Bonapart, Bonaparte
El linaje Bonapart (con sus variantes históricas, dialectales, notariales e italianizadas Bonaparte, de Bonapart, d'En Bonapart, Buonaparte o latinizada de Bona Parte) constituye una antigua, preclara e insigne estirpe de probada nobleza, alta magistratura jurídica, dignidades forales y señorío alodial en el Reino de Mallorca y la Corona de Aragón, con raíces matrices en el patriciado urbano de la ciudad de Palma a mediados del siglo XIV, desde donde su esclarecido jurisconsulto Hugo Bonapart fundó en 1409 la célebre rama insular de Córcega, cuna directa de la dinastía imperial de Napoleón Bonaparte, manteniendo a su vez en Mallorca una calificada línea de caballeros, consellers y veguers a lo largo de la época feudal y durante la época de la Monarquía.
Filológicamente procede de la locución y apelativo latino-romance bona pars / bona parte («buena parte», «buen bando», «partido justo y leal»), utilizado en el derecho medieval y en las repúblicas mediterráneas como nombre de augurio y distinción ciudadana, alusivo a quienes formaban parte del estamento honrado, leal al rey y al bien común del estado.
En las escribanías del Reino de Mallorca se fijó desde el siglo XIV bajo la grafía vernácula catalana Bonapart, alternando con la variante itálica Bonaparte o Buonaparte a raíz de las estrechas relaciones navales, mercantiles y políticas de la Corona de Aragón en el mar Tirreno (Córcega, Cerdeña, Sicilia y Génova).
Quedó consignado en los protocolos del Gran i General Consell y de la Procuración Real desde 1350 como apellido hereditario de solar y condición de nobleza togada (de Bonapart / d'En Bonapart).
El rey don Martín I de Aragón «el Humano» (don Martín V en la numeración que algunos tratadistas asignan por el cómputo dinástico de la Casa de Barcelona), por Real Despacho de 23 de julio de 1409, premió los dilatados servicios letrados y la probada fidelidad de la casa nombrando al insigne jurisconsulto mallorquín Hugo Bonapart regente general de la isla de Córcega, territorio incorporado a la Corona de Aragón.
La fundación mallorquina de la rama de Córcega consta fehacientemente probada en un documento notarial otorgado el 27 de mayo de 1419, en el cual Hugo Bonapart confiere amplios y plenos poderes a favor de su hermano, el doctor Bartolomé Bonapart (juris utriusque doctor), para que en su nombre procediese a «vender todos los bienes que había dejado en Mallorca y le envíe su producto, por haber resuelto quedarse siempre en Córcega».
De esta rama corsa fundada por Hugo Bonapart descendió en línea directa en la ciudad de Ajaccio el emperador Napoleón Bonaparte, dato genealógico e histórico que desmiente documentalmente la tradición decimonónica que pretendía derivar a los Bonaparte corsos de una supuesta rama toscana originaria de Florencia trasladada en el siglo XIII.
La línea troncal que permaneció en el Reino de Mallorca continuó gozando de alto relieve cívico y militar. En 1515 los Bonapart figuraban formalmente inscritos en el padrón de «homes de honor», estamento convocado para acordar y costear las defensas de la isla frente a la proyectada invasión del corsario otomano Jeireddín Barbarroja.
Durante las cruentas alteraciones de las Germanías (els agermanats), el caballero mallorquín Mateo Bonapart mantuvo fidelidad inquebrantable a la Corona y al estamento nobiliario, siendo vilmente asesinado por los sublevados comuneros a causa de su notoria condición de noble y caballero.
Antonio Bonapart y Nicolau, distinguido juris utriusque doctor en 1535, fue miembro de la asamblea del Gran i General Consell de Mallorca en representación del estamento de ciudadanos de Palma.
Su hermano, Bautista Bonapart y Nicolau (hijos ambos de Bautista Bonapart y de doña Magdalena Nicolau), fue nombrado veguer de Mallorca en 1530 y alcanzó la elevada magistratura política de conseller por la clase de caballeros.
El citado Bautista Bonapart, último varón de su apellido en esta línea de Mallorca, fundó vínculo y mayorazgo sobre su alquería de Esporles (Esporias), según consta en su testamento cerrado otorgado en el año 1554 ante el notario Pedro Font.
Miembros de la estirpe tuvieron comparecencia, voz y voto en el Gran i General Consell de Mallorca por las clases de caballeros y ciudadanos honrados, así como en las juntas generales del reino insular.
Caballeros y doctores de este linaje justificaron su hidalguía notoria de sangre y ejecutorias nobiliarias ante la Real Audiencia de Mallorca.
Probaron su legitimidad de cuna y limpieza ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en el distrito de Mallorca para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios togados.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía y alcanzaron canonjías y dignidades eclesiásticas en el cabildo de la catedral de Palma.
Armas
Según Joaquín M.ª Bover y Martí de Riquer las armas de la familia de Mallorca son: Escudo cortado: 1º, de oro con un águila de sable, y 2º, de azur, con seis estrellas de oro puestas en dos palos; medio partido de gules, con un león rampante de plata.
Los Bonaparte, según Vicente de Cadenas: En gules, una torre, de oro, con un lobo, de sable, atado a su puerta.


