Bonavía
El linaje Bonavía (con sus variantes históricas, dialectales y notariales Bonavia, Bona-Vía, de Bonavía, d'Bonavía, d'En Bonavía, Bonavida o latinizada de Bonavia) constituye una esclarecida, noble e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, infanzones de fuero, caballeros de mesnada, castellanos y señores de alodio franco, alcaides de fortalezas, jurados forales, Ciutadans Honrats, magistratura de curia y preeminencia cívico-militar en el Reino de Aragón, el Principado de Cataluña, el Reino de Valencia y el conjunto de la Corona de Aragón, con casales solariegos de sillería de inmemorial arraigo en la ciudad y merindad de Zaragoza (extendidos por Calatayud y Daroca), en las comarcas condales de Lleida (el llano de Urgell y el Segrià) y Barcelona, desde donde sus caballeros acudieron a las convocatorias de armas reales y a la administración regia de la Monarquía, proyectando sus ramas hacia la comarca de la Plana, la capital foral valenciana y el ámbito mediterráneo (singularmente en Malta e Italia) a lo largo de la época feudal y de la Edad Moderna.
Filológicamente procede de la evolución lingüística romance medieval del sintagma latino clásico y eclesiástico de carácter augural Bona Via (compuesto por el adjetivo bona [«buena, próspera, afortunada, recta»] y el sustantivo via [«camino, vía, senda, rumbo o tránsito»]), con el significado diáfano de «buen camino, feliz viaje, senda virtuosa o rumbo próspero».
Al igual que otras esclarecidas creaciones onomásticas de buen agüero características de los territorios de la Corona de Aragón (como Bonanat, Bonfill, Bonaventura, Bonany o Bonet), Bonavía fue impuesto originalmente como nombre de pila cristiano a primogénitos de estirpes nobles como bendición bautismal, deseándoles una trayectoria vital recta, virtuosa y favorecida por la Providencia divina, o bien aludiendo a caballeros vinculados a la custodia de las grandes calzadas y vías de peregrinación y comunicación real.
Con la fijación formal y estabilización de los apellidos hereditarios a partir de los siglos XII y XIII, el apelativo augural del patriarca pasó a constituirse de forma perpetua e inmutable en apellido de varonía y linaje de sangre (en Bonavía / d'En Bonavía).
En los cartularios notariales aragoneses y catalanes, actas capitulares, libros de insaculación foral y protocolos de cancillería alternó la forma canónica con acento agudo Bonavía con la grafía plana Bonavia, la división léxica Bona-Vía, las fórmulas señoriales de pertenencia (de Bonavía, d'Bonavía o d'En Bonavía), y la forma de curia latinizada de Bonavia, reconociéndose unánimemente en todos los tribunales de nobleza la indivisible unidad del tronco solariego.
Quedó consignado en los censos de las veguerías catalanas, en las actas de las Cortes de Aragón, en los libros de repartimiento foral y en la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre.
Las referencias documentales sitúan los casales matrices más arcaicos de la estirpe en el Reino de Aragón, de forma preeminente en la ciudad de Zaragoza y en villas del somontano y las riberas del Jalón (comarcas de Calatayud y Daroca).
Los caballeros Bonavía gozaron de probada infanzonía de sangre y casal conocido de fábrica de piedra de sillería con torreón defensivo, gozando de firmas posesorias de hidalguía y absoluta exención de tributos y pechas pecheras confirmadas por la Real Audiencia de Zaragoza.
Caballeros de este solar figuraron como oficiales de las levas de caballería de la Corona, letrados de corte y diplomáticos al servicio de los monarcas de la Casa de Aragón y de la Casa de Austria, destacando en el gobierno de las instituciones forales y concejiles del reino aragonés.
En el Principado de Cataluña, la estirpe floreció con casales señoriales en la veguería de Lleida (en el llano de Urgell, Balaguer y el Segrià) y en la ciudad de Barcelona.
En estas demarcaciones, los caballeros Bonavía mantuvieron casas solariegas con aspilleras defensivas, portales dovelados de medio punto y enterramiento privativo de armas en templos parroquiales, prestando juramento de fidelidad y servicio de armas a los condes de Barcelona y reyes de Aragón.
Ramas secundarias de este solar se avecindaron en la capital condal a lo largo de la Edad Moderna, integrándose formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats).
Desempeñaron de forma continuada oficios concejiles de consellers en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.
En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los censos de 1497 y 1553), constan formalmente registrados hogares bajo las grafías Bonavia, Bonavía y d'Bonavia en las veguerías de Lleida, Cervera, Tarragona y Barcelona, figurando sus titulares como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo de sangre.
Concluidas las campañas militares de don Jaime I el Conquistador y a lo largo de las centurias bajomedievales y modernas, caballeros de este apellido pasaron al Reino de Valencia, asentándose en centros urbanos del maestrazgo y la franja costera.
La estirpe mantuvo una presencia continuada en el cap i casal de la ciudad de Valencia y de forma muy destacada en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules, Vila-real y Almassora) y el Camp de Morvedre, así como en tierras de Alzira, Gandía y Xàtiva.
Ocuparon de forma continuada oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.
Miembros de las ramas de este apellido justificaron reiteradamente su nobleza de sangre, legitimidad de cuna y limpieza de linaje para acceder al desempeño de cargos concejiles, regidurías y oficios preeminentes reservados estrictamente al estado noble.
Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia.
Justificaron su hidalguía e infanzonía notoria ante la Real Audiencia de Zaragoza, la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Valencia y la Chancillería.
Probaron pureza genealógica ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Zaragoza, Barcelona y Valencia para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.
Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, San Juan de Jerusalén y Carlos III).
Armas
Según M.ª Pilar Travesedo: De azur, tres flores de lis de oro,


