Borgoñón

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El linaje Borgoñón (con sus variantes históricas, dialectales y notariales de Borgoñón, Burgunyó, de Burgunyó, d'Burgunyó, d'En Burgunyó, Bourguignon, Borgoñona o latinizada de Burgundione) constituye una esclarecida, noble e inmemorial estirpe de probada condición de hijosdalgo de sangre, caballeros de mesnada, castellanos y señores de alodio franco, alcaides de fortalezas, regidores forales, jurados, Ciutadans Honrats, magistratura de curia y preeminencia solariega originaria de Francia (vinculada al ducado histórico de Borgoña y a feudos de Bretaña la menor), desde donde sus caballeros acudieron a las huestes de la Reconquista convocadas por los reyes de Aragón y condes de Barcelona —destacando de forma singular la egregia figura de Pedro de Borgoñón (Pere de Burgunyó), premiado por el rey don Jaime I el Conquistador con heredades en la villa de Guardamar tras sus proezas en el asedio y pacificación de Valencia, según inmortalizan las Trovas de mosén Jaime Febrer—, floreciendo casales de gran solera en el Reino de Valencia (con especial asiento en Alicante, Guardamar, la Plana de Castellón y la capital foral), en el Principado de Cataluña (Barcelona, Girona y Lleida), y proyectando su presencia hacia el Reino de Aragón y el conjunto de la Corona de Aragón a lo largo de la época feudal y de la Edad Moderna.

Filológicamente procede de la fosilización romance del gentilicio latino medieval Burgundio / Burgundionis (que dio en francés Bourguignon, en lengua catalana Burgunyó / Borgunyó, y en castellano Borgoñón), empleado originariamente para designar a los naturales del histórico Ducado y Condado de Borgoña (Bourgogne), territorio en el centro-este de Francia dominado en la Alta Edad Media por el pueblo germánico de los burgundios (*Burgundaz).

En la Edad Media, el caballero u hombre de armas que pasaba allende los Pirineos a servir en las guerras de frontera era comúnmente identificado entre sus pares por su tierra de procedencia (por ejemplo, «Pedro, el borgoñón»).

Con la fijación y estabilización de las dignidades hereditarias entre los siglos XIII y XIV, este sobrenombre distintivo se transformó en apellido patronímico de varonía y linaje de sangre (de Borgoñón / de Burgunyó), transmitiéndose agnaticiamente.

La estirpe caballeresca que pasó a la Corona de Aragón fue inmortalizada por el célebre cronista y rey de armas en sus Trovas, en las que relata el origen de la casa establecida en el reino levantino:

«Pedro de Borgoñón (Pere de Burgunyó), dejando su casa solar en Bretaña la menor, situada dentro de Francia, vino a la guerra, para acreditar su valor y sangre, contra la infiel canalla morisca: lo que reconocido por el Rey don Jaime I le premió, dándole hacienda en el pueblo de Guardamar. Sus armas eran unas flores de lis plateadas, puestas a manera de banda, sobre campo azur.»

En los cartularios notariales valencianos, catalanes y aragoneses, libros capitulares y protocolos de cancillería alternó la forma castellana Borgoñón con la vernácula de la Corona de Aragón Burgunyó (y Burguñó), la forma ultrapirenaica Bourguignon, las fórmulas señoriales (de Borgoñón, d'Burgunyó o d'En Burgunyó), y la forma de curia latinizada de Burgundione, reconociéndose unánimemente en todos los tribunales de nobleza la indivisible unidad del tronco solariego.

Quedó consignado en los Llibres del Repartiment del Reino de Valencia, en los censos de las veguerías catalanas, en las actas de las Cortes y en la Real Cancillería desde el siglo XIII como linaje de personas de condición generosa e hijosdalgo notorios de sangre.

Tras las campañas de la Reconquista valenciana, el linaje quedó formalmente enraizado en el sur del reino foral, al recibir don Pedro de Borgoñón (Pere de Burgunyó) ricas heredades alodiales y casas francas en la villa costera de Guardamar (Guardamar del Segura), plaza estratégica de la gobernación de Orihuela.

Los sucesores de don Pedro mantuvieron casal solariego de piedra de sillería con torreón de defensa marítima, participando activamente en la vigilancia de las costas y en las milicias concejiles frente a las incursiones norteafricanas.

A lo largo de la Edad Moderna, ramas procedentes del tronco de Guardamar se avecindaron en la ciudad de Alicante, donde alcanzaron preeminencia patricia, emparentando con linajes de gran nombradía y sirviendo en las órdenes de caballería de la Monarquía.

Paralelamente, la estirpe mantuvo una presencia continuada en el cap i casal de la ciudad de Valencia y de forma muy destacada en villas de la comarca de la Plana de Castellón (Castellón de la Plana, Nules, Vila-real y Almassora) y el Camp de Morvedre, así como en tierras de Alzira y Gandía.

Ocuparon de forma continuada oficios concejiles de jurados (jurats), receptores de rentas del Real Patrimonio y escribanos de cámara, concertando alianzas matrimoniales con ilustres familias de la hidalguía de l'Horta y el estamento militar foral.

En el Principado de Cataluña, la estirpe floreció (fundamentalmente bajo la grafía patrimonial catalana Burgunyó) con casales de sillería en la ciudad de Barcelona y en demarcaciones de Girona (en los términos de la Selva y el Empordà) y Lleida.

En estas demarcaciones, los caballeros de este apellido alzaron casas señoriales con aspilleras defensivas, portales dovelados de medio punto y enterramiento privativo de armas en templos parroquiales, prestando juramento de fidelidad y servicio de armas a los condes de Barcelona y reyes de Aragón.

Ramas secundarias de este solar se avecindaron en la capital condal a lo largo de la Edad Moderna, integrándose formalmente en el encumbrado estamento de Ciudadanos Honrados de Barcelona (Ciutadans Honrats).

Desempeñaron de forma continuada oficios concejiles de consellers en el Consell de Cent, cargos en la administración patrimonial de la Generalitat de Catalunya y plazas de letrados en la Real Audiencia de Cataluña.

En los censos y fogatges generales de Cataluña (particularmente en los censos de 1497 y 1553), constan formalmente registrados hogares bajo las grafías Burgunyó, Borgunyó y d'Burgunyó en las veguerías de Barcelona, Girona y Lleida, figurando sus titulares como propietarios alodiales y personas de condición generosa e hijosdalgo de sangre.

Miembros de la estirpe avecindados en tierras aragonesas mantuvieron fueros de infanzonía de sangre y casal conocido en las riberas del Ebro y comarcas limítrofes con Cataluña y Valencia, gozando de exención de pechas pecheras y firmas posesorias ante la Real Audiencia de Zaragoza.

Miembros de las ramas de este apellido justificaron reiteradamente su nobleza de sangre, legitimidad de cuna y limpieza de linaje para acceder al desempeño de cargos concejiles, regidurías y oficios preeminentes reservados estrictamente al estado noble.

Tuvieron llamamiento, voz y voto inmemorial en el estamento militar en las Cortes del Reino de Valencia, en el brazo militar en las Cortes del Principado de Cataluña y en el brazo de caballeros e infanzones en las Cortes de Aragón.

Justificaron su hidalguía e infanzonía notoria ante la Real Audiencia de Valencia, la Real Audiencia de Cataluña, la Real Audiencia de Zaragoza y la Chancillería.

Probaron pureza genealógica ante el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición en los distritos de Valencia, Barcelona y Zaragoza para el ejercicio de empleos de familiares y comisarios.

Vistieron hábitos de órdenes de caballería de la Monarquía (Montesa, Carlos III, San Juan de Jerusalén y Santiago).


Armas

Escudo de armas

Las de Pedro de Borgoñón (Pere de Burgunyó) que vino de Bretaña a la conquista de Valencia y quedó heredado en dicho reino traen: En campo de azur, seis flores de lis de plata puestas en dos bandas. 

Escudo de armas

Otros, según Vicente de Cadenas: En campo de gules, seis roeles de oro.