripollès), desde donde su ilustre varón Arnau de Bolós fundó el encumbrado casal solar de la villa de Olot (en la Garrotxa), proyectando ramas de nobleza, magistratura y servicios concejiles hacia Girona, la ciudad condal de Barcelona y el Reino de Valencia a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede del topónimo prerromano o bajolatino *Bolo- / *Bolone (probablemente emparentado con la raíz orográfica céltica o ibérica *bol-, «hondonada redondeada», «cuenco de montaña» o «terreno abombado»), que dio nombre a históricas parroquias y lugares del Pirineo oriental catalán (Sant Feliu de Bolós en la comarca del Ripollès / Camprodon).
La tradición nobiliaria más constante testimonia que uno de los caballeros francos que acudieron desde Francia con el emperador Carlomagno y su hijo Luis el Piadoso para batallar contra los moros en los albores de la Reconquista condal se estableció en el pueblo y término de Bolós (antiguamente adscrito en lo judicial a Puigcerdà y en lo eclesiástico a Vic).
Sus sucesores tomaron el nombre de este enclave por apellido hereditario, consolidando la condición de hombres libres de feudo franco e hijosdalgo notorios de sangre.
Quedó registrado en los cartularios de feudos de Girona, Besalú y Ripoll desde los siglos XI y XII como apellido hereditario de solar y condición generosa (de Bolosio / d'En Bolós).
Del primitivo tronco de Bolós descendió Arnau de Bolós, reputado caballero que a finales de la época altomedieval trasladó su residencia e intereses a la villa de Olot (capital de la Garrotxa), donde fundó el solar, torre y casal de los Bolós.
Arnau de Bolós es considerado el tronco y patriarca de una dilatada e ininterrumpida sucesión genealógica de caballeros, médicos, botánicos ilustrados, terratenientes y magistrados que se ha prolongado hasta la edad contemporánea.
Los Bolós de Olot mantuvieron enterramiento propio, dotaron beneficios y capillas en la parroquia de San Esteban de Olot y en el santuario de Nuestra Señora del Tura, y ostentaron cargos honoríficos en el gobierno municipal de la villa.
Emparentaron con la principal nobleza de la comarca, como los Trinxeria, Vayreda y Solà-Morales.
Miembros del casal de Olot extendieron casales solariegos a la ciudad episcopal de Girona y villas del Baix y Alt Empordà, ejerciendo bailías y procuraciones de la mitra gerundense.
Ramas del linaje se establecieron en la capital condal a partir del siglo XVI, ingresando en el estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona.
Desempeñaron oficios de letrados en la Real Audiencia de Cataluña, jurados en el Consell de Cent y cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya.
En los censos y fogatges generales de Cataluña de 1497 y 1553, constan registrados hogares bajo la grafía Bolós en las veguerías de Girona, Camprodon, Besalú y Barcelona como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo.
Miembros de este linaje pasaron al Reino de Valencia, estableciendo casal solariego en la capital foral y en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules y Vila-real) y el Camp de Morvedre.
Ocuparon oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Miembros de la estirpe tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.
Caballeros de los casales de Olot, Girona, Barcelona y Valencia justificaron su nobleza de sangre y sentencias amparatorias de hidalguía ante la Real Audiencia de Cataluña y las salas de justicia forales de Valencia.
Probaron legitimidad de cuna y limpieza de sangre ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Barcelona y Valencia para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III) y alcanzaron prebendas canonicales en cabildos catedralicios de la Corona de Aragón.
Armas
Según Francisco Piferrer y Vila y Psayla traen: Escudo cuartelado: 1º, y 4º, de gules, con seis bezantes de oro; 2º, de plata, con una flecha de azur; medio partido de este color, con una banda de oro acompañada de dos estrellas de plata, una a cada lado, y 3º, de plata, con un arco ballesta de azur; medio partido de este color, con la misma banda de oro y las dos estrellas de plata.
Radicado en Barcelona, según Vicente de Cadenas: En azur, una coraza de plata.


