Borgoños, Bergoños, Borgoñoses, Bergoñeses
El apellido Borgoños (o su variante Borgoñós) es un apellido español de un gran interés histórico y con un origen geográfico muy claro.
A diferencia de los apellidos de origen local como Ventós o Besora, este es un gentilicio, lo que significa que en su origen servía para identificar la procedencia de una persona.
El apellido deriva directamente de Borgoña (en francés, Bourgogne), una histórica región situada en el centro-este de Francia.
Originalmente se aplicaba como un sobrenombre o apodo a una persona que era natural de Borgoña ("el borgoñón" o "el borgoños") y que se había establecido en tierras de habla hispana durante la Edad Media o la Edad Moderna.
Con el paso de las generaciones, el apodo descriptivo de la procedencia del pionero de la familia se consolidó y se convirtió en el apellido familiar hereditario.
Durante los siglos XI al XIII, muchos caballeros, monjes (especialmente de las órdenes borgoñonas de Cluny y el Císter), artesanos y comerciantes franceses entraron a España. Algunos ayudaron en la Reconquista y se asentaron en las tierras ganadas, fundando linajes.
Cuando el rey Carlos I de España (y V del Sacro Imperio) heredó el Ducado de Borgoña y los Países Bajos, la relación entre España y Borgoña se volvió estrechísima. Muchos militares, funcionarios y nobles borgoñones se trasladaron a la corte española y a diferentes regiones de la península.
Actualmente, el apellido Borgoños es bastante poco común y está muy localizado.
Su mayor concentración histórica y actual en España se encuentra en la Región de Murcia y en la Comunidad Valenciana (especialmente en la provincia de Alicante).
Esto suele deberse a repoblaciones medievales o a asentamientos de familias de origen militar en el Levante y el sureste peninsular.
Armas

Las primitivas son: En campo de oro, seis bandas de azur, y bordura de gules.

Otros: En campo de oro, una banda, de sinople, engolada en dos cabezas de dragantes del mismo color.


